Ana María Vacas

Cuanto se agradece la buena conversación tan recíproca y productiva que el tiempo pasa inadvertido por lo amena y llena de contenido. No es fácil encontrar una persona que disfrute de las palabras, las razone y exprese con énfasis y conocimiento de ello, todo adornado con humildad y sensibilidad al mismo tiempo
Su relación con la música comienza como en la mayoría de los casos como una actividad extraescolar, que poco a poco va ganado terreno gracias a los cursos de iniciación de Juan Antonio Giménez Ramírez; en ellos la guitarra termina por encontrarle a él, decidiendo ser su instrumento, donde siente que es el refugio perfecto para expresarse.

Estudia en el Conservatorio Leandro Martínez Romero diez años hasta graduarse en Enseñanzas Profesionales de Música en la especialidad de Guitarra, formado por Erick Tinoco, entre otros profesores. Este esfuerzo se ve recompensado por el Premio Nacional al Rendimiento Académico (2014) otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Jesús Ortega Martínez

Jesús Ortega Martínez

La persona que es hoy día es consecuencia de sus influencias sumadas a su talento, el aprecio de sus profesores en los años de bachillerato donde realmente comienza a formarse la personalidad y su carácter sensible, nos muestran al joven que no se encuentra en otro oficio que el de músico. Encarna Reinón ayuda a esta formación con su sobriedad e inteligencia, Carlos Díaz con sus conversaciones que extralimitan sus horizontes, Luis Pedregal, y Joaquín Robles quienes enseñan a cuestionarse de manera inspiradora todas sus ideas y acciones.
Los estudios Superiores los realiza en el Conservatorio Superior de Música “Oscar Espla” de Alicante, donde desde el primer momento se siente cómodo y querido. Pero no podemos entender la esencia de Jesús sin su reconocimiento de la Música de Cámara, parte esencial en la formación y comportamiento posterior del músico realizado. Escuela en prácticas, este tipo de música, comparte, y enseña al intérprete a dejarse llevar por la doctrina del trabajo siguiendo los impulsos que le va mostrando la vida, así libre de condicionamientos encontrara su camino.
Como nos explica con conocimiento de causa, la guitarra es considerada un instrumento polifónico, pero si estudiamos el posicionamiento corporal para tocarla, se hace directamente con las manos en las cuerdas del instrumento. Esto que a simple vista no parece un impedimento, hace que sea tremendamente difícil para transmitir, pero en el momento que se consigue se puede apreciar su humildad, su franqueza, su carácter intimista. Como decía el maestro Tárrega, su intimidad intrínseca que se hace visible en un pequeño grupo de personas donde mostrarse e incluso en una sala acogedora, como él hacia siempre en su intimidad.
Los viajes y los distintos lugares donde ha estudiado moldean su desarrollo como plastilina, va adquiriendo esa textura de experiencias que conforman su persona, haciéndolo rencontrarse con la humildad de conocer tanto talento concentrado en los innumerables profesores con los que comparte estudios, como Ignacio Rodes, Ricardo Gallén, Fabio Zanon, Margarita Escarpa, Álex Garrobé, Manuel Barrueco, Cecilio Perera, Miguel Trápaga u Otto Tolonen. La Sibelius Academy de Helsinki le da la oportunidad de realizar un Máster en Investigación e Interpretación de Guitarra Clásica y estudios de Música Antigua. Completa su carrera con estudios en dirección de orquesta, dirigiendo la Cardiff Sinfonietta (Gales), la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Superior de Música “Óscar Esplá” de Alicante, la Joven Orquesta del Sur de España o agrupaciones vocales como The International Students Helsinki’s Choir (Finlandia), Coro Arsis, Coro Diaterssaron, Coro Al-husayna u Orpheus Music, entre otras.
Transmite entusiasmo por todo aquello que cree, escuchándolo hablar de cualquiera de sus interpretaciones se corrobora el músico tan grande que le nace de dentro y creo que una manifestación de ello ejemplo vivo, fue la dirección de la obra vanguardista de inspiración Maya, compuesta por el compositor murciano Jaime Belmonte; ”Xibalbá,” obra profana estrenada en un templo sacro, con un mensaje reflexivo y una puesta en escena impresionante, considerada un éxito. Sus colaboraciones son innumerables, pero no podría dejar de mencionar a su compañero en algunas de sus actuaciones como es el músico de acordeón polaco Alex Stachowski, con el que realiza un dúo de música contemporánea; como también con el caravaqueño Luis Cantó acompañándolo al piano en el Palau de la Música de Valencia.
Disiente de la concepción musical que se generaliza, la música se escucha porque nos seduce su belleza pero en realidad no se entiende su narrativa, la historia que cuenta sin palabras y te transporta fluyendo con un sentido único. La pregunta, ¿para quién toca un músico? Puede interpretar para uno mismo o para un público determinado, pero en realidad toca para expresar la esencia humana, la parte de uno mismo que tiene la necesidad, la obligación de mostrar y sobre todo de ser entendible. En su caso se envuelve de una sensación onírica que lo concentra de tal manera que no siente ni padece, entra en un estadio del presente sin contar notas ni establecer sonidos, puro, verdad, músico.
No teme a la desaparición de las humanidades ya que considera que el hombre va envuelto en ellas para poder subsistir a esta sociedad actual, sin ellas desaparecería todo consecuencia de su necesidad. Como toda la persona que establece lo primordial en la esencia en sí, no entiende el vehículo utilizado para acceder a centros de educación musical, donde prevalece un examen de oposición a las cualidades de un músico preparado, con ilusión por mostrar sus contenidos y proyectos.
Entregado a su presente y preparándose para un futuro que nos sorprenderá a todos, Jesús siente, expresa y vive la música con el ejercicio de mejorarla como solista con su guitarra para todo aquel que aprenda a disfrutarla. O dirigiendo con enorme talento reconocido.
Creen que pueden prescindir de este músico, no creo, cuando tengan oportunidad disfruten de su esfuerzo, yo seguro lo haré. La MÚSICA señores es libre y se torna en el alimento que mantiene viva el alma.