Pedo Antonio Hurtado García

El tiempo, a veces, discurre de forma imparable y no nos damos cuenta cómo pasan los “tacos” del calendario, mientras, hoja a hoja, los vamos consumiendo. Este sábado, se cumplen 30 años sin la presencia en nuestras vidas del inolvidable Freddie Mercury, líder indiscutible de la banda británica de rock “Queen”, aquella que quiso seguir siendo sin él, pero era un objetivo verdaderamente inalcanzable. Recordamos cuando, hace varios años, actuaron en el vetusto estadio de “La Condomina”, en Murcia, con sus gradas repletas de asistentes fieles a la formación. El intento, en este caso, de reemplazar al mítico vocalista era con Paul Rodgers, intento que, posteriormente, dejó hueco a Bad Company y, después, en 2011, la banda lo intentó con Adam Lambert. Pero, por lo percibido, nunca quisieron admitir que Freddie Mercury era insustituible: excepcional cantante, carismático, artista, intérprete y persona verdaderamente inimitable.

“Bajado del cielo”, en Murcia.- Tanto es así que, esa murciana noche, tal como recordamos con admiración, solamente pudieron imitar a Mercury “bajándole del cielo” en una grabación extraordinaria y en un alarde de medios técnicos. La banda acompañaba la voz de Mercury y, él, el finado, cantaba gracias a una grabación prodigiosa, poniendo a la concurrencia en pie y aplaudiendo interminablemente la maravilla de espectáculo que lograron con el “resucitado” Mercury, en noche gloriosa.

Irreemplazable.- Tan gloriosa fue la velada que, luego, vimos al baterista, con sus baquetas, percutir las cuerdas del bajo y arrancar notas memorables. Y, así, una y mil veces, con mágicas intervenciones que, como decimos, eran capaces de lograrlo todo por su inmensa maestría, salvo reemplazar a Mercury. “La Condomina” se venía abajo y coreaba las canciones como si de quinceañeros se tratase, cuando, en realidad, quienes allí estábamos, peinábamos canas y nos olvidábamos, por el magnífico ambiente creado, de nuestros achaques de colesterol, en unos casos, tensión arterial, en otros, y todas esas dolencias que surgen a partir de los 40 y que los especialistas suelen afirmar que, llegada esa edad, si nada te duele, es que estás muerto. Nos acompañaba nuestro incondicional amigo Juan Pérez Ferra, marchante de arte y heredero de los valores creativos del inolvidable maestro Antonio Campillo. Nos confesó Ferra, a la salida del espectáculo, que, esa noche, se había enterado de lo que era “arte del bueno y en su más pura esencia, ejercido con naturalidad extrema y alto dominio de las siete notas mágicas, que cantaba el mallorquín Juan Pardo”, sentenció.

Sello inconfundible.- Farrokh Bulsara, su verdadero nombre (05-09-1946, Stone Town-Tanzania-África/24-11-1991, Kensington-Londres-Reino Unido), conocido artísticamente como Freddie Mercury, fue un prestigioso músico, compositor, cantante, guitarrista, pianista y diseñador gráfico, cuyo origen era parsi e indio. Popular por haber sido el indiscutible líder y vocalista de la banda de rock “Queen”, hombre de poderosa e inconfundible voz, caracterizado, igualmente, por sus extravagantes y llamativas puestas en escena, de sello inconfundible.

Los ’70 y los ’80.- Su trayectoria artística, detalles biográficos, formaciones anteriores en las que participó, tras su “desembarco” en Inglaterra, su especial referencia y brillo musical en las míticas décadas de los años ’70 y ‘80, así como sus últimos años y su fallecimiento dan para muchas páginas que tenemos que resumir telegráficamente por obvias razones, pero no podíamos dejar este aniversario, tan redondo como cercano en nuestras memorias, sin su cumplido recuerdo de admiración, reconocimiento y respeto a este artista que lo fue todo y nos llenó de gloria a la legión de aficionados que siempre le seguimos. Muchos son los espectáculos que nos recuerdan la impronta, la gracia, el arte y la valoración que se le tributaba a este incomparable artista que se atrevió a cantar “Barcelona”, junto a la no menos inolvidable Montserrat Caballé, amén de otras participaciones en espectáculos de alto calado, actuando en los recintos más afamados de los cinco continentes, siempre con un público entusiasmado que acudía a sus conciertos de manera masiva y pocas veces repetida ante otras figuras del rock.

Repertorio interminable.- Relacionar sus canciones exitosas es imposible, porque son tantas y tan diversas que nos llevarían un espacio excesivo. Sí debemos decir que todas ellas se recuerdan con cariño y brillan con luz propia en cualquier momento de su interpretación. Y son numerosos los artistas ilusionados que repiten, tratando de imitarle, sus grandes acontecimientos, galas, actuaciones y conciertos, pero nadie llega a la altura del “adoptado” británico, porque su personalidad y clase artística no son imitables en modo alguno. Pese a lo dicho, no podemos dejar de recordar temas emblemáticos como “Bohemian rhapsody”, “Don’t stop me now”, “Crazy little thing called love”, “Somebody to love”, “We will rock you”, “We are the champions”, “Radio ga ga”, “I want to break free” y otros muchos que no mencionamos por las razones esgrimidas.

Una vida “frenada” a los 45 años.- Freddie Mercury falleció y se nos fue para siempre, con solamente 45 años, a causa de una bronconeumonía que se agudizó por el sida, justo un día después de comunicar, pública y oficialmente, que padecía esa traidora enfermedad, aunque sus más fieles seguidores ya presagiaban tan fatal y crudo desenlace. Y fue en 2006 cuando la revista “Time Asia” le otorgó el nombramiento de uno de los héroes asiáticos más influyentes de los últimos sesenta años. ​ En 2005, una amplia encuesta organizada por “Blender” y “MTV2”, le nombraba “mejor cantante masculino de todos los tiempos”. Y, en 2018, para no ser más extensos, porque los reconocimientos se multiplicaron exponencialmente, la revista estadounidense “Rolling Stone” lo colocaba en el lugar número 18 de su lista de los 100 mejores cantantes de todos los tiempos,​ mientras que “Classic Rock”, un año después, le valoraba como el mejor cantante de rock de la historia.​ Por otro lado, “Allmusic”, definió a Mercury como “uno de los líderes más carismáticos y dinámicos en la historia del rock”. Sus padres, su vida, su territorio de nacimiento, las colonias que habitó desde niño, su religión de entonces, sus estudios, su formación musical, sus relaciones artísticas y sociales, sus influencias, su capacidad escénica y otros muchos valores del artista nos hacen recordarle con el cariño que se ganó, con la admiración que mereció y con el respeto que le tuvimos, le mantenemos y siempre le dispensaremos.

Descanse en paz este sensacional artista del que nos acordaremos siempre. Buenos días.