JENNIFER FUENTES

¿Os acordáis de aquel Cluedo de hace tres navidades? ¿Y del parchís que parece que tiene más tiempo que la propia casa? Bueno, pues ahora que estamos pasando mucho más tiempo con nuestra familia, compañeros de piso, pareja, etc., es el momento de comprobar que hay vida más allá de los juegos de mesa clásicos y más ahora que muchas tiendas murcianas las envían o llevan a domicilio. Los juegos de mesa incluyen muchos tipos distintos (cooperativos, competitivos, temáticos, de estrategia, juegos de rol, wargames…) pero para estos momentos de confinamiento y fuera de lo habitual solo vamos a mencionar los más sencillos o interesantes para iniciarse dentro de este renacimiento que están viviendo en España.

Para comenzar, uno de los juegos que está arrasando esta temporada es Mal Trago, de la editorial murciana Rocket Lemon. Un juego para entre 4 y 10 jugadores de todas las edades donde las risas están asegurada cuando eres un goblin y cualquiera de tus amigos puede darte una poción envenenada (o un antídoto). Otro juego de la misma editorial es Rey Paparajote, en el que seréis héroes que lucharán para salvar las tierras murcianas del malvado rey Paparajote con la ayuda de personajes y elementos de nuestra cultura como Pérez Reverte, los Caballos del Vino o la floración de Cieza.

Hombres lobo de Castronegro y Dixit tienen algo en común y es que en ambos casos se desarrolla la creatividad y la comunicación (verbal y no verbal). Mientras que en el primero nos encontramos con una versión más completa del tradicional “el pueblo duerme”, en el segundo deberemos hacer uso de sus sugestivas tarjetas para crear historias individuales o colectivas, de forma competitiva o cooperativa. Ninguna partida será igual que la anterior y cuanta más imaginación tengan los jugadores más interesante será la partida.

 Código secreto es un juego por equipos donde todos serán espías en una reunión secreta que deben descifrar cuál es el código secreto a través de las pistas que el jefe de cada uno de los dos equipos. Una forma diferente de conocerse entre todos y observar la forma de pensar, haciendo uso desde recuerdos comunes hasta de capítulos de los Simpson.

 Virus, por su parte, es un juego de cartas de gran sencillez y que a pesar de lo que podría parecer en estos momentos, puede hacernos olvidar durante unos momentos la situación en la que nos encontramos mientras nos divertimos intentando fastidiar al resto. Algo que ocurre también en otros juegos similares como Munchkin, que bajo la premisa de la temática fantástica-medieval consiste también en aliarte con jugadores a los que después podrás apuñalar por la espalda ―y no lo digo yo, lo dice una de las cartas del propio juego―. No obstante, tenemos también otros juegos que lo que buscan es formar equipo y ayudarse entre todos. Este es el caso de La isla prohibida, donde entre todos deberéis conseguir salir de la isla en la que habéis caído y que está inundándose puesto que solo podréis ganar si se trabaja conjuntamente

 Por último, existen unos juegos de mesa que, aunque han sido mencionados previamente, no he tratado en profundidad: los juegos de rol (en mesa). Las temáticas que trata son casi infinitas, hay casi tantos sistemas, reglas como tipos de jugadores existen, suelen ser cooperativos y disfrutan por igual todas las generaciones. Y lo mejor de todo, solo se necesita papel, lápiz y dados. Pero eso lo dejaremos para otra ocasión .