Ya en la calle el nº 1034

Inicia, con Emmet Cohen, la andadura “Jazz San Javier” en su edición de 2022

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

Pedro Antonio Hurtado García

Fotografías. PEDRO SÁEZ/JAZZ SAN JAVIER

Emmet Cohen dirige y lidera uno de los tríos de piano jazz más respetados del catálogo de artistas en activo que lucen ese formato en la actualidad. Muy comunicativo con el público y con un castellano en el que parecía dominar, simplemente, un sentido “muchas gracias”. Dijo también que había llegado, procedente de Nueva York, cuatro horas antes del concierto, pero no cansado, sino repleto de energía, ilusionado y con ganas de entregarse al público de San Javier, colectivo que sabe entendido, documentado y defensor del jazz.

Incognito
Incognito

Muy reconocido en Estados Unidos.- Ciertamente, puso dulzura en la ejecución, buen gusto interpretativo y, siendo solamente tres instrumentistas, lanzaban, una tras otra, propuestas musicales en las que, como es lógico, el piano gozaba de especial protagonismo, pero no se le quedaba atrás, en ciertas interpretaciones, el “parlanchín” contrabajo del excelente Philip Norris o la vibrante batería del sereno Kyle Poole, con un Emmet Cohen que sabía, y quería, dejarle espacio a músicos de tan notable dimensión, siendo, él, un artista que disfruta de la consideración de uno de los jazzistas más “puestos” de su tiempo, así como haber sabido colocarse entre los jóvenes pianistas de jazz más considerados de los Estados Unidos.

El Dave Brubeck del siglo XXI.- Fantástico, igualmente, su álbum grabado en directo bajo el título de “Dirty in Detroit”, en el que podemos percibir a un músico repleto de plenitud al piano, derrochando creatividad, apoyándose en la más apasionante improvisación, descansando en la inventiva más oportuna y brindándonos esa inspiración y encanto que le han llevado a ganarse el reconocimiento como el Dave Brubeck del siglo XXI.

Junto a las grandes leyendas del jazz.- Y no olvidemos sus álbumes “Master Legacy Series”, grabados con incomparables leyendas del jazz, tales como Benny Golson, Ron Carter, Jimmy Cobb o George Coleman, una inmejorable conexión que aúna lo más selecto y atractivo de la historia del jazz y el futuro de este singular género.

Acaba de marcharse y ya se le espera.- Como contrapartida, a todo ello, cabe referirse a un público que no regateó reconocimientos, se mostró complacido, correctísimo y supo valorar y gozar de un repertorio que mereció el premio cariñoso y generoso que, desde las gradas, se supo conceder a los tres artistas como músicos cercanos, amables y de los que, en todo momento, proporcionan placeres a los sentidos. Tanto el líder como el trío, en su conjunto, nos llevaron al más puro disfrute, en la que fue su primera visita a San Javier, el pasado viernes, día 1 de julio, pero, por su juventud, categoría, calidad y pureza artística, estamos plenamente convencidos que no será la última.

“Incognito” dejó música propia de los mejores escenarios del mundo

La misma velada del viernes se cerraba con la actuación de la sensacional y nutrida banda británica “Incognito”, una formación cuyos componentes superan la docena, con poderosos cantantes. Nada mejor para celebrar la inauguración oficial de un ciclo jazzístico que, esta semana, ya toma carrerilla y ofrece espectáculo casi a diario. “Incognito” brilla con su funk y un soul de magnífica calidad, considerada por muchos aficionados como la mejor banda de este doble género de todos los tiempos, aunque también bordan los compases pop más adornados y embellecidos con su riqueza instrumental. La formación está aceptada como un proyecto mimado y refinado de su líder, Jean-Paul Maunick, guitarrista y cantante que ha ido recogiendo, a su lado y para esta agrupación, desde 1981, a lo más selecto e identificado con el acid-jazz, el soul y el funk británico, siendo muy diversas las figuras que incorporan a la banda músicos realmente brillantes, algo que viene integrándose en las diferentes formaciones que ha ido sufriendo el siempre amplio grupo durante sus cuatro décadas de existencia.

Proverbial y hasta celestial coro de voces.- Gozamos de una excelente y limpia sonoridad, transparente acústica, conjunción en sus funciones y una armonía de voces que brindan un coro proverbial y hasta celestial. Los metales fueron cobrando creciente protagonismo, las voces resultaron brillantes, potentes y bien solapadas, la percusión ofreció múltiples efectos y las cuerdas se transforman en el hilo conductor que, con el teclado, firman una paz gloriosa, generando un desenlace musical propio de los mejores escenarios del mundo.

Colaboraciones de primer nivel.- La banda, incluso su propio líder, han colaborado con estrellas de la talla de George Benson, Chaka Khan, Philip Bailey, Stevie Wonder, George Duke, Marcus Miller o Al Jarreau, entre numerosos mitos del pentagrama. Por supuesto que imperan las intervenciones colectivas, pero saben conducirnos al momento en el que cada voz tiene asignada una canción y su protagonismo, mientras que el resto de voces le acompañan en calidad de coro, lo que nos regala un cambio continuo del tipo de banda, de sus posibilidades inacabables y de voces con matices puros y colores marcados, pero muy diferentes entre sí.

Y, aquí, presentamos su formación completa: Jean-Paul “Bluey” Maunick: guitarra y voz; cuatro voces más: las de Natalie Duncan, Tony Momrelle, “Valntna” y Nick King; Megan Khan, coros; Mike Gorman, teclados; Francis Hylton, bajo; Francesco Mendolia, batería; Russ Tarley, percusión; Sid Gauld, trompeta; Paul Booth, saxo y flauta y, finalmente, Alistair White, trombón.

Sin duda, dos espectáculos para coleccionar, que sirvieron como pistoletazo de salida, en “Jazz San Javier” de 2022. Buenos días.

 

 

 

¡Suscríbete!

Recibe cada viernes las noticias más destacadas de la semana

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.