PEDRO ANTONIO HURTADO

En el despacho de la alcaldía de Caravaca de la Cruz, se ha procedido a la firma del convenio anual que vienen manteniendo la Fundación Alfami y la FUNDACIÓN CAJAMURCIA, un compromiso con muchos años de historia por el que la Fundación de la entidad financiera de más relevancia regional se compromete, cada año, a apoyar a la entidad caravaqueña en la financiación de las becas que otorga como ayuda a los estudiantes, con el fin de contribuír de decidida manera al aprendizaje, formación y proyección de futuro de los jóvenes de la ciudad de la Cruz.

Este convenio corresponde a los fondos librados durante el ejercicio 2014 y con el ánimo de que el citado ejercicio no quedara sin atender, como se viene haciendo con todos los anteriores y como, con toda seguridad, se realizará, cuando proceda, con el recién estrenado 2015.

Queda manifiestamente clara, una vez más, la vocación de colaboración de la FUNDACIÓN CAJAMURCIA con este colectivo caravaqueño que tantos desvelos ha demostrado por la enseñanza, por la formación y con el firme y muy encomiable ánimo de que los estudiantes con mentes privilegiadas no se queden abandonados a su suerte por falta de medios económicos, una colaboración, sin duda, que engrandece a ambas entidades y ofrece soporte a una población estudiantil que, de esta manera, se siente más segura y reconfortada cuando el aprovechamiento de su tiempo se ve reflejado en un desarrollo y unos resultados francamente dignos de ser reconocidos y premiados.

Satisfacción indisimulada

La satisfacción del alcalde, Domingo Aranda Muñoz, cada vez que firma este convenio, no puede ser más notable, pues, como Presidente de la Fundación Alfami, cabe sentir el orgullo de hallarse al frente de una organización que ofrece tan noble misión y tan valiosos resultados que quedan reflejados en jóvenes promesas de la ciencia y la investigación que se ven recompensados en su esfuerzo con este seguimiento, estudio concienzudo y análisis de los valores lectivos que examina y sigue, permanentemente, la Fundación Alfami en los diversos centros de enseñanza de todo el territorio municipal caravaqueño. Además, el alcalde es Presidente por deseo expreso del testador, quien también dejó fehacientemente documentado que, igual que el presidente sería la persona que ostentara la alcaldía de Caravaca de la Cruz en cada momento de la vigencia de la Fundación (ilimitada en el tiempo), también fuera Presidente de Honor la persona que, en cada momento, fuera el Obispo de la Diócesis de Cartagena-Murcia. El Patronato lo conforman, además, el párroco de la iglesia de El Salvador, como Vicepresidente; el Director del Colegio Público Cervantes, como Secretario; el Director del Instituto de enseñanza Secundaria San Juan de la Cruz, en calidad de Tesorero, así como un vocal en representación del colectivo familiar del fundador, habiendo señalado el testador, con mucho énfasis, al cargo reseñado, en cada caso, por encima del responsable designado para ocuparlo, sin perjuicio, lógicamente, de que, en cada momento, ostentara tal representación la persona que fuera titular de cada uno de los cargos de responsabilidad indicados.

El acto de entrega de las becas, en cada ocasión, para dotarlo de contenido relacionado con la actividad que persigue la Fundación Alfami, siempre queda fortalecido con algún conferenciante de prestigio que ilustra a los premiados y a cuantas personas asisten a tal evento, que nunca deja de ser distinguido y de grandes valores culturales.

Una tarea compleja y nada sencilla de desarrollar con la debida responsabilidad

La Fundación Alfami, además, siempre persigue, una vez decidida la partida económica asignada para la dotación de esas becas, apostar por el mayor número de alumnos posible y no concentrar el dinero en unas poquitas becas que irían a parar a manos de un reducido número de estudiantes, porque parece lógico, sensato y razonable llegar al mayor número posible de alumnos, con lo que se logra una amplia participación de beneficiarios que se ven ayudados por la iniciativa de este altruísta colectivo, cuyo objetivo esencial, tal como queda fielmente establecido en su documento estatutario, de acuerdo con la transparente y bien documentada voluntad del fundador, Alfonso López Álvarez, claramente expresada en su testamento, es la de “dar luz a inteligencias privilegiadas y oscurecidas por la falta de medios económicos, mediante becas por subvenciones que faciliten la realización de sus estudios”.

Y no es poca la responsabilidad de los dirigentes de Alfami cuando, cada año, tienen el compromiso de gestionar los fondos adecuadamente para obtenerles rentabilidades que les permitan continuar con su labor social, algo que nada fácil resulta en un momento, ya prolongado en los años últimos, de bajos rendimientos en el mercado financiero, pero que han sabido enfocar y gestionar de impecable y muy profesional manera, hasta tal punto que no han fallado nunca en su compromiso anual de concesión de becas y, en su espíritu, no está el dejar ningún año sin atender el referido compromiso. Por otro lado, tienen que publicar el plazo establecido para la convocatoria anual de cara a optar a las becas que ofrecen, becas que tiene como destinatarios a los estudiantes del municipio de Caravaca de la Cruz, debidamente empadronados en la localidad, que se hallen cursando educación Primaria, Secundaria, estudios universitarios, formación profesional y enseñanzas de régimen especial. Las solicitudes correspondientes se pueden y se tienen que presentar en el Registro General del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz. La convocatoria, con los requisitos económicos y académicos, también está disponible para su consulta, cada año, en las propias dependencias municipales.

Los criterios de selección

La selección de los jóvenes becados se realiza mediante el método de valoración del expediente y los méritos académicos de cada alumno, así como la situación económica familiar y los criterios de los propios directores de los centros de enseñanza. En la foto de Mercedes Caparrós López vemos al alcalde de Caravaca de la Cruz, Domingo Arada Muñoz, Presidente, igualmente, de la Fundación Alfami, flanqueado por el Director de la oficina de CAJAMURCIA-BMN, conocida como Caravaca-Gran Vía y al Director de Zona de la misma entidad en el Noroeste murciano, autor del presente texto que finalizamos, como tenemos por costumbre, con el noble, agradable y siempre atento saludo de “buenos días”.

Pedro Antonio Hurtado García
es Director de Zona de CAJAMURCIA-BMN
en el Noroeste murciano