José Carlos Gómez, concejal de Hacienda y Turismo.

Durante cuatro años, el partido socialista de Caravaca de la Cruz no ha conseguido pasar la que, desde un punto de vista turístico, patrimonial, de imagen y cierta urgencia social, ha sido una página negra en la historia de la ciudad.

En sus últimos nada menos que cuatro años de gestión, no han conseguido resolver la disolución de la sociedad Caravaca Jubilar, una demanda de primer orden para la ciudadanía por las oscuras connotaciones que conllevaba. Esto es un hecho.

En el último pleno municipal, y así lo anunciamos, con Ciudadanos al frente del área de turismo, se pasaba esta página negra procediendo a la disolución definitiva de la sociedad Caravaca Jubilar. Y este es otro hecho.

Desde el PSOE de Caravaca se insinúa que estaba todo ultimado. Sin embargo, esas excusas (un tanto peregrinas) sólo pueden llevar a preguntarse que si estaba todo ultimado, ¿por qué no se hizo? Hechos y no palabras es lo que demandan los ciudadanos, es decir: soluciones y gestión acertada. Lo demás, como en este caso, está de más.

Y mientras en el PSOE de Caravaca y en alusión a la fábula de Iriarte, han pasado el tiempo debatiendo si eran galgos o podencos sin resolver este problema, el hecho es que con Ciudadanos al frente del área de Turismo en el Ayuntamiento, Caravaca y sus ciudadanos han visto resuelto un problema que era de extrema necesidad: la disolución de Caravaca Jubilar. Y no sólo eso, sino que además, la gestión de sus activos y en particular, la red de museos, pasa a manos del Ayuntamiento y de la ciudad. Esto es algo que ha conseguido Ciudadanos y el PSOE de Caravaca ha presenciado, desde la oposición. Tal vez, aún, debatiendo si eran galgos o podencos.

Un problema resuelto, otra página pasada. Lo demás, son palabras.