MARIANA PÉREZ ALMAGRO

En todas las etapas de la historia antigua y reciente las tatuadoras hemos estado presentes, por suerte y gracias a todas las que lo lucharon antes que nosotras gozamos de parte del reconocimiento e igualdad que merecemos, aunque excepcionalmente pueda desconocerse…

Trabajo en armonia stand tatuadoras Convencion Valencia 2019

Durante esta etapa de introspección en el confinamiento, en un ápice de nostalgia, recordé lo bien que lo pasamos el año pasado en “Valencia Tattoo Convention”, donde trabajamos codo a codo tatuadoras de todo el territorio español, en un stand solo de mujeres, preludio de lo que hubiera sido la cancelada “Women Ink Love”,  en armonía, como en su día lo hicieron en su stand las tatuadoras de la primera Convención de tatuajes del mundo en 1976 en Houston (Texas), organizada por Dave Yurkew, Chuck Eldridge y Ed Hardy, apenas se reunieron unos 100 tatuadores y entre ellos nuestras antecesoras.

Ya tenía el honor de conocerla siendo “vecina” de mi estudio en la colindante Caravaca de la Cruz: Laura llegó a mi vida de forma casual, sorprendente para ella, recuerdo, pero no para mí, ya que naturalmente considero que con trato respetuoso somos todos compañeros.

Se licenció en Bellas Artes en Granada, me cuenta curiosamente, que no estudió a demasiadas figuras femeninas salvo a Frida Kahlo, Marina Abramovic y poco más… Mujeres en el arte que brillaron con luz propia a pesar de encontrase en ocasiones a la sombra de sus maridos artistas.  Después de sus estudios y tras su práctica del tatuaje en piel sintética, frutas y “conejillos de indias”, esta granadina se lio la manta a la cabeza y se mudó a Caravaca, donde abriría las puertas de su estudio “Pinchatintas” en 2018.

Ambas tenemos en común que no hemos sufrido ningún tipo de desigualdad, al menos ningún suceso importante, entre compañeros del gremio, aunque si entre clientes con desconocimiento en el mundo del tattoo, y afortunadamente para nosotras en escasas ocasiones. Me cuenta una anécdota curiosa de un comercial sorprendido por su profesión como tatuadora… Pero… Y entre nosotras? Es menos sorprendente entre mujeres la aceptación de profesiones como la nuestra, aunque también puede darse algún caso.

Respecto a la competitividad entre compañeras del gremio o en el mundo artístico, al igual que en otros ámbitos, queda a un lado cuando el respeto y la amistad imperan, trabajando codo a codo en armonía , como en aquella convención, cuando la relación como compañeras te enriquece más que las negatividades que surgen de lo profesional.

Como decían Queen en su canción “Friends Will Be Friends”: Extiende tu mano, porque hasta el final, amigos serán amigos.