Pedro Antonio Hurtado García

Roger Patrick Martin Quigley (17-03-1969, Manchester-Inglaterra/18-08-2020, en el mismo lugar de nacimiento), prestigioso cantautor conocido artísticamente como Roger Quigley, fue el cincuenta por ciento del dúo de indie pop que triunfó como “The Montgolfier Brothers”. El dúo lanzó numerosas grabaciones en las que destacaron sus dos muy bien aceptados L.P’s., titulados, respectivamente, “1969 Till god knows when” y “Quigley’s point”, discos publicados por el sello francés “Aceton Records”. Lo último que protagonizó en su respetada y bien entonada carrera lo hizo al amparo del sobrenombre artístico de “At swim two birds’, denominación inspirada en “At swim-two-birds”, uno de los relevantes tomos clásicos del irlandés novelista Flann O’Brien. Su compañero de banda de “Los Hermanos Montgolfier”, Mark Tranmer, fue el encargado de hacer público el fallecimiento de Quigley a la joven edad de 51 años y de repentina manera, sin informarse de ninguna otra circunstancia en el modo de desaparición.

Una voz muy especial.- Roger era “titular” de una voz prodigiosa y especialmente adecuada para la interpretación del género que practicaba, lo que le bautizó como “La voz sensible del ‘indie’”, situando su andadura artística más brillante en la década de los años ’90 del pasado siglo XX, precisamente en la época de máximo esplendor del estilo musical aludido. Sus discos, en España, eran distribuídos por la firma sevillana “Green UFOs”, sello que ha manifestado que “recordaremos a Roger por su voz casi rota, por su eterno optimismo, por su elegante forma de disfrutar de la vida, por su enorme modestia, por su ácida crítica política y por su chaqueta de cuadros, incluso en los días de calor”.

Inspirado en “The Smiths”.- El músico publicó su primer disco de media duración, en 1995, en formato “E.P.”, bajo el título de “A kind of loving”, plástico inspirado en la música de los siempre grandes “The Smiths”, grupo de rock alternativo, paisano del fallecido, ya que también son mancunianos.

Discreto y sencillo.- Sensible con sus proyectos, respetuoso con compañeros y colaboradores, discreto y sencillo, pero trabajador incansable y enamorado de su profesión, nos abandona otro músico singular que ve truncada su vida cuando “toca” comenzar a vivir. La suerte de longevidad, desde luego, no ha estado de su parte, pero será recordado, siempre, por todos los aficionados a la música concebida con rigor y buen gusto.