José García Martínez

Licenciado en teología. Orientador y mediador familiar por la Universidad Pontificia- Salamanca

¿Pero es esto posible? ¿Cómo?

El por qué y para qué de mi presencia como voluntario en el centro de Betania de Cehegín.
Desde el primer momento todo fue y sigue siendo por una causa. Me invitaron a colaborar en el Centro Me pongo a disposición del centro como voluntario. Me dan una orientación de por dónde podía ir mi trabajo.
Comprendí de lo que se trataba: levantar a estas personas, apoyarlas, mejorar su situación, ponerlas en pie, ponerlas a funcionar restaurando sus personas para que sean útiles a la Sociedad.
Por lo tanto había que abrirles un camino hacia el conocimiento propio, de su propia realidad.
Era urgente una formación humana, hacia el conocimiento propio, para descubrir sus posibilidades de reacción y de acción, y cómo llevamos dentro de nosotros mismos las cualidades suficientes para hacer cara a nuestros propios problemas y solucionarlos.
Desde el primer momento puse manos a la obra. Recurrí a mis convicciones más profundas humanas y cristianas por las que lucho y sufro: creer en el ser humano, capaz de lo mejor, incluso de lo sublime y heroico, y capaz de lo peor y más deleznable para sí mismo y para los demás.
Por eso creo en su rehabilitación, porque la persona humana tiene en su mano el ser lo más bajo y perverso, un desastre de persona y con la misma capacidad puede llegar a ser una excelente persona, digna de sí mismo y hasta un santo.
Pero vuelvo a plantearme como al principio:
¿Pero es esto posible, de verdad?
¿Es posible su rehabilitación?
¿Cómo?
ES POSIBLE.
Es posible siempre que lleguemos a conocernos muy bien y sepamos cuáles son nuestras fuerzas internas: inteligencia y voluntad son nuestro poder para afrontar la vida. Igual que una conciencia muy clara de nuestra valoración personal adecuada.
El poder de la inteligencia humana es capaz de ordenar y encauzar la vida de una persona, con la particularidad de que a nadie nos falta, esta facultad que tanto nos ennoblece y tan necesaria nos es.
El motor de arranque en la rehabilitación es la reflexión, el razonamiento,…
No es menos importante el papel de la voluntad en nosotros, la voluntad es fiel compañera de la inteligencia.
El razonamiento, la reflexión hace aún más fuerte a la voluntad y la determina aún más.
Se trataba, pues, de escoger temas clave que dieran una base, lo más sólida posible para el cambio interior de la persona, que es lo que la rehabilita verdaderamente.
Y esto es lo que es precisamente el Curso de Orientación y Formación Humana para Betania, que imparto en el Centro Betania.
No es un curso completo, de ninguna manera. Se compone de los siguientes temas:
-Autoestima (quince temas).
-Madurez humana y madurez afectiva (dos temas).
-Voluntad (cuatro temas).
-Construcción de la propia existencia sobre la verdad (tres temas).
-La amistad (cuatro temas).
El tiempo que yo empleo semanalmente es de dos horas. El tiempo que permanecen los chicos en el Centro es también es escaso. Pero llegamos hasta donde podemos llegar, plan de trabajo tenemos y además bien razonado. Ánimo y ganas de trabajar por ellos, no falta, gracias a Dios.
Pero lo que sí puedo decir, por experiencia de muchos años en este Centro, es que parece que he escogido bien los temas que más les pueden ayudar. Por eso me parece bien ceder mi trabajo es este Centro, por si pudiera ser útil para el porvenir.