JAIME PARRA

«Para mí llevar a cabo este proyecto de Zaparratrina juLaura Granadillanto a Granadilla, joven ilustradora, ha sido todo un lujo. Ha supuesto todo un descubrimiento y una grata sorpresa el ver cómo el personaje saltaba del texto y se convertía en una fiel imagen de las palabras. Granadilla es un reflejo de la imaginación sustentada por una buena formación, por una enorme creatividad y un extraordinario y sutil ingenio, fresco, divertido, punzante a veces, luchador e inteligente. Ha sabido captar perfectamente el carácter de Zaparratrina, una chica actual, inquieta, con una curiosidad ilimitada y atenta a no sucumbir en el mundo que la rodea afrontando cada día nuevos retos.
Zaparratrina ha comenzado su andadura y próximamente nos contará nuevas aventuras y peripecias textual y visualmente porque en un libro ilustrado las palabras cuentan y las imágenes por igual y Granadilla sabe transmitir las inquietudes de este personaje de hoy trazando líneas que conforman un rostro y que evocan al lector, con solo mirar la ilustración, actitudes y sentimientos, sensaciones e ideas».
Pérez de la Hoyica define así a Laura Sánchez «Granadilla» y al cuento «Zaparratrina y la fiesta del pijama» que entre las dos han creado y que la mañana del 9 de julio presentarán en la Biblioteca Regional de Murcia.
Granadilla, nombre artístico de Laura Sánchez, por Granada, donde nació su madre, y no Moratallilla, como hubiera preferido su padre. Fue en Moratalla, la ciudad paterna, donde Pérez de la Hoyica le propuso ilustrar su cuento: «Vivimos en la misma calle y nos conocemos de toda la vida. Me explicó que estaba terminando un cuento y me preguntó: qué te parece hacerlo: me dio la premisa de cómo era, su carácter, la forma física, le mostré varias Zaparratrinas y le gustó la de pelo alborotado. A partir de ahí me dio libertad: a mí me gusta el blanco y negro y como Zaparratrina no es para niños niños, sino más adultos, el color tampoco es necesario. Ha sido un gustazo trabajar con ella».
Libertad, explica Granadilla, que no es tan fácil de encontrar en el mundo del diseño, una vocación que le llegó tarde: hasta que estudiaba segundo de bachiller no tuvo claro que quería estudiarlo y dedicarse a la ilustración, aunque, hija de profesores, los libros siempre han estado presentes en su casa. «Cuando tenía 9 años me regalaron Cuando el mundo era joven todavía con ilustraciones de Rotraut Susanne Berner. Eran cuentos muy diferentes a los que había leído, con unas ilustraciones particulares. Me gustaba mucho y aún lo tengo en la estantería con los de ahora. Es una de las finalidades de la ilustración infantil: que te ayuden a leer, que sean bonitos para que vayas cogiendo el gusto por la literatura».
Ahora, mientras termina otra carrera, derecho, y prepara los exámenes de fin de curso, confiesa que, mientras estudia derecho mercantil, es cuando se le ocurren algunas de sus mejores ideas para ilustrar: un libro, una camiseta como la que lleva durante la entrevista o uno de los relatos que publica en http://gachasmigascuandollueve.blogspot.com.es/ con su amiga Bea Soler, que en estos «desvaríos e historias» es Gachas mientras que Granadilla es Migas. Unos relatos de los que se plantean realizar una selección ilustrada y editar ellas (uno de los sueños de Granadilla: tener su propio sello editorial). Mientras, su obra como diseñadora puede seguirse en http://granadilladesign.tumblr.com/, como las ilustraciones de una edición reciente de las Leyendas de Murcia de Pedro Díaz Cassou, autor del que lamenta no se conozca demasiado en la región y que corresponde a sus gustos, como también Allan Poe o Bécquer. «Ilustré Pedro Díaz Cassou como trabajo de fin de carrera: eran cuentos románticos, de la noche, sobrenaturales, y decidí hacer lo contrario a lo esperado: lo hice todo muy blanco, con dibujos muy amables, con tres colores solamente: amarillo, naranja y rojo».
Las ilustraciones para una nueva edición de las leyendas murcianas, una nueva aventura de Zaparratrina (¿en un campamento?), la edición de Gachas Migas… algunos de los proyectos de Granadilla, aunque el más cercano «aparte de terminar la carrera, echar currículum en septiembre para buscar trabajo de diseñadora gráfica».