JAIME PARRA

El 6 de marzo se celebran elecciones a la Mayordomía de la Fundación Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza, teniendo los candidatos hasta el 23 de febrero para inscribirse.

Hablamos con Fulgen Sánchez, actual presidenta, para ver cómo ha sobrellevado la Mayordomía estos meses de pandemia y qué objetivos se han cumplido de aquellos que se marcó.

-¿Por qué decidió presentarse para presidenta de la Mayordomía?

En primer lugar aclarar que las elecciones son para elegir a toda la mayordomía, una vez elegidos los nueve miembros, se procede entre ellos a elegir al presidente o presidenta y al resto de cargos de la misma. Yo fui elegida presidenta por ser la candidata más votada.

En cuanto a por qué decidí presentarme la verdad es que no fue una decisión que yo hubiera tomado con antelación. Personas cercanas a la Fundación Santuario me animaron para que lo hiciera y aunque no estaba muy convencida al final me presenté.

¿Ha decidido ya si optará a repetir en el cargo?

Servir a la Virgen de la Esperanza es un honor para cualquier calasparreño/a, y yo así lo he sentido y disfrutado. Digo esto porque si hay calasparreños/as que quieran pertenecer a la nueva mayordomía adelante. No digo tajantemente que no me vaya a presentar, lo haría si no hubiera gente suficiente.

-¿Qué objetivos se marcó al asumir la Mayordomía?

Cualquier Mayordomía cuando llega lo que quiere es mejorar y embellecer el santuario, engrandecerlo, promocionarlo… Luego está la realidad, la situación real con la que te encuentras y la que realmente va a marcar el camino y las decisiones de la Mayordomía.

-A punto de finalizar su mandato, ¿cuáles de ellos se han cumplido?

Dejamos un restaurante reformado y equipado, modernizado y con todo el papeleo en regla.

Las obras de la terraza inferior y más próxima al río en marcha.

Una rampa que comunica la placeta de la moreras con la principal en marcha, la retirada de los aparcamiento de la entrada principal al santuario, quedando un magnífico  paseo y muchos otros pequeños objetivos se han cumplido, muchos otros se quedan para cuando mejore la situación si la nueva Mayordomía tiene a bien llevarlos a cabo.

-¿A qué ritmo van las obras de adecuación de las terrazas del Santuario?

La reparación de la terraza inferior del santuario es una reinvidicación que viene del año 2013, cuando se produjo la riada que la destrozó.

En diciembre del recién terminado año pasado, se iniciaron por fin las obras de restauración de la misma y estas avanzan a buen ritmo. Si todo sigue según lo previsto estarán terminadas en abril próximo.

-¿En qué situación económica se encuentra la Mayordomía?

En estas fechas estamos terminando el informe económico del año 2020. No hace falta que esté terminado para saber que los números no son buenos. Los ingresos de la fundación provienen de tres grandes pilares: el restaurante, la tienda de recuerdos y la cera y los donativos. La Covid-19 nos obligó a cerrar el Santuario por completo durante dos largos meses, los mejores en cuanto a afluencia de público. Después las restricciones y los sucesivos confinamientos locales nos han obligado a funcionar a muy bajo rendimiento. Los ingresos han sido cero en varios meses y los que hemos estado abiertos han sido muy bajos. Apenas nos da para pagar los sueldos de los trabajadores, que por cierto ahora mismo están todos en un ERTE, a la espera de que esta situación mejore.

-¿Cómo se está realizando el culto a la Virgen en estos tiempos marcados por la pandemia?

El culto también se ha visto alterado por la pandemia sobre todo en la cuestión de aforos. Ahora mismo solo hay misa los domingos a las 13:00h y con un tercio de la capacidad de la ermita.

A día de hoy las instalaciones del santuario están cerradas entre semana. Los fines de semana se abre la ermita, los sábados de 11:30 a 14:00h y los domingos de 9:30 a 14:30 horas.