MICAELA FERNÁNDEZ

Rodeada de libros y con el suyo propio entre las manos, la escritora muleña Ángeles Castillo Caballero sigue disfrutando cada una de las nuevas puertas que le abre ‘Un olivo entre trigales’, una novela que surgió de una leyenda familiar y que entrelaza a la mujer del siglo XIX y la época actual recorriendo los parajes del campo de Cagitán, la Sierra de Segura y la ciudad de Caravaca de la Cruz.

Tras conseguir el Premio Princicesa Galiana 2016 en Toledo, ‘Un olivo entre trigales’ no ha dejado de recorrer toda la geografía regional. El pasado fin de semana participaba en la Feria del Libro de Lorca , el próximo día 19 se presenta en el Centro Cultural Emilio Sáez de Caravaca de la Cruz, el 3 de noviembre en la librería Las Nubes de Bullas y en próximas fechas en Cieza.

Para la escritora, presentar el libro no es sólo dar a conocerlo sino que el simple hecho de hablar sobre libros y literatura siempre es un buen momento para reunirse.

¿Dónde está ambientada la novela?

La novela está ambientada en el Campo de Cagitán y la Sierra de Segura. Creo que para la gente del Noroeste va a ser un libro muy familiar por la relación cultural y económica que ha tenido esta zona con todos los municipios de las comarcas del Río Mula y Noroeste.

¿De dónde surgió la idea de ‘Un olivo entre trigales?

Parte de una leyenda de mi familia, de mis antepasados, pero realmente fui yo la que imaginé que la leyenda había sucedido así, no había ningún testimonio que certificara los hechos. A raíz de esa historia empecé a documentarme sobre la vida en el siglo XIX y añadir pequeñas pinceladas de novela histórica sin llegar a serlo.

¿Hay pasajes del libro que pueden ser identificados por el lector?

Respecto a la zona rural del Campo de Cagitán, éste no deja de ser un escenario rural que puede adaptarse a cualquier otro lugar, pero, por ejemplo, para los caravaqueños sí puede ser interesante porque hay momentos del libro que los personajes pasan por Caravaca. Hay algún momento en que los personajes se hospedan en la Compañía de Jesús y, sí, les van a resultar familiares algunos espacios.

La Cruz de Caravaca está presente en libro, ¿qué significado tiene?

La Cruz de Caravaca es un símbolo. En aquella época se mezclaba la tradición curativa de las hierbas, la religión, los talismanes y, la Cruz de Caravaca se mantiene como ese símbolo de protección frente a muchos males y luego, tienen que leer la novela para enterarse qué significa entre estas páginas la Cruz de Caravaca.

¿Qué le llevó a dar el salto de los relatos a cortos a una novela?

Realmente no me lo planteé como que estaba escribiendo una novela. Fue más bien un experimento y ni tan siquiera pensé en que se lo daría a nadie a leer, sí que es cierto que había escrito relatos menores, pero no a este nivel. Conforme iba avanzando en la investigación me iba involucrando más y lo estaba disfrutando más. Cuando lo di a leer gustó a mis amigos y familiares y fue cuando una amiga me incitó a presentarlo al concurso y resultó que me lo premiaron.

¿Ha iniciado un nuevo proyecto?

Quiero seguir escribiendo porque me lo he pasado muy bien, pero desde luego tengo claro que quiero seguir escribiendo así, no con la presión de tener que publicar, sino lo que vaya surgiendo. Ahora mismo tengo una idea sobre la que he empezado a tomar algunos apuntes pero todavía no en serio.

¿Esperaba el acogimiento que ha tenido el libro?

Que va, en absoluto, para mi esto sigue siendo un sueño y lo estoy disfrutando muchísimo. Cuando la gente me para por la calle y me dice que le ha gustado el libro, me sorprende mucho, estoy encantada.

¿Cuánto tiempo tardó en escribirlo?

Escribirlo tardé unos dos años, iba haciéndolo a ‘raticos’ y después medio año más en llevar a cabo las correcciones. El libro está mimado, muy mimado.

¿Dónde puede adquirirse el libro?

En Caravaca puede encontrarse en las librerías Cervantes y Rosendo, además en librería Endrino que nos acompañará en la presentación para quien quiera adquirirlo ese día y donde también estará conmigo Fulgencio Caballero, un escritor de Calasparra que nos hablará de la historia del Noroeste en esa época. En Bullas está disponible en Las Nubes. Estamos intentando que llegue a todas las librerías pero no es fácil. También queremos llevarlo a todas las librerías de Cehegín, de Moratalla, de Calasparra. En Murcia está en Diego Marín, que es la editorial que ha colaborado en que sea una realidad y, por supuesto en cualquier librería de Mula puede encontrarse.

¿Habrá entonces una segunda publicación?

El listón está muy alto y la segunda debe estar a la altura de la primera. Seguro que sí, qué habrá otra publicación pero, todavía no sé cuando, sin presión, cuando llegue. Mientras tanto seguiré haciendo relatos y participando en los concursos que se realizan en el pueblo y en el Club de Lectura al que pertenezco