José Antonio Melgares Guerrero/Cronista Oficial de la región de Murcia, de Caravaca y de la Vera Cruz.
Al llegar José Luís Cebrián Bovet a la dirección del diario ABC lo reclamó como subdirector, en plena movida de la transición política. Una época apasionante y muy activa en la que se ocupó de diferentes secciones y en la que coincidió, ya como compañeros de redacción, con Pedro J. Ramírez, Pilar Urbano, Carlos Dávila y Gilera, siendo responsable de la coordinación de las Tertulias Políticas organizadas por el periódico, en las que participaron figuras emblemáticas de la Transición Política de los últimos años setenta como Fraga Iribarne, Carmen García Bloise, José Pedro Pérez Llorca, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Joaquín Garrigues Walker, Alfonso Guerra y otros muchos.


Permaneció en ABC durante la primera época como director de aquella publicación de Luís María Ansón, quien lo tuvo como redactor jefe y subdirector hasta que el murciano Jaime Campmany lo captó para la revista Época como subdirector de la misma y con quien recuerda haberse identificado plenamente. En dicha revista compartió espacio de trabajo con Miguel Torres, Maribel Hernando, Antonio Burgos, Alfonso Usía, Federico Jiménez Lozanitos y Luís Herrero, quien durante mucho tiempo fue redactor jefe de la misma. Allí permaneció hasta que Campmany vendió la publicación al Grupo Intereconomía y La Gaceta, tras cuya venta optó por la jubilación laboral anticipada, lo que consiguió en 2004, durante la época que él mismo denomina como el postcampanismo periodístico.
En 1971 había contraído matrimonio con Paquita Palomares Mendoza ante el sacerdote, también de Barranda, Antonio Fernández Marín, en la iglesia de la Concepción de Caravaca, el 2 de febrero, mientras en el exterior se producía una fuerte nevada.
A pesar de su intensa dedicación al trabajo, la mayor parte de su vida en Madrid, nunca se negó a la colaboración desde diversos frentes requerida en Caravaca, habiendo sido Pregonero de las Fiestas de la Cruz en 1987, mantenedor en presentaciones festeras y presentador de libros. Colaboró así mismo con la política local en tiempos de la Unión de Centro Democrático, siendo alcalde local Pedro García-Esteller Guerero, y suyo fue el eslogan utilizado por el equipo político de éste en las elecciones municipales en que el citado grupo se presentó y ganó las mismas como independiente. El lector entrado en años recordará aquel eslogan: Caravaca tuya, vota Independiente, inspirado en un texto parecido utilizado por un político americano al que tuvo que entrevistar poco tiempo antes en Nueva Cork.
Desde su jubilación laboral alterna su tiempo entre Madrid, Caravaca y Barranda. Ha escrito novelas como La hermosa y dura tierra de ambiente rural caravaqueño (en 2006), y La última siega de Nazario Sánchez (en 2010). También ha escrito obras de teatro como Los pasos del silencio y Ayeres (siendo esta última un pretexto para la actualización en el tiempo de costumbres y tradiciones como los populares Juegos de cuadra, bailes y músicas de un pasado aún cercano) para su representación en Barranda y fuera de Barranda. En colaboración con Antonio Aznar: Barranda en su historia (que viene a ser un recorrido por la Historia de España con acento en la manera en que la localidad vivió los acontecimientos).
Su lema actual: No hay verano sin libro ha permitido editar libros como Barranda. Historia en imágenes, en colaboración con Juan Fernández Robles y Antonio Pérez Cerezuela. Un volumen superagotado que viene a ser el álbum familiar de la gran familia barrendera desde que existe la fotografía.

En la misma línea, y también en colaboración con otros: Pregones de Barranda, volumen que recoge los pregones festivos, cuya labor de recopilación es digna de ser reconocida.
En proyecto, para su presentación durante la próxima temporada estival, y también en colaboración con un equipo de colaboradores a los que ya he hecho mención, un título aún no definido que tendrá que ver con el medio siglo de la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Candelaria que este año se cumple, como ya dimos cuenta en estas páginas de EL NOROESTE.
Su tenaz independencia le ha permitido estar en todas partes sin comprometerse con nadie ni ideológica ni políticamente, y a la hora de encarar el otoño de la vida permitirse un tiempo para el recuerdo, actualizando en el tiempo su época de estudiante cuando era portero en un equipo escolar del que también formaban parte Aurelio Ureña, Fernando Sola, Pedro Catorce y Raimundo Rodríguez entre otros. Las audaces travesuras en el internado del Cervantes y la sensación de haberle ido bien en todas partes, tamizando los pocos recuerdos que puede tener malos a lo largo de su vida, con la compensación de muchos más buenos.
En la actualidad, como he dicho, forma parte de un equipo que motiva y dinamiza la actividad cultural de Barranda, devolviendo con creces a los suyos lo que aquellos invirtieron apostando y confiando en él.