JAIME PARRA

El editor y antiguo galerista Javier Castro Flórez (Plasencia, 1966) reúne en un tomo de su propia editorial Newcastle, con el título “Lo que lee un editor”, las reseñas literarias que ha ido publicando durante 2018 y 2019 en el diario La Opinión de Murcia.

Con él hablamos sobre el oficio de editor.

Lo que lee un editor

Lo que lee un editor

¿De dónde nace tu vocación como editor?

Nace de mi amor a la lectura –Como me imagino que les pasa a otros editores– y, también de la necesidad de hacer libros en agradecimiento a todo lo que los propios libros me han dado. Sin los libros que he leído no sería quien soy: la persona básicamente feliz que soy. Los libros me liberaron de la prisión de mi timidez y me enseñaron todo lo importante: a besar, a viajar, a pensar… Me mostraron las tormentas de Invierno en Siberia y cómo eran algunas cosas que han desaparecido: por ejemplo las carreteras de tierra de la España de los años cincuenta o los viajes en tren que duraban noches enteras…

Por eso hago libros, porque les debo todo esto.

¿Qué es un editor?

Me imagino que hay muchos tipos de editor y, para algunos lo que primará serán criterios económicos y de rentabilidad. Para mí ser editor es señalar la belleza. Como quien subiendo a una montaña traspasa un collado y al hacerlo ve de repente un panorama infinito y se dedica a señalar a los picos que, a lo lejos, ilumina el sol del atardecer. Me refiero a que un editor es alguien que propone una manera de mirar el mundo, una forma de entenderlo. Por eso cada libro que edito es un retrato, porque al señalar voces que creo que deben ser escuchadas, a la vez –sin ser muy consciente –también estoy diciendo quién soy y qué pienso de las cosas. Bueno, también podría responder en plan sencillo que editor es quien hace libros, pero los libros no son algo sencillo: son subidas a un lugar desde el que se ve lo que antes no veíamos, son la lejanía que parece cercana, son una ventana que a la vez es un espejo en el que reflejarnos, son voces, son silencios…

¿Qué editores han sido sus referentes?

Me gusta mucho la capacidad increíble de hacer un catálogo espectacular y de mantenerlo vivo que ha tenido Jorge Herralde de Anagrama. También me interesa mucho la visión romántica del oficio de Mario Muchnik o, por poner otro ejemplo, me da mucha envidia Raúl Usón de la editorial Xordica porque desde Zaragoza ha sabido editar a algunos escritores prodigiosos como Xuan Bello, Fernando Sanmartín o Jose Luis Melero.

¿Qué tiene que tener una obra para que la publique?

Qué me quite el sueño, pero no metafóricamente sino literalmente. Cuando leo algo que me entusiasma y voy a publicar, me pongo tan nervioso que paso la noche sin pegar ojo dando vueltas en la cama, porque me creo el amo del universo –el puto amo del universo, para ser más preciso– y pienso que en la historia de la cultura en Murcia, en los últimos dos milenios, lo más importante que ha pasado es que yo edite ese librito. Después vendría la portada de la catedral. Para que publique un texto me tiene que emocionar así y debo sentir que en el mundo faltaba precisamente ese libro. Que el universo estaba mal hecho porque tenía un hueco en el centro, un vacío del tamaño exacto del libro que voy a editar.

¿Cómo nace Micromegas?

Nace como respuesta a la idea que se extendió tras la crisis de 2008 de que había que invertir más en educación para salir de la crisis pero que las humanidades estaban de más, que lo que hacía falta era sólo formar científicos. Como si la crisis la hubiera provocado el que fallara la ciencia, cuando lo que la causó fue un mundo cada vez más deshumanizado, más brutal. Por eso pensamos que eran necesarios libros que reflexionasen sobre la cultura contemporánea.

¿Qué obras publica Newcastle Ediciones?

Newcastle Ediciones tiene dos colecciones, en la primera publico memorias, diarios, ensayos de carácter literario, crónicas y libros de viaje, y en la segunda–la serie Écfrasis– ensayos sobre arte y arquitectura. No edito narrativa ni poesía porque creo que en nuestro país ya hay muchas y muy buenas editoriales que lo hacen y quería que mi proyecto tuviera una identidad que le permitiera ser reconocido a nivel nacional y no quedarme en un contexto regional.

¿Cuáles serán las próximas novedades en su catálogo?

Estoy preparando la edición de «Fuera, en la oscuridad» de Eduardo Jordá, «La emigración como fuerza civilizadora» que es un ensayo raro de Eça de Queiroz que no se había traducido aún al español y un diario de Dionisia García «Días sucesivos».

¿Qué reseñas encontramos en «Lo que lee un editor»?

No creo que la palabra reseña describa muy bien los textos. Hablo de unos 25 libros –de los cuales por cierto solo uno es una novela– pero además cuento mil cosas. En realidad  estos textos son, por usar la palabra adecuada, un batiburrillo de mucho cuidado.

¿Alguno de esos autores le gustaría que formase parte de su catálogo?

Todos menos uno.