PEDRO SALCEDO

Y me refiero a los videos ampliamente difundidos desde las pasadas fiestas. Precisamente las peñas que salen en esos videos han representado muy dignamente al festejo de los Caballos del Cino, Peña Universo, tercero en manto, EJEMM (esto es que no estoy de acuerdo con el premio otorgado), y un tiempo de muy bueno en la carrera, Peña Pura Sangre, noveno en manto y cuarto en carrera, Peña Júpiter, décimo en manto EJEMMM y octavo en carrera. Los actos que aparecen en los videos son después de haber terminado todos los actos oficiales, los hechos son lamentables, pero yo creo que es más un problema social que del festejo.

Si nos fijamos en el desarrollo del día 1 y 2 de mayo, el comportamiento de todas las peñas ha sido exquisito. Cualquier fiesta estaría orgullosa de nuestros jóvenes, como se sienten orgullosos de representar un papel como portadores de una tradición, jóvenes de 15 a 30 años que seguramente en otras fiestas estarían bailando reggaetón y bebiendo, jóvenes vestidos impolutamente, jóvenes entregados a una pasión, jóvenes que son y se sienten los protagonistas de la fiesta.

De un festejo que nace de una manera individual o de muy pocas personas y va atrayendo a todo un colectivo, hace que todos nos sintamos orgullosos de esa carrera, de ese manto, que lo hagamos nuestro, que nos identifiquemos con el. Al final una buena carrera, un buen Caballo del Vino, es de todos, es nuestro patrimonio, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

Lo que aparece en esos videos es un problema de la sociedad actual, consumista, egoísta, de esa masa borreguil contemporánea, no entiendo lo que sucedió, igual que no entiendo en estos tiempos ni a Trump, ni a Puigdemont, ni al de Corea, ni la chilena de Ronaldo, pero esto son cosas que tendremos que arreglar sobre todo con educación, respeto, responsabilidad y dentro de un ámbito social Tampoco debemos pasar la mano, y me consta que las peñas pondrán, y están poniendo, remedio para que esto no se nos vaya de las manos.

De los Caballos del Vino de este año me quedo, con las lágrimas de los zagales de un pony, porque siendo los más rápidos uno no había podido terminar su carrera, esas lágrimas de pureza, de sentimiento, “ESTO SON LOS CABALLOS DEL VINO