Pedro Antonio Hurtado García

Foto R. Mellado/Jazz San Javier”.

Finalizaba la pasada semana cuando nos sorprendía la muerte de un gran músico, excelente artista, arreglista distinguido, virtuoso del piano, compositor de lujo y persona que ha engrandecido magníficas películas con las bandas sonoras por él compuestas, amén de erigirse en un virtuoso del piano y un mago del jazz y la lírica. Michel Jean Legrand (24-02-1932, París-Francia/26-01-2019, en el mismo lugar de nacimiento), era conocido artísticamente como Michel Legrand, quien, además de compositor, era un distinguido cantante francés. En su estrecha relación con el cine, creó la música de más de dos centenares de películas y ganó tres veces el “Oscar de la Academia de Hollywood”, pero también un “Globo de Oro”, habiendo recibido 27 nominaciones al “Premio Grammy”, galardón que consiguió en cinco ocasiones, así como una interminable lista de premios y reconocimientos de muy prestigiosa factura. Hermano de la también reconocida cantante Christiane Legrand e hijo del reputado compositor Raymond Legrand y de Marcelle Der Mikaëlian, hermana de Jacques Hélian, popular y prestigioso director orquestal francés que trabajó ampliamente para el music-hall del vecino país, balance de familia considerada, relevante e íntegramente relacionada con el arte del pentagrama.

Jazz.-El artista, que nos abandona a menos de un mes de cumplir los 87 años, cursó estudios en el “Conservatorio de Música de París”, desde los 10 y hasta los 21 años, manifestándose como un brillante alumno, para continuar, posteriormente y durante siete años más, estudiando con Nadia Boulanger, quien supo comprenderle y animarle en su presagio de que todas las músicas podían convivir de alguna manera. Era tan intensa su afición que, inicialmente, ideaba las canciones, escribía la letra y, finalmente, las interpretaba. Su álbum de debut fue el titulado “Amo a París”, cosechando un éxito incontestable, lo que le abrió las puertas de diversos géneros, posibilitando que pudiera codearse y trabajar con los “grandes” del jazz, hasta tal punto que en su segundo álbum, denominado “Legrand jazz”, participaban monstruos como el legendario saxofonista John Coltrane o el consagrado trompetista Miles Davis.

Con los “grandes”.-Sus triunfos más resonantes llegaron gracias a su copiosa “factoría” de música para películas, pero eso no fue obstáculo para desarrollar, simultáneamente, una prestigiosa carrera al frente de orquestas sinfónicas que dirigió con elegante prestigio, de tal manera que supo compaginar sus arreglos para Maurice Chevalier o Jacques Brel con los compromisos cinematográficos. Pero es que también compuso música para series televisivas infantiles, como “Érase una vez… el espacio”, en 1981, o “Érase una vez… la vida” (1986). Adicionalmente, cuando corrían las décadas de los ’80 y los ’90, se ocupó de la música, con su banda, en importantes conciertos de rutilantes estrellas, tales como Ray Charles, Björko Diana Ross, pero también acompañaba a grandes de la ópera como Natalie Dessay, Kiri Te Kanawao Jessye Norman.

Películas.-Este genio de la composición deja para la eternidad trabajos cinematográficos sin los que su vida no podría ser comprendida con el mérito que le corresponde, pues son obras imperecederas como “Los paraguas de Cherburgo”, que se valora como el trabajo más conocido del artista y que, además, le proporcionó su primera nominación al Oscar y una intensa fama internacional, un musical estrenado en 1964, traducido en pieza inolvidable, con tragedia, distanciamientos y guerra, así como primera película íntegramente cantada y protagonizada por una joven Catherine Deneuve, que hace del film un clásico del cine musical europeo. Mención, igualmente, para “Nunca digas, nunca jamás”, uno de los largometrajes más señeros de la época que incorporaba a Irvin Kershner, tras haber acabado un brillante trabajo en “El imperio contraataca”, a quien se sumó el compositor parisino para otorgarle brillo y lujo a una historia que alcanzó gloria como producción de la gran pantalla. También “Yentl” transformaría una obra teatral en un musical pensado para la incomparable figura de Barbra Streisand, tarea de la que se responsabilizó con pleno acierto el fallecido para que la actriz americana luciera en todo su esplendor artístico. Citaremos, igualmente, “Las señoritas de Rochefort”, película que proporcionó gloria al cine francés durante algún tiempo y que brinda otra historia verdaderamente digna de contemplar. En 1978 fue “Las rutas del sur”, film en el que Joseph Losey se ponía al frente de una historia próxima a lo autobiográfico sobre Jorge Semprún, el huído escritor y político español que quiso alejarse del franquismo imperante hasta esa época y que edificó su propia carrera en Francia hasta que regresara a España, para ocuparse de la cartera del ministerio de cultura, que le concedió el PSOE de Felipe González y cuya responsabilidad ostentó desde el 7 de julio de 1988 hasta el 12 de marzo de 1991, relevando a Javier Solana para, luego, ceder el cargo a Jordi Solé Tura. Convertido el film en una estela de “La guerra ha terminado”, de Resnais, la participación de Legrand dio oportunidad a que el compositor francés aprovechara las partituras utilizadas para crear, como consecuencia de todo ese trabajo, uno de sus discos mejor aceptados por el público: “Southern routes”.

Intérprete.-Como cantante, alternó la creación, idea y composición de canciones pegadizas y más comerciales, múltiple ocupación que acompañaba con muy consideradas partituras orquestales dotadas de una gran carga de lirismo.

En “El Noroeste”.-El día 3 de agosto de 2017 publicábamos, en estas mismas páginas, nuestra crónica sobre la actuación del maestro en la velada de cierre de la vigésima edición del certamen marmenorense que conocemos, con no poco éxito, como “Festival Internacional de Jazz de San Javier”. Nos ha resultado curioso, a nosotros mismos, el releerla, ya que todo lo que hemos expresado anteriormente queda plenamente ratificado en esas breves líneas que titulábamos “Michel Legrand, leyenda viva del jazz francés”.

Producciones intercontinentales.-Se responsabilizó, igualmente, de producciones estadounidenses como “The Thomas Crown affair”, con su brillante y popular tema titulado “The windmills of your mind” (“Los molinos de tu pensamiento”) o “Verano del 42”, además de la ya citada “Yentl”.

Se nos marcha un maestro, un genio de la composición y un artista de muchos quilates, cuya pérdida en indiscutiblemente irreparable. Descanse en paz. Buenos días.