PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Ser fundador, guitarrista, arreglista, compositor, corista, letrista y hombre de decisiva participación en una banda de atractivo mundial como la legendaria y siempre bienvenida AC/DC, no solamente otorga popularidad, sino, además, cercanía, simpatía colectiva y la condición de considerarle como “de la casa”, en muchos hogares del mundo, a Malcolm Mitchell Young (06-01-1953, Glasgow-Escocia-Reino Unido/18-11-2017, Sidney-Australia), quien, por añadidura, ha sido productor discográfico de blues y rock y, por consiguiente, figura respetada en el mundo musical a muy altos niveles, quien nos deja, además, con solamente 64 años de edad. Abandonó su tierra natal, con diez años, para instalarse en Australia, donde sintió el calor del público con clara intensidad, percibiendo que su trabajo era valorado y considerado de forma generosa, lo que le enamoró del país localizado en el continente de Oceanía, donde su familia había viajado en busca de oportunidades para enfocar su vida de la manera más ordenada. Un visionario de la música al que consultaban muchos artistas por su gran claridad de ideas y por su demostrada manera de adelantarse, tanto a los acontecimientos como a los tiempos, a lo que sumaba una destreza musical intensa y un manejo instrumental prodigioso. Sabía lo que quería y tomó por asalto los escenarios del mundo, vaciándose en cada concierto, junto a su hermano menor, Angus Young, quien no desmerecía, ni mucho menos, el prodigio musical de la familia y cuya relación, entre ambos, era sencillamente ejemplar y de enorme complicidad en todos los aspectos, incluso como aficionados balompédicos y fieles seguidores de su equipo de siempre, los “Glasgow Rangers”. Los seguidores de la banda y del propio Malcolm siempre supieron valorar, considerar y agradecer el permanente gesto de entrega del artista, fans del guitarrista que, ahora, se han quedado huérfanos de líder y lloran desconsoladamente la pérdida de semejante estrella.


Una enfermedad disimulada que no pudo superar
Young se había sometido a un duro e intenso tratamiento contra la demencia que le aquejaba desde hace algo más de tres años, lo que ocasionó su reiterada artística, por obvias razones de incompatibilidad, al verse afectado por una cruel enfermedad como la mencionada.
Un sueño convertido en realidad
Fue en 1973, tras otras experiencias con bandas en las que participó, cuando el artista solamente contaba con 20 años de edad. Pero, así y todo, asumió el riesgo de fundar, en Sidney y junto a su hermano Angus, la que ahora es mítica banda de hard rock conocida como AC/DC, lo que venía a culminar su gran sueño de la infancia que vivía con él, constantemente, como una ilusión a alcanzar en cuanto tuviera oportunidad de formar ese grupo con quienes han demostrado ser excelentes músicos valorados en los cinco continentes. Se registraron los habituales y numerosos cambios de inicio de su andadura hasta formar una base sólida de los dos hermanos a los que se unieron Bon Scott, como cantante solista (fallecido en 1980 a causa de una intoxicación etílica, año en el que lanzaron “Back in black”); Phil Rudd, su gran baterista, así como el bajista Mark Evans. Ofrecieron su primer concierto en público nada más y nada menos que en el “Chequers Club”, de Sídney, exactamente el día 31 de Diciembre de 1973. Haciendo uso, siempre, de su inteligencia natural y consciente de que el triunfo era necesario para subsistir, decidió trasladar la sede de la formación, para crearle un ambiente más propicio, en un mundo íntimamente ligado al rock, lugar que no podía ser otro más adecuado que Inglaterra, donde se instalaron, lo que viene indicando, a tenor de lo que comentamos, que la cabeza de Malcolm Young estaba perfectamente amueblada, colmada de sensatez y con una perspectiva comercial y de futuro verdaderamente incuestionable. Diseñó su abandono anunciándolo como un retiro por descanso temporal, pues nunca quiso esconderse tras la enfermedad, sino intentar vencerla, por lo que no se conoció la misma hasta que se tornó irreversible y nada podía ocultarse ya, cuando fue reemplazo por su sobrino Stevie Young, ya que el grupo continuó su carrera artística.
El orgullo del triunfo incontestable
Pero seguro que, al otro mundo al que camina, puede y tiene que llevarse el orgullo de haber fundado una formación que ha abarrotado estadios y los mayores recintos del mundo, que sus discos se hayan agotado nada más salir a la venta, el creciente desarrollo de colas en noches de espera a las puertas de las tiendas para hacerse con sus lanzamientos discográficos, que las emisoras de radio “le han sacado brillo” a sus plásticos de tanto difundirlos y que los promotores que les han llevado a sus recintos de actuación han sido conscientes de que apostar por AC/DC era jugar, siempre, “a caballo ganador”. Y, cómo no, que, en 2003 y junto a los demás componentes de la banda, fue introducido en el “Salón de la Fama del Rock”. Por lo tanto, su carrera no ha podido ser ni más brillante, ni más exitosa, ni más respetable, a pesar de que el destino le ha arrebatado esos años de vida en los que los artistas de semejante dimensión aspiran a experimentar, redondear faenas, dicho en términos taurinos, así como a elevar a lo celestial sus creaciones tras muchos años de experiencia e imaginación musical convertida en lujo y privilegio.
Al mes del fallecimiento de su hermano, productor de AC/DC
Pocas canciones o ninguna que destacar de la banda sobre las demás, porque todas merecen un hueco especial dentro de su mundo, enmarcado en los géneros propios de su repertorio como el rock and roll, blues, hard rock, blues rock y similares, sin renunciar a nada y respetando a todo el mundo para dar cobertura, incluso, a sus seguidores más fanáticos e identificados con la formación. Por poner unos sencillos ejemplos, recomendemos, sin distinción especial, pero sí por su amplia difusión, discos como “High voltage” (1975), “Dirty deeds done dirt cheap” (1976) o “Let there be rock” (1977).
Descanse en paz el creador, el visionario, el cerebro, el mito y el artista inolvidable, Malcolm Young, quien fallece un mes después que su hermano, George Young, quien fuera productor de AC/DC. Buenos días.