JAIME PARRA

-¿Cómo te ha surgido la oportunidad de ser Rey Cristiano en Caravaca?
-Sorprendentemente, sin haberlo esperado jamás, vinieron a buscarme a mi trabajo y me ofrecieron esta oportunidad. El presidente del Bando, junto con Mari Carmen, madre de la infanta de Castilla, a los que por entonces no conocía, me dieron la noticia y me dejaron sin habla, pues nunca lo hubiese imaginado, al menos de esta forma. Desde luego no tarde mucho en reaccionar y en escasos días di el «sí quiero» a esta emocionante aventura.
-¿Cuáles son tus primeros recuerdos de las Fiestas de Mayo?
-Sinceramente no recuerdo con exactitud cuáles fueron mis primeras Fiestas, ya que hace muchos años y yo era muy niño, sin embargo, recuerdo perfectamente la primera vez que vi la carrera de los caballos del vino, con 9 o 10 años, en un rincón de la cuesta del castillo, junto a mi tía y mis hermanas, o lo enamorado que estaba de los reyes y sultanes cuando desfilaban majestuosos por la Gran Vía. Soñaba, ya desde pequeño, con verme representando ese papel en un futuro y, mira, ha llegado el día.
-¿Qué es lo que más te gustó de tu presentación?
-Mi presentación fue todo un sueño, no descartaría nada en absoluto, ya que desde que vinieron a recogerme a mi casa, hasta la última hora, cuando sólo quedaban ya mis amigos y familiares más cercanos, fue todo de maravilla. En el Teatro viví momentos mágicos y sentí, ahí verdaderamente, que esta ilusión empezaba a materializarse. El Bando Cristiano trabajó muy duro durante semanas y consiguió, sin lugar a dudas, que esa tarde-noche del 7 de marzo se convirtiera para mí en un recuerdo imborrable para el resto de mi vida.
-¿Qué te han dicho amigos y familiares de Bullas al enterarse de que salías como rey en las fiestas de Caravaca?
-Evidentemente todos se sorprendieron sobremanera, no menos que yo cuando me lo ofrecieron, sin embargo no les extraño lo más mínimo, ya que la gente que me conoce sabe de mi afición por estas fiestas y de mi amor por el pueblo de Caravaca, desde mi más tierna infancia. Desde luego, he sentido en todo momento un apoyo enorme de toda mi familia, mis amigos y mis vecinos de Bullas y La Copa, por lo que sólo puedo estarles muy agradecido por todo su cariño y su respaldo. Espero, igualmente, poder compartir con todos ellos estos días tan especiales para mí.
-¿Conocías a la Reina cristiana de antes? ¿Cómo es vuestra relación?
-No, no tenía el placer. La conocí en octubre, cuando empezó esta aventura. Desde entonces hasta el día de hoy nuestra relación ha sido estupenda, nos vemos muy a menudo y llevamos muchos de nuestros preparativos en común. Tanto entre nosotros como entre nuestras familias, existe una muy buena relación de amistad, que espero perdure muchos años.
-¿Qué tal se te están dando los ensayos del Parlamento? ¿te han dado consejo anteriores reyes cristianos?
Los ensayos bien. Lógicamente el parlamento es una de las partes que más me preocupa, debido a la enorme responsabilidad que conlleva, pero estoy recibiendo el consejo y el apoyo de anteriores reyes cristianos, que hicieron historia, y que estoy seguro que van a serme de gran ayuda. Espero estar a la altura de las circunstancias y no defraudar a mis huestes cristianas ni al pueblo de Caravaca.
-¿Tienes algún día favorito?
-Todos los días son especiales, pero si tengo que elegir me quedo con cuatro momentos que para mí tienen un gran significado: la carrera de los caballos del vino, el parlamento, el baño de la cruz y el desfile del día 4. Aún así no me perdería ningún acto ni faltaría jamás a Caravaca del 1 al 5 de mayo, ya que cada día y cada actividad tiene su esencia, su historia y su particularidad, lo que hace que estas Fiestas sean tan grandes y estén tan arraigadas en cada uno de nosotros.