José Luís Álvarez-Castellanos Rubio

Responsable de Política Municipal de la Presidencia Regional de IU-Verdes.

Concejal-Portavoz de IU-Verdes en el Ayto de Mula

El pasado 12 de junio los agentes de la UCO, se presentaron en el Ayuntamiento de Caravaca con la intención y propósito de registrar las dependencias municipales en busca de documentación y búsqueda de indicios para esclarecer lo que tiene toda la pinta de ser un caso más, (de manual), de presunto pelotazo urbanístico. No era ni una ronda habitual ni ordinaria dentro de sus funciones, como dejó dicho algún responsable del gobierno municipal, y en este sentido, si no lo ha hecho ya, el alcalde de Caravaca debería, en el seno de un pleno extraordinario, dar cumplida y exacta cuenta de lo aconteció durante las horas que los agentes de la UCO estuvieron en el ayuntamiento.

Pero, este es un capítulo más, no es un hecho aislado, sino que viene a incrementar la ya larga lista de tramas corruptas con trasfondo urbanístico que ha hecho de la Región de Murcia la campeona (al menos por el nº de casos en proporción al nº de ayuntamientos existentes), de la corrupción en nuestro país. La lista es interminable: Águilas, Alcantarilla, Alguazas, Fortuna, Puerto Lumbreras, Totana, Fuente Álamo, San Javier, Torre Pacheco, Blanca, Caravaca de la Cruz, Murcia, Los Alcázares, Lorca, Abanilla, Aledo, Campos del Río (caso Trampolín), Archena, Mazarrón, Cieza, San Javier, Villanueva, Cartagena, Mula, etc. La mitad o más de los ayuntamientos de la Región tienen procedimientos abiertos por la fiscalía anticorrupción, aproximadamente un total de 40 investigaciones que afectarían a 28 cargos del PP incluidos cinco altos cargos del gobierno autonómico. Aunque tampoco hay que olvidar que siete de estos procedimientos afectan al Partido Socialista. Y como hemos dicho, muy probablemente, esto no ha terminado.

Cuando uno logra abstraerse cinco minutos de esta agobiante y preocupante situación, de inmediato surge la cuestión fundamental que cualquier ciudadano sorprendido e incrédulo se haría: ¿Cómo es posible todo esto?, ¿Cómo es posible que en una región más de la mitad de sus ayuntamientos y que representan a más del 80% de su población estén siendo investigados por corrupción urbanística, incluidos cinco altos cargos del gobierno regional?. ¿En qué otra parte del mundo conocido, de nuestro entorno, ocurre algo siquiera similar?. De escándalo.

La respuesta no admite dudas: esto ha sido posible por el modelo de crecimiento económico especulativo paradigma del neoliberalismo y amparado e impulsado por el PP y PSOE y que en nuestro país, y más en nuestra región, se ha concretado, no solo en la especulación financiera, sino fundamentalmente en la especulación del suelo y el incremento artificial del precio de la vivienda. ¿A través de qué mecanismos? Pues muy sencillo: la ley del suelo de Aznar del año 98, permitió hacer urbanizable la práctica totalidad del territorio. A partir de ahí, entran en juego todo tipo de agentes especuladores con el afán de tomar posiciones en el mercado del suelo y de la vivienda a través de las recalificaciones más peregrinas y la reventa de estos terrenos recalificados a constructoras que en la mayoría de los casos no tienen intención de construir las prometidas 3.000 viviendas y campo de golf (urbanización estandar), sino de revender el terreno, en otros casos blanquear, o captar fondos de inversión para construir macrourbanizaciones destinadas a un hipotético mercado extranjero, sobrevalorado en tamaño y capacidad de inversión. En definitiva, un caldo de cultivo propicio para el listo de turno aficionado a la ganancia rápida (pelotazo), eso sí con una pequeña ayuda de gobiernos municipales y cargos de gobiernos regionales, consistentes en ignorar informes, saltar trámites, agilizar modificaciones de los Planes Generales Municipales de Ordenación que incluían recalificaciones imposibles, mirar para otro lado cuando se requerían licencias inexistentes, etc…Los concejales de IU-Verdes hemos combatido y denunciado estas prácticas desde hace mucho, incluso cuando constantemente nos recriminaban ser un obstáculo para el progreso del municipio por no dejarnos encandilar por el becerro de oro.

Este modelo implantado, amparado y fomentado por el PP y seguido también en ayuntamientos por gobiernos socialistas, tiene un responsable máximo, que no es otro que el señor Valcárcel. Esta es la herencia que nos deja. Puede irse tranquilo a Europa.