José Francisco García, presidente del PP de Caravaca de la Cruz

A pocos días de una nueva cita electoral, me dirijo especialmente a mis paisanos, los caravaqueños. Porque lo que ocurre en Madrid y las decisiones que allí se adoptan nos afectan directamente a nosotros, a nuestro presente y futuro.

También para las políticas regionales y locales es vital contar con un Gobierno de España estable, centrado, que no discrimine en función de donde vivamos y con altura de miras suficiente para poner el interés general por encima de siglas.

Con esperanza, con ilusión y con toda la convicción del mundo, te pido que apoyes al proyecto del Partido Popular. Hazlo por Caravaca, por la Región de Murcia y por España.  

El domingo estamos ante una cita trascendental, quizás la más importante de nuestra democracia. La decisión de Sánchez de no buscar acuerdos y llevarnos a las cuartas elecciones en cuatro años puede dejar un panorama aún más fragmentado e ingobernable, escenario que pasaría una seria factura a la economía y al estado de bienestar que tanto costó construir.

Unas quintas elecciones supondrían un caos que ni el sistema ni los ciudadanos podrían ya aguantar. Con Sánchez tendremos más parálisis o más fuerza del independentismo y la izquierda más radical. Solo habrá estabilidad y un Gobierno inmediato si apoyamos a Pablo Casado como presidente. Por eso es más importante que nunca un voto de centro derecha unido en torno al proyecto del Partido Popular. O Sánchez o Casado. 

No podemos perder ni un minuto más con un PSOE que ha estado únicamente pendiente de mejorar sus resultados electorales con propaganda institucional que de los problemas reales del país que aspira a gobernar.

Necesitamos un gobierno con urgencia, un gobierno que eche a andar cuanto antes. Los españoles queremos que nuestros representantes se pongan ya a trabajar en temas trascendentales, como los presupuestos generales, que procuren una financiación justa y que atiendan nuestras necesidades en infraestructuras públicas. Que miren los problemas del medio rural y que dejen del mirar al pasado y  pongan en el centro de la política a la educación, la sanidad o las pensiones. El empleo y la economía ya se están resintiendo como siempre ocurre con los gobiernos socialistas ante esta situación de bloqueo que solo los españoles podemos cambiar con nuestro voto.  Los últimos datos económicos reflejan la desaceleración. Hemos conocido que octubre ha finalizado con casi 100.000 parados más, su mayor crecimiento en este mes desde 2012.

A estas alturas del partido y después de tanto tiempo improductivo, puede resultar tentador para alguien no acudir a las urnas o incluso prestar el apoyo a opciones políticas no aspiran al gobierno y que dividen, restan y no aseguran que Pedro Sánchez se vaya de la Moncloa. El lógico hartazgo social que sentimos, no debe hacernos caer en la resignación, sino todo lo contrario. Con nuestro voto vamos a decir alto y claro todo lo que nos une y las 46 millones de razones que tenemos para merecer un gobierno que mire al futuro.

El domingo debemos dejar atrás a una izquierda que ha sido incapaz de llegar a acuerdos y también lo sería igual de incapaz dentro de unas semanas. El bloqueo tiene un nombre que es el señor Sánchez, que ha condenado al país a una paralización que dura ya muchos meses y que tiene consecuencias negativas para todos. La decisión de dejarse llevar por las encuestas, a costa de otras elecciones con derroche de dinero público, debe pasarle factura. La egoísta estrategia electoral del PSOE puede irse al traste de si no nos unimos en torno al proyecto del Partido Popular. 

No hay otro camino que abrir una nueva etapa, una etapa de futuro y de consenso, como ya ha ocurrido en ayuntamientos y comunidades españolas en los que hemos sido capaces de dialogar y poner en marcha gobiernos de progreso. Un gobierno que no tenga como socios aquellos que quieren romper la unidad de España y a los que quieren imponer la superioridad moral de la izquierda. Y esa nueva etapa solo es posible con Pablo Casado como presidente. Salgamos todos a votar.