ANA VACAS

Cada entrevista que realizo lleva una única e intransferible historia que sin ninguna duda ha dado forma a la persona que presento. No se trata de un músico más, sino de una historia personal llena de vivencias, a pesar de que la mayoría de ellos, acaban de empezar su vida profesional o quizás todavía no lo han hecho. La importancia de la educación en la infancia se ve reflejada en la diversidad de historias de vida  y siempre que la música ha formado parte de esa etapa inicial de desarrollo, la personalidad  es más plena y completa, a mi discreta opinión. No hago esta reflexión a la ligera, sino porque me he documentado y lo he comprobado a lo largo de tiempo, y les aseguro que desde que se conoce la música desde dentro, te cambia para bien siempre.

Cuando hablamos de su infancia, Francisco Alfonso aviva sus recuerdos, en los que siempre aparece la música y la compañía de sus abuelos, siendo un importante referente para su desarrollo. Durante el invierno, pasaba las tardes estudiando violín y piano con su abuela materna, mientras que su abuelo se dedicaba a inculcarle el placer por la lectura y le ayudaba con las matemáticas. En la casa de sus abuelos paternos, hermoso  centro de reuniones familiares, donde aprendió a socializar de una manera generosa. Pero sin ninguna duda la influencia determinante fue que sus padres son músicos, y su hermana pianista, circunstancia que afianzo ésta como parte natural e imprescindible  en su vida, primero como afición y posteriormente como  vocación. Evidente le conduciría a los estudios iniciales fuera del ámbito familiar en el Conservatorio “Leandro Martínez Romero” de Caravaca, estudiando la especialidad de violín, donde tuvo la suerte de recibir sus primeros conocimientos de esta especialidad de grandes profesores, como lo fue Raúl Bartomeu, con quien finalizo las Enseñanzas Profesionales de Música.

Actualmente cursa estudios de violín y bajo eléctrico en el Conservatorio Superior de Música “Oscar Esplá” de Alicante con el profesor Vicente Antón y en el Conservatorio Profesional de Música de San Javier con Antonio F. Baeza respectivamente, en los que esta teniendo experiencias enriquecedoras a nivel personal y profesional.

Al definir la música Francisco Alfonso, nos dice que se compone de sonidos organizados  que se producen a través de vibraciones, por lo tanto, con esta definición el Universo es vibración, por lo que podemos afirmar que todo a su vez es música. También en su parte más emocional la presenta como un medio de autoexpresión a nivel creativo, una forma de socializar, un espectáculo e incluso un medio de terapia para armonizar cuerpo y mente. Esto lo manifiesta cuando interpreta una obra, para él es un estado meditativo en el que dejas de pensar para sólo sentir. Pero si tuviera que definirlo yo, tendría que explicar que hay muchos tipos de músicos y maneras de brillar; cuando escuchas a Francisco Alfonso interpretar en cualquiera de sus dos instrumentos, su sonido es hondo y profundo, se manifiesta como un sentimiento íntimo, formado por periodos de mucho amor y esfuerzo. Traspasa al oyente con la intensidad necesaria para emocionar, es muy hermosa esta sensación. Con el proceso de madurez ha aprendido a desprenderse de todo aquello que le resta libertad expresiva y consigue encontrar el camino para liberarse con el bajo, y ser el mismo.

Sus gustos dentro del ámbito musical son muy variados. Le gusta darle una oportunidad a todo, pero procura quedarse con lo que realmente piensa que es bueno. Un ejemplo sería Frank Zappa, es único por su gran imaginación, extravagancia y por la combinación de estilos tan variados como puede ser el rock, el blues, el jazz, el Neoclasicismo, la música folklórica romaní, el flamenco…un registro impensable en otros músicos. Con referencia al bajo eléctrico, Dave LaRue, Victor Wooten, Stuart Hamm Y Pepe Bao, siendo este último uno de sus mejores referentes en el género Funky. Todo ello sin olvidar a los grandes maestros como Manuel de Falla, Stravinski, Shostakóvich, Rajmáninov, Edgar Varèse, Sarasate, Paganini, Debussy y Ravel.

El mundo de la música conlleva un  enorme despliegue de medios para demostrar las cualidades del intérprete. No es nada fácil encontrar oportunidades donde expresar, pero en el caso de Francisco Alfonso, gracias a la dualidad en la que se está formando con dos instrumentos, estas oportunidades se duplican. Depende en gran medida del grado de sacrificio, esfuerzo y perseverancia que se esté dispuesto a poner en ello. Forma parte de un grupo de música moderna llamado “Crema Mágica” que autogestionan ellos mismos, pero también tiene colaboradores altruistas que les ayudan en la promoción de conciertos, en locales como “La Esquina” en Cehegín o “La Nota” en Caravaca. También con el bajo ha participado en colaboraciones con con el grupo “La Movida Quartet”. En su versión más clásica ha formado parte de la Orquesta Sinfónica, la Orquesta de Cámara y la Big Bang del Conservatorio de Caravaca, y actualmente forma parte de  la Orquesta del Conservatorio Superior de Alicante.

Siempre le ha gustado todo lo relacionado con las artes, pintura, literatura, y la actuación forman parte de sus inquietudes, como la filosofía y la política. Esto no es extraño dentro del mundo artístico, existe una intensa vocación de aprendizaje por todo aquello que pueda aportar. Bienvenido Paco Alfonso, músico de corazón, a este proyecto que precisamente se enriquece con todos vosotros.