Jesús Rodríguez Sánchez

…y ahora, ¿qué? Es lo primero que pensé al enterarme. Antes de: no puede ser. Luego viene esa sensación que te recorre todo el cuerpo, como un estremecimiento. Luego sientes que acaba de producirse un vacío muy hondo.

Dice la regla que “nadie es imprescindible”. Pero como toda regla, tiene alguna excepción; en este caso, el Dtor. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo. Profesor de Matemáticas en la UNED, catedrático de Instituto muy joven. Premios extraordinarios de final de carrera…; muchos trabajos publicados sobre esta materia… Me dijo una vez que había estudiado matemáticas porque eran muy fáciles, no había que estudiar, sólo deducir. Medicina, la opción seguida por sus familiares le parecía que no le dejaría tiempo suficiente para su gran pasión: los buitres, el Refugio de Rapaces de Montejo, contar los nidos cada primavera, “el censo exacto” decía… y nadie lo ponía en duda.

Se empeñó en impulsar la “reserva de los buitres” que Félix Rodríguez de la Fuente había propiciado en las Hoces del río Riaza (Segovia). Y para ello, consiguió aglutinar a su alrededor a unos mil naturalistas de toda España y también extranjeros que puntualmente le pasábamos los informes de nuestras visitas y que en palabras suyas: “yo los devoro”. Reunió tal cantidad de documentación, que tuvo que comprar el piso anexo al que habitaba porque se había quedado sin espacio. La última vez que hablamos me dijo que otra vez se estaba quedando sin sitio; pese al ahorro que ya suponían los archivos informáticos.

Su vida y obra es fácil encontrarla en la red, en especial en “Naturalicante”.

Generoso como nadie, siempre agradecido, repartiendo méritos a todo el mundo, con la figura del guarda Hoticiano Hernando Iglesias, su conexión con todos los primerizos que llegábamos a aquellas tierras salvajes, era el auténtico corazón que unía a todos los que de alguna manera estudiaban, investigaban y al final, defendían aquel espacio protegido antes por ADENA y la CHD y posteriormente, declarado Parque Natural.

Este próximo noviembre está convocado el 40 censo de otoño en las Hoces del Riaza, la intención, contar todos los buitres que duermen en sus repisas, añadiendo cuantos datos de otras especies surjan. Para este trabajo, casi un centenar de naturalistas se congregaban en torno a su figura, lo que ya es un claro ejemplo del tirón que suponía para la comunidad ornitológica.

Será difícil continuar el trabajo desinteresado de tanta gente, como a él le gustaba remarcar. Su dedicación estimo que sería comparable al trabajo de al menos 5 personas. Por eso decía al principio, que es una figura IRREMPLAZABLE.

Nota: en el Noroeste murciano estuvo un par de veces invitado por CARALLUMA, con motivo naturalmente, de Jornadas dedicadas a los buitres.