JESÚS LÓPEZ

Bocadillo «tipo Inazares»: pechuga, beicon, cebolla y queso havarti.

La curiosidad me llevó a interesarme por el motivo de la relación entre esos productos tan de supermercado y el noble nombre de Inazares, que lucía en la pizarra de una céntrica cafetería de la capital murciana. Y, porqué no, por la propia evocación de la denominación «Inazares». El camarero me respondió que tal relación no existía y que nada tenían que ver los productos componentes del bocadillo con el lugar, al que se refirió como una pedanía, pero que aquí en Murcia no se conoce mucho.

Tenía razón el camarero. Pocos en la región, salvo en esta comarca, saben que Inazares, en el municipio de Moratalla, es el núcleo poblado a mayor altitud de la Región —1.350 metros s.n.m—, porque Hoya Alazor, a más de 1.600, está deshabitado. Menos aún son los que conocen que Inazares está comunicado por un camino —ni siquiera es una carretera autonómica de la red local— perteneciente a los municipios de Caravaca y Moratalla, que probablemente seguiría hecho un escombro, como lo estuvo durante años, de no ser porque en el lugar se ha ubicado un importante centro de turismo rural; que si no fuese por ello hoy estaría casi despoblado y envejecido. Pocos son los que conocen que en los confines de la región existen, entre hermosas soledades, estos pueblos, que caracterizan un mundo rural propio del interior de España, con sus mismos elementos de identidad. Que son España y que son Región Murcia y que parece mentira que con los medios de difusión tan poderosos de los que dispone la administración regional, que utilizan para lo que les conviene políticamente a los que gobiernan, ni siquiera los conozca su población urbana. Que parece mentira que con los millones que se invierten en grandes infraestructuras, no sean capaces de mantener unos mínimos para sus habitantes de siempre. Que haga falta que se desarrollen economías subsidiarias de las redes urbanas para que estos pequeños núcleos sobrevivan, en una región pequeña, pero que vive ensimismada en sus grandes centros económicos. Desaprovechar diversidad, para una región que se está construyendo como la de Murcia es perder riqueza. Por tanto, que existan territorios excluidos, como sucede, es, además de una injusticia, una torpeza.