JOSÉ ANTONIO MELGARES/CRONISTA OFICIAL DE LA REGIÓN DE MURCIA

El anuncio por parte de la Televisión Autonómica de televisar, el 11 de abril próximo y para toda la Región, la representación plástica del “Prendimiento de Cristo” que cada año tiene lugar la tarde del Martes Santo en la localidad de Cehegín, auspiciada por la cofradía de “los Verdes” desde el año 2012, en el escenario natural del atrio del convento de S. Esteban, con textos del moratallero José Rogelio Fernández, ha motivado al cronista a ocuparse del discreto número de poblaciones que en el Noroeste Murciano escenifican públicamente, durante la Semana Santa, ya muy próxima, algún pasaje de la pasión y muerte de Cristo.

En el gusto de las gentes, la representación del “prendimiento de Cristo” ha tenido gran acogida a lo largo de los tiempos, y es precisamente este pasaje de la pasión el que más se representa en los pueblos y ciudades de la región de Murcia, y también en el resto de España, con textos basados en los evangelios y de mayor o menor antigüedad.

A este pasaje bíblico le siguen otras preferencias, como el desenclavamiento o descendimiento de la cruz y el santo Entierro.

No encuentro razones para justificar la preferencia popular citada, si no es por la oportunidad de una mayor participación popular, por tratarse de un solo escenario o por la explicación teológica de antiguos teóricos, quienes demostraron que fue el género humano y no el pueblo judío el que condenó al Redentor.

Las representaciones escénicas del Prendimiento son antiguas y, seguramente fueron los frailes franciscanos quienes las popularizaron (como los vía-crucis), y aportaron los primeros textos, si es que lo hubo; con presencia de muchos actores y movimiento de masas en el escenario, de acuerdo con las posibilidades de cada lugar. Aquellos primeros textos se perdieron, si es que (como digo) llegó a haberlos pues lo normal era que un clérigo predicador deshilvanase un sermón que era ilustrado plásticamente con escenas bíblicas representadas por actores locales en ningún caso profesionales.

La más antigua escenografía del Prendimiento en la región de Murcia es la de Calasparra (que conocemos por Manuela Sevilla), la cual data del S. XIX, está declarada de “Interés Turístico Regional”, y se representa la tarde del miércoles santo (antes el martes), con gran movimiento escénico; habiendo variado, con el paso del tiempo, el lugar urbano de su representación. En la trama, que carece de texto, participan los “Armaos” o “Picas”, que recuerdan las escuadras romanas y que, por tener papel muy activo, participan en todas las procesiones de Semana Santa de la localidad.

Cehegín, como he dicho, se incorporó a la nómina de lugares que recuperaron lo que sin duda antaño fue de general celebración, en el año 2012 y desde entonces tiene lugar, la tarde del martes santo, en el atrio del convento, antes de iniciarse la procesión de “los Verdes”. El texto, como también he dicho antes, es original de José Rogelio Fernández Lozano, y se pone en escena por aficionados locales.
También tuvo Bullas su particular representación del Prendimiento que, a mediados del S. XIX se decía ser de celebración antigua. Dejó de celebrarse en momento indeterminado y por razones que desconocemos, si bien existe la intención de su recuperación en la actualidad, aunque con texto actualizado en el caso de no encontrarse el primitivo.

El “Prendimiento” de Cartagena es antiguo. Sin embargo se perdió y estuvo ausente de la Semana Santa Cartagenera durante muchos años. En 1975 se recuperó gracias al coronel y concejal Aureliano Gómez Vizcaino, con texto del poeta local Ángel Joaquín García Bravo, representándose actualmente ante el edificio del Ayuntamiento, la tarde del miércoles santo, con el patrocinio de la Cofradía California.

En Abarán también se perdió la antigua representación del “Prendimiento”, y tras muchos años de ausencia se recuperó en 2015, con textos del profesor José Gil García. Cieza y Jumilla tienen también sus propias representaciones ante escenarios históricos como la iglesia de la Asunción y la de Santiago respectivamente.

Otras representaciones pasionales tienen lugar en diferentes espacios del Noroeste y del resto de la Región. La más antigua es la “Agonía” de Aledo, al atardecer del Viernes Santo en el interior del templo de Sta. María la Real. En Caravaca se produce el “Descendimiento” a medio día del Viernes Santo en la Plaza del Arco. También celebra su particular “Descendimiento” Villa Nueva del río Segura y, desde hace pocos años, en Ricote tiene lugar la representación de la Pasión por las calles de la localidad durante la tarde del Martes Santo.

El momento del Entierro de Cristo se representa en Caravaca, tras la procesión, en la iglesia mayor del Salvador y en Yecla, tras dejar el cuerpo muerto de Cristo en la Basílica, las gentes acompañan a María cantando en tono lastimero la antífona del “Stabat Mater”.

El silencio absoluto reina a partir de ese momento en el Noroeste Regional y en todo el mundo cristiano. Silencio que se rompe en la mañana de Pascua con la última tamborada de Moratalla, incorporada recientemente a la escenografía regional murciana de la pasión, muerte y resurrección del Señor.