PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Qué es “Gen Verde”?. Una pregunta que muchos pueden formularse cuando lean el programa de actos culturales de Caravaca de la Cruz, de cara al inminente “Año Santo Jubilar”, en su edición de 2017. Se trata de 21 artistas que representan nada más y nada menos que a 14 nacionalidades que vienen a traernos un mensaje de paz, un espíritu de diálogo y un criterio de permanente aceptación entre los humanos, factores que, seguro, debemos intentar asumir, cada vez, con mayor intensidad y decisión.


El grupo nació en 1966 y se ha mantenido unido hasta la actualidad, llegando a formarse como elemento esencial del movimiento denominado “gen”, que quiere decir “generación nueva”. Realizan giras de enorme compromiso y no menos vinculación social en las que ofrecen un espectáculo notable de música folk basado en canciones de creación propia.
Sus giras se fundamentan en un espectáculo itinerante en el que dan a conocer sus creaciones y una discografía lenta en su composición y difusión, pero intensa y atractiva en sus contenidos.
En 1985 lanzan un espectáculo más novedoso consistente en una ópera rock que les pone en vanguardia y directa conexión con la generación actual del momento, un acontecimiento mediante el que exhiben una enorme galería de modernos sonidos electrónicos, pero, antes, habían apostado por la música instrumental, así como por otros experimentos sonoros en consonancia con lo que los instantes demandaban.
Fue, después, la música metálica la que se instaló en sus actuaciones, siempre encaminadas a conseguir encaramarse a la vanguardia más viva y joven.
Han recorrido numerosos países del mundo, han cosechado éxitos, simpatías, aplausos y consideración del público, además de protagonizar acontecimientos musicales de gran calado que les han posibilitado la generación de un merecido espacio, así como ganarse un adicional respeto en los ambientes del pentagrama más señeros y valorados, donde, también a ellos, se les ha aupado en una dimensión verdaderamente importante por su creatividad, afán de superación, ánimo de actualización y ganas de identificarse con un público que les ha respetado, animado, apoyado e impulsado intensamente en un mundo musical siempre difícil que, para ellos, ha sido más sencillo gracias a esa legión humana, considerada y generosa, que les ha proporcionado un hueco importante en el panorama musical internacional, quizás debido a su espíritu social, artístico, creativo y de enormes valores musicales en todos los órdenes.
No han dejado de reinventarse, de aportar nuevas formas y maneras de presentarse, de engrandecer su estilo que, siendo particular, también ha sido cambiante, modernista y cautivador para quienes aman lo nuevo, lo creativo y lo generador de atractivos musicales de variados contenidos y grandes expectativas.
La formación “Gen Verde” es tremendamente especial y ofrece los valores que atesora: imaginación, actualización, vanguardia y disposición para recorrer el mundo en todo momento, pero nunca de forma rutinaria, sino apostando por metas, objetivos y propuestas llenas de ingenio.
En Caravaca de la Cruz vamos a poder disfrutar de su maestría, con motivo del “Año Santo Jubilar” y, concretamente, en Febrero de 2017. Que nadie se lo pierda porque es algo muy, pero que muy especial. Buenos días.