ENRIQUE FUENTES/CONCEJAL SOCIALISTA EN EL AYUNTAMIENTO DE CARAVACA

De los cuarenta y cinco municipios de la región de Murcia, Caravaca de la Cruz, con 859´51 km2 es el quinto más extenso y ocupa el  7´60 % de la superficie regional. La mayor parte de la superficie pertenece  al  medio rural, ámbito que sigue siendo vital para nuestro municipio, tanto por las posibilidades de trabajo y de sustento para muchas familias como por su riqueza medioambiental y cultural, la que compartimos desde tiempo inmemorial con otros municipios cercanos liderando una amplia comarca natural.

Si importantes son los valores del medio rural, no lo son menos sus debilidades que lo hacen vulnerable. El despoblamiento acusado en los últimos cincuenta años, igual que en otras poblaciones rurales de España, hace estragos sobre todo en la parte occidental de nuestro municipio: El campo se abandona, las casas se desmoronan y desaparece un valioso patrimonio arquitectónico, los saberes y la cultura popular se olvidan, el medio ambiente se deteriora…

Los poderes públicos tienen la obligación de poner los medios a su alcance para disminuir el éxodo en el campo y paliar en lo posible sus efectos negativos. En este sentido dejan mucho que desear las políticas del gobierno regional de López Miras con los tránsfugas de VOX, así como las de José Francisco García del PP, quien  a pesar de haber perdido las pasadas elecciones ostenta el gobierno local en Caravaca por su alianza con Cs.

Un ejemplo. Los caminos públicos, indispensables para el desarrollo del territorio, están deteriorados por desatención, los baches se agrandan y surgen otros que ocasionan grandes molestias y dificultades para el tránsito de vehículos. Pero parece que esto no va con el gobierno regional. En lo que llevamos de legislatura —queda solo un año para finalizarla— seguimos sin convocatoria de ayudas por la Consejería de Agricultura para el acondicionamiento de caminos rurales municipales. Sorprende aún más éste abandono del gobierno regional cuando la mayor parte de la financiación corre a cargo de la Unión Europea. Si a eso añadimos la sorprendente mordida de más cinco millones de euros al presupuesto de caminos rurales en ésta legislatura y el abandono absoluto en la gestión de las vías pecuarias, nos da una idea de la falta de interés que tiene el Partido Popular en los caminos rurales públicos. Parece que todo esto tampoco va con el alcalde de Caravaca del que no hemos escuchado ninguna reivindicación al respecto.

Es reconocido lo fundamental que es la ganadería extensiva de ovino segureño en la fijación y la economía de la población rural. Pues bien, a pesar de disminuir de forma alarmante el número de ovejas y de ganaderos, nada de ésto parece importarle al Partido Popular, véase como ejemplo la desastrosa gestión en las ayudas a la racionalización del pastoreo, en su mayor parte de fondos europeos, que, teniéndolas aprobadas, los ganaderos tienen pendiente de cobrar aún las anualidades de 2016, 2017, 2018 y 2021, y, en las de 2019 y 2020, que ya han cobrado, han sufrido un sustancial recorte correspondiente al pastoreo en terrenos forestales. A pesar de que la mayoría de los ganaderos afectados son de nuestra Zona de Montaña, no nos consta ninguna gestión para solucionar el problema hecha por el alcalde de Caravaca al que sí hemos visto insultar a un ministro por defender la calidad de la carne, la ganadería extensiva y en definitiva la mejora del medio rural.

La ley de la cadena alimentaria que puede terminar con la práctica de venta a pérdidas fue promulgada por el actual gobierno de España, el de Pedro Sánchez, con el voto en contra de las derechas. En la región de Murcia esta ley está siendo bloqueada por el gobierno regional del PP, lo que favorece a los especuladores y permite que los agricultores y ganaderos cobren por debajo del coste de producción, algo tan incomprensible como injusto.

La desidia en la gestión de los regadíos durante 27 años de gobierno del PP en la región, que desoye las recomendaciones y advertencias de la Unión Europea, ha provocado un aumento de la concentración de nitratos en el acuífero. Como consecuencia, buena parte del territorio de Caravaca tiene desde diciembre de 2019 la calificación de zona vulnerable por contaminación de nitratos, afectando a la calidad de las aguas del  regadío y de las de abastecimiento en las pedanías, que dependen de pozos para beber; en esto, conviene resaltar la preocupante complacencia del alcalde de Caravaca con la actividad intensiva de los nuevos regadíos y de algunas ganaderías, que minimiza siempre el problema de la contaminación que causan y no propone ningún tipo de soluciones.

Por tanto, el Partido Popular, más preocupado en utilizar al sector agrario con fines partidistas que en solucionar sus problemas, se merece un rotundo suspenso en gestión del medio rural tanto en Caravaca como en la región. Otro suspenso se merece el alcalde de Caravaca, D. José Francisco García, a quien, con todo lo que presume, parece que no se le abren tantas puertas como dice; o, quizá, es que por no incomodar al gobierno regional de su partido, no llame a tantas puertas como pretende hacernos creer.