Manuel Gea Rovira

Siempre he huido de utilizar las muletillas en boga y desde muchos años han proliferado. Reconozco que es difícil erradicarlas del lenguaje corriente y sobre todo del político, académico o cultural, porque parecen tan inofensivas y bonitas las muletillas y tan cómodas para el discurso, que esconden en realidad una pereza y un escaso afán de perfeccionarse en el lenguaje hablado. Me refiero hoy, a los que manejan imperfectamente el lenguaje oratorio o coloquial, con el repetitivo adverbio “evidentemente”, santificado por el DRAE, pero que pasa al infierno de los modos retóricos en España. Comencé a anotar las veces, que los políticos y personalidades de la intelectualidad o el profesorado, repiten la muletilla “evidentemente” y me quedé pasmado, como cuando comenzó el uso de otra muletilla, “de alguna manera” En los debates de los Plenos municipales, varios alcaldes y concejalas, desde hace muchos años, nos han abrumado, repitiendo el adverbio “evidentemente”, hasta hoy, hasta el punto, de que el énfasis con que lo pronuncian, la altisonancia como si corroboraran la verdad del vellocino de oro, en aburrida fraseología a veces o incluso con buenas argumentaciones, estas se menoscaban en su convincente seriedad, al sonar incesantemente la muletilla, que demuestra pereza, vagancia o descuido de usar palabras equivalentes. Estas serían, por ejemplo, “sin duda”, “de forma evidente”, “obviamente”, “por supuesto”,”ciertamente”,”indudablemente”,”desde luego”,”por descontado”. Pero siguen aferrados al facilón “evidentemente” hasta escandalizar a los pocos que respetan la Lengua Española. Señores políticos, pedagogos, conferenciantes, y ponentes, allá ustedes si quieren entristecer a la Lengua de Nebrija, pues la coloquial “rueda de prensa”, el debate político y las conferencias por agradables que sean, las deslucen y ridiculizan, con el mal uso de la muletilla citada. Es un descuido oratorio penoso, como aquellos con talante universitario que tienen que recurrir al corrector del ordenador, pues tienen faltas de ortografía. Hasta en los mejores debates del Parlamento Regional de Cartagena campea a sus anchas la muletilla. Es evidente.