JAIME PARRA

En torno a dos mil ciudadadanos, los de las pedanías moratalleras de Benizar, Otos, Mazuza, Casa Requena y El Sabinar a los que les afectan problemas similares. Algunos de ellos han comenzado a reunirse para aunar sus fuerzas. Jorge Sánchez, vecino de Benizar y miembro de la plataforma, nos habla de sus problemas y reivindicaciones.

-¿Qué pedanías de Moratalla son los que tienen los mismos o parecidos problemas?
Todos los pueblos de nuestra zona se encuentran en una situación similar de abandono por parte de las administraciones y de falta de derechos básicos. Los pueblos que más organizados y unidos estamos en las reivindicaciones son Benizar, Otos, Mazuza, Casa Requena y El Sabinar.
– ¿A cuántas personas afectan?
Sumando los habitantes de todos los pueblos, los afectados están en torno a las 2.000 personas
-¿Cuáles serían los principales problemas?
Hay dos problemas estructurales y de suma gravedad que articulan el movimiento social de los pueblos de la sierra:
Uno es el deplorable estado de las carreteras por las que día a día transitamos y en las que se juegan la vida los niños – algunos desde los tres años- para ir a su centro de estudio, los trabajadores, los mayores que van al médico, los transportistas que abastecen nuestro pueblo y, en general, todas las personas para las que estas vías es su única conexión con el mundo.
Es indigno que en el año 2017 tengamos auténticos caminos de cabras como únicas vías de acceso. Por estas vías, no caben dos camiones que se crucen, o un camión y el autobús escolar, por poner un ejemplo. Ha habido golpes, salidas de la calzada, heridos, temenos vecinos que lamentablemente han perdido la vida en nuestras carreteras. Por unas carreteras que costaría muy poco acondicionar, si tenemos en cuenta otras obras realizadas en la Región de Murcia o en España.
El otro problema de vital importancia para estos pueblos es la deficiente asistencia sanitaria que recibimos. No es problema de los profesionales que realizan su trabajo en nuestra zona, sino de las herramientas de las que carecen para llevarlo a cabo.
Por concretar, falta equipo médico en los consultorios y un paciente que necesite de una ambulancia para trasladarlo de urgencia al hospital puede morir esperándola. ¿Te imaginas que tu vida o tu muerte dependiera de si el infarto te ataca en Murcia o en Benizar? Con este riesgo vivimos cada día los habitantes de nuestros pueblos. El hospital de Caravaca se encuentra a 57km del hospital de Casa Requena y una ambulancia tiene que recorrer estos kilómetros por unas carreteras en estado deplorable para ir a por el paciente y para volver al hospital.
Se han dado casos en los que la ambulancia ha tardado una hora y media en llegar. ¡Una hora y media! Si hubiera sido urgente, ahora estaríamos hablando de un caso en el que la persona habría muerto. Y habría muerto porque a la administración parece que no le importa la vida o la muerte habitantes de nuestros pueblos.
No estamos pidiendo la Luna. No estamos pidiendo obras faraónicas, como las que se han construido en todo el estado. Estamos pidiendo derechos básicos que cuesta muy poco garantizar. Solo es necesario que te importen los habitantes de nuestra comarca más allá de en la campaña electoral.
-Además de estos problemas principales, ¿hay otros?
La carretera y la sanidad son los problemas más importantes que tenemos, los que aglutinan un movimiento social de gente que ha entendido lo poco que importa el mundo rural a las administraciones que nos gobiernan y que ha tomado conciencia de que si queremos conseguir algo, tenemos que luchar.
Pero además de estos problemas, tenemos una falta de acceso a la cultura preocupante; carencia de oportunidades de trabajo; apoyo de la administración ante la creciente despoblación… El abandono de estos pueblos se produce, tristemente, en muchos ámbitos.
-¿Han obtenido apoyo o respuestas de los Gobiernos de Moratalla y/o Regional?
El apoyo del gobierno regional es nulo. Es el gobierno que, en materia de financiación, tiene la clave para solucionar nuestros problemas pero sentimos que no importamos para ellos. No vienen por nuestros pueblos. No transitan nuestras carreteras. No van a nuestros médicos. No entienden nuestra forma de vida. Parece como si no existiéramos para ellos. Si saben algo de nosotros es porque han venido a pedir el voto en la campaña electoral o porque han venido de turismo rural, ya se sabe que en nuestra zona se come muy bien…
En cuanto al apoyo local, como muestra, un botón. El domingo 20 de agosto realizamos una asamblea para protestar contra el estado de la carretera, reclamar una solución urgente y dar voz a todos los visitantes que en verano pasan por nuestro pueblo. Invitamos a el alcalde de Moratalla, Jesús Amo, y al alcalde de Socovos, José Luis Sánchez, porque un tramo de la carretera pertenece a Castilla La Mancha. Además, lanzamos una invitación a todos los representantes políticos que quisieran acudir.
Al acto asistieron dos concejalas de Ganar Moratalla, un diputado regional de Podemos y una concejala del PSOE de Socovos. Ninguno de los alcaldes de los municipios afectados dieron la cara. Tampoco invitan a las asociaciones de vecinos a las negociaciones para solucionar el problema, cuando somos un actor importante y que tiene el respaldo de los vecinos detrás. Algo tendremos que aportar a las conversaciones.
Este es el respaldo que recibimos por parte del Ayuntamiento.
-¿Estos problemas se agudizan en fechas determinadas como el verano?
Por supuesto. Somos una zona en la que el turismo supone una parte importante de la economía. El estado de las carreteras, el tiempo de espera para que venga una ambulancia… si un pueblo no cuenta con unos servicios de calidad en cuestiones tan básicas, el turista puede plantearse si volver el año que viene. Incluso aunque visite unos pueblos tan bonitos como los nuestros.
-¿Se plantean realizar algún tipo de protesta o movilización?
Por lo pronto podemos adelantar que hemos pedido permiso para hacer movilizaciones los días 3 y 10 de septiembre en un lugar de la carretera afectada. No podemos conseguir que lo único que recibamos sean promesas. Hace más de 20 años que nos llevan diciendo que la carretera se va a arreglar y seguimos día tras día jugándonos la vida en las mismas carreteras.
Eso en el corto plazo. En el caso de que no consigamos solventar los problemas que hemos expuesto aquí, no descartamos realizar las movilizaciones que demande la gente a la que representamos.
No vamos a dejar de luchar hasta conseguir una solución. Los vecinos están hartos y estamos unidos. Estar unidos es la única forma de arreglar nuestros problemas para la gente de los pueblos. Pedimos el apoyo de todo el mundo. Juntos venceremos.