JAIME PARRA

El próximo día 21 de enero,a las 19:00 horas, se presenta en el salón social de Benizar el libro “Benizar. Vida natural, pinceladas de historia y etnografía” de Jesús Navarro Egea.

Portada del libro de Jesús Navarro Egea sobre Benizar

El bucólico y hermoso enclave del norte de la región y al resguardo de la sierra de la Muela, es la pedanía más habitada de las doce del municipio moratallero representada en el escudo de la villa por una de la docena de estrellas de oro y seis puntas.

Pues bien, a partir de ahora dispone de otro texto para que vecinos e interesados puedan deleitarse si lo desean en un paseo mágico por sus calles, por el inusual verde del relieve o variedad de seres vivos en muchos casos endemismos raros, en rasgos históricos, costumbristas o curiosos que quizá extrañen por su singularidad y pervivencia a pesar del transcurso de los calendarios.

Benizar, como el resto de las tierras del Noroeste murciano, atesora paisajes y memorias desde el amanecer de los tiempos, no en vano conserva tumbas o pinturas del Neolítico y albergó iberos o romanos, al llegar los musulmanes de procedencia bereber impulsaron la agricultura con huertas de oliveras, entonces se imprimió un pintoresco saber que hoy prosigue en diversos prismas del discurrir local como ganadería y pastoreo de la oveja segureña por señalar un ejemplo colorista.

El libro, prologado con voluntad de ser por dos de sus incansables vecinos, Sergio Sánchez Martínez y Ana Rosa Moreno Martínez, asoma presidido por la magnífica estampa del naturalista Jesús Rodríguez Sánchez. Cuaja el conjunto en una oda al tesoro de evocación colectiva, adobada con las mejores fotografías que el autor ha conseguido reunir mirando a esta tierra como lo que es, también suya, y que ya la ha reflejado en algún otro volumen, Fuentes de Moratalla entre más, en el anhelo que semejante parcela del territorio cuente un testimonio más de su atractiva peculiaridad, a su vez incardinada de manera central en el resto de las entrañables tierras de diputaciones hermanas.

Benizar con sus tres barrios del Villar, La Tercia, El Molino, cortijadas como Otos, Mazuza, Las Nogueras o Casa Requena, linda con San Bartolomé o Sabinar, San Juan y el Roble. Parajes de excepcional belleza, admirable para propios y foráneos, dibujan tejas morunas en remansos de paz, acuarelas de suelos otoñales de hojarasca, prados diamantinos, vegetación hidrófila de translúcido vaho que regala vistas oníricas por las fuentes del Corzo, de Arriba u Hondares por citar algunas, increíbles plantas colgantes en rodales frescos de selva mediterránea que brillan bajo un cielo azul, añil o turquesa inmaculado, mientras, la hiedra otorga toques frondosos y sombrean sugerentes árboles como nogueras, chopos o pinos.