JAIME PARRA

¿Cómo se sintió cuando le propusieron ser pregonero de las Fiestas?

La verdad que no me lo esperaba. Cuando el día 30 de octubre se presentaron en mi casa la hermana mayor de la Comisión de Festejos y muchos representantes de la Comisión de festejos, incluso Óscar el concejal, la verdad es que me emocioné, no me lo esperaba. En alguna ocasión llegué a pensar que había posibilidad de ser pregonero, pero, la verdad es que no me lo esperaba. Sentí una gran emoción, una gran sorpresa y evidentemente una gran responsabilidad.

Pedro Guerrero QuadradoYo que he sido hermano mayor y he tenido la responsabilidad de buscar a cuatro pregoneros en los cuatro años que estuve, qué duda cabe que es una responsabilidad, por lo grandes que son nuestras fiestas, por la implicación tan social y tan popular que tienen estas fiestas, por ser una Fiestas de Interés Turístico Internacional y un gran escaparate por su gran divulgación, pues la responsabilidad es mucho mayor.

Susto, responsabilidad, emoción, pero tengo que confesarte que eso fue el 30 de octubre y el 8 de noviembre yendo a Portugal a una feria de caballos, en el coche, le dije a mi mujer que pusiera el cronómetro del móvil porque te voy a decir el pregón. Le dije un pregón de 30 minutos y, lo cierto es que en pocos ratos me hice el esquema de lo que sería el pregón.

Lo único que le pedí a la hermana mayor es que quería hacer mi pregón en el Templete.

¿Cómo será su pregón?

EstÁ hecho con el corazón, con mucho sentimiento. Mis vivencias a lo largo de las fiestas han sido muchas. Llevo toda mi vida participando en las fiestas y he estado incluso en varios cargos y evidentemente tampoco podía hacer un pregón sólo mío, el mayor problema era centrar la idea. Lo terminé antes de terminar noviembre, me lo sé casi de mi memoria, participan mi hermana, mi cuñado y alguna sorpresa artística. El sitio para mi tiene un sentir enorme y hay que escuchar el pregón para saber por qué he elegido el Templete.

De los pregoneros que usted propuso como hermano mayor, ¿cuál fue el que más le marcó?

Realmente todos pero fue el último, Paco PiM, el que tenía claro desde el principio que debía ser pregonero de las fiestas. Él ha sido una de las personas que mayor implicación ha tenido en la consecución del Año Jubilar.

A lo largo del tiempo he visto muchos pregones en Caravaca. Hay dos tipos de pregones, el que ha vivido la fiesta y la relata como algo suyo y el que viene de fuera y muestra su interés por la cultura, por la tradición y el culto a la Cruz. Es más fácil para el que tiene muchas vivencias o más difícil porque tienes que sintetizarlas. A la hora de pregonar las fiestas de la Cruz de Caravaca tienes que pregonar la devoción y el festejo y para nada está reñida la fiesta con la continuidad de las tradiciones, son dos líneas paralelas que pueden unirse.

¿Se están perdiendo los valores de las fiestas?

Creo que se ha cometido el fallo de la docencia. Hay que explicar por qué y para qué. Mi presencia en la fiesta es desde bien pequeño, de la mano de las viejas glorias, que me empapa. Hay que reconducir la sociedad en muchos sentidos y en el tema del festejo, como esto es voluntario, hay que seguir los cánones del festejo. Tenemos una estructura piramidal y todos tenemos la obligación de hacerle ver a quien quiera participar hasta donde hay que llegar. No debemos perjudicar a la imagen externa de las fiestas de la Cruz. Yo fui hermano mayor hace quince años y ya en mi toma de posesión hacía alusión a esas pautas que hay que seguir para mantener la esencia de la fiesta.

¿Qué sensación tiente estos días previos a la lectura del pregón?

Más responsabilidad en cada momento. La novedad de estar a pie de tierra con la gente. El hecho de que no sea desde el balcón del Ayuntamiento te hace estar más cerca de la gente. Y espero no defraudar. Mi primera impresión fue no hacer un pregón cronológico, pero evidentemente todo sigue sus pautas. Lo que es cierto que desde que lo hice no lo he retocado.

El hecho de que coincidiera con los comicios del próximo domingo obligó a cambiar la fecha de la lectura del pregón. Porque un hecho tan importante como la lectura del pregón no podía coincidir con el recuento de votos. Se intentó adelantarlo y finalmente ha habido que retrasarlo. Aunque sea un día laboral en Caravaca sí es medio festivo y creo que podrá acudir mucha gente.

A lo largo del tiempo ha tenido distintos cargos en las fiestas y ha recibido varios nombramientos como personaje destacado, ¿le queda algo más?

He sido Moro del Año, he sido Festero del Año, no he sido cofrade, no he sido amazona, pero soy moro y cuando me buscan me encuentran. Siempre que ha habido que afrontar grandes retos he estado ahí y siempre he sabido rodearme de buena gente y el éxito que hemos podido tener ha sido de la gente de la que me he rodeado.

Y ahora que voy a ser pregonero he recibido el cariño de mucha gente dispuesta a ayudarme y eso me da mucha tranquilidad de ver que no estoy solo, de ver que tengo muchos amigos alrededor y muchos de ellos que saben mucho más que yo.

Creo que soy una persona abierta, cercana y muy humana y ante todo muy abierto de acercarme a la gente que sabe mucho más que yo.

¿Cómo ve las fiestas en el futuro?

Espero que la implicación de la gente joven sea cada vez mayor y que vayan siguiendo la cadena, porque esto no es más que una cadena con muchos eslabones. Es un camino largo y si ya llevamos ocho siglos, podemos recorrer ocho siglos más. Para los que vengan de fuera, que sientan la simbología que representa la cruz de doble brazo y lo que los caravaqueños hemos aportado a lo largo de la historia de todo ello.

Yo respeto las fiestas de todos los pueblos, pero fiestas con el sentido que tienen las fiestas de Caravaca es muy difícil de encontrar.

Un deseo para los caravaqueños para estos días…

Deseo unas felices fiestas a todos y que todo el mundo disfrute participando del sitio donde desea y donde quiera estar, pero yendo todos a una.