CRISTINA SOBRADO/ JESÚS RODRÍGUEZ SÁNCHEZ

El pasado día 16 de Octubre, se celebró La II jornada de hermanamiento entre la cuadrilla y los tambores, las dos músicas tradicionales y más antiguas de Moratalla.

El origen de esta celebración se remonta al año 2014 cuando el profesor de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Murcia, Pepe Solano, tiene ocasión de visitar la Cueva del Tambor en las Cuevas de Zaén, la citada cueva es famosa por las cualidades sonoras que atesora, por lo que el profesor Solano que ya estaba en antecedentes al entrar a la cavidad; inmediatamente empezó a cantar y a hacer pruebas de sonoridad por todo el espacio y quedó absolutamente alucinado y emocionado por los sonidos que le devolvían las paredes. Fruto de aquella visita fue el concierto del Coro Vocal IGNE, especializado en músicas antiguas.

Aquel concierto, fue motivo de conversación con una vecina de la aldea de Zaén, que nos comentó que cuando ella era moza, algunas veces organizaban bailes en la Cueva del Tambor; de esa conversación nació el propósito de repetir de alguna manera, aquello que se hacía en el pasado. A la misma vez, la Asociación de Tamboristas de Moratalla, estaba preparando un vídeo sobre los orígenes del tambor; quizás también por casualidad o quien sabe por qué, acabamos hablándoles de la “sonora” cueva y de su nombre, por lo que un buen día, subimos a hacer también una prueba del toque del tambor en el mismo recinto, y también los tamboristas quedaron alucinados con el resultado; como entonces ya estábamos con la idea de organizar una actuación con la Cuadrilla y con las gentes de Zaén, pensamos que los tambores eran justo la parte que faltaba para conectar con lo que este sitio, sin duda espectacular, con unas vistas increíbles sobre el Campo de San Juan, podía haber significado en el pasado lejano cuando los hombres primitivos se reunían en torno a una hoguera y danzaban al son de los tambores, puesto que hay abundantes restos arqueológicos, señales de uso más reciente y en definitiva, lo que la vecina de Zaén nos contó. Sin duda, la Cueva del Tambor está llena de magia.

Esta II jornada lo que pretendía eran continuar con un encuentro que no es sólo el de las músicas tradicionales de Moratalla, sino también, “gentes del campo” con “gentes del pueblo” (Villa de Moratalla), tradicionalmente, bastante separados. Y para esa ocasión, buscamos otro lugar “mágico”, el Cerro del Villar, centro geográfico y espiritual del Campo de San Juan, ya que desde tiempo inmemorial, las gentes de la zona celebran una romería el día de San Isidro; pero esta elevación geográfica que apenas se ve desde la lejanía, pero que cuando uno está en su cumbre queda impresionado por el dominio visual que ejerce sobre el entorno, está rodeado de más de una veintena de antiguos poblados de diferentes épocas y culturas, y sugiere que desde los lejanos tiempos que se pierden en la memoria, aquel lugar podría servir como centro de reunión y celebración para todas las gentes que habitaron y habitan el Campo de San Juan.

La jornada terminó con un impresionante arroz con pollo en el Polideportivo del C.S. de San Juan amenizada por algunos componentes de la Rondalla Trieta que también estuvieron presentes y que acabaron tocando con la Cuadrilla, mientras el toque del tambor, cogía protagonismo también de vez en cuando.

Como la primera vez que se celebró esta reunión, todos los participantes quedaron encantados y con ganas de repetir el año que viene