ANA MARÍA VACAS

La primera vez que tuve conocimiento de Jesús Cristóbal, fue porque cayó en mis manos díptico anunciando una exposición, la imagen que mostraba me pareció de una calidad pasmante, De inmediato me dirigí a la sala donde se encontraba en ese momento dicha muestra y me dispuse a observar todas y cada una de las obras que exponía, pero ninguna llamaba la atención tanto como la que había observado en su anuncio. Me senté enfrente de su autorretrato y estuve mirando durante un espacio de tiempo, en ese instante me sentí emocionada; era de un enorme atrevimiento su estilo cubismo realista, en el cual asumía enormes riegos, su intención, su colorido inesperado, además un encuadre que equilibraba el peso de la obra entre triángulos y rasgos tremendamente perfectos; nada hacia de esperar que fuera un joven de 17 años que se encontraba en la sala de aspecto tímido, en contraposición a la valentía y la personalidad que había demostrado artísticamente.

Cuadro obra de Jesús Cristóbal

Cuadro obra de Jesús Cristóbal

Su evolución en el poco tiempo que resta de aquella ocasión, reflejó su transformación como persona influenciada por los hechos vividos. Ha demostrado que es un artista multidisciplinar, cantante, videoarte, pintura, fotografía, en pleno proceso de evolución, desarrollando las especialidades que continuamente se están haciendo evidentes y por supuesto de las que en ningún momento duda en adentrarse sin coraza, para descubrir con su ansiosa curiosidad miles de posibilidades. Amante de la filosofía y el razonamiento, entiende sin preámbulos que para avanzar en sus propósitos necesita retroceder de vez en cuando para recuperar ciertas enseñanzas afines al momento.
Ha decidido comenzar los estudios superiores de Historia del Arte, donde se sumerge en el mundo espiritual que le aporta la pintura, terreno mucho más interno e intimo; pero su presente esta repleto de planos cortos que incentivan a diario sus necesidades dentro de la música, en la que ha encontrado su nuevo camino, sin dejar a un lado las expectativas que se presenten y puedan servirle de sendero a su necesidad de expresión. Influenciado por Soopy Black, en su último disco. De profundis pone de manifiesto su enorme sentimiento por desestigmatizar los grandes iconos establecidos. Se siente un rapero al que le gusta y respeta la iconografía religiosa donde se siente cómodo, reflejada en sus propios títulos Salve Regina, Plegaría…
Creo fielmente en su explicación de que la música Urbana es un envoltorio exterior directo que puede disfrazarse de mil y una historias narradas, en la que puede utilizar la poesía, la fotografía, el video, la escenografía, el mensaje, todos y cada uno de los recursos que lo llevan una y otra vez a modular en los distintos terrenos del arte, haciéndole sentir libre. Evidencia las necesidades de comunicación verbal como prioridad de esta generación propia, que entienden más de canales de you tube o redes sociales donde suelen relacionarse, pareciéndole este el camino más preciso en nuestros días.
Os animo a que escudáis sus últimas canciones “De mi silencio”, Llovía”, donde podréis comprobar hoy día como en un futuro, como este joven artista nos seguirá sorprendiendo con su pintura, con su música, con su arte.