PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

En el ayuntamiento de La Puebla de Cazalla, municipio que le vio nacer, así como entre todo el vecindario de la referida población sevillana, donde era tremendamente querido y respetado, se palpaba, en el ambiente, el dolor y la pena que su inesperada desaparición, a una edad tan temprana, ha supuesto, convirtiéndose en un auténtico mazazo que golpea a familiares, sí, pero también a amigos, compañeros de juventud, vecinos de toda condición y, cómo no, al amplio y diverso mundo del flamenco, pues se encontraba entre los más relevantes cantaores que Andalucía nos había dado en los últimos tiempos y exhibía, siempre, el orgullo de ser natural de esa sevillana población, donde pasaba una temporada con su familia cuando le sorprendió la muerte en forma de fulminante infarto.

Su tío, un referente.- Juan Meneses de la Vega (año 1975, Puebla de Cazalla-Sevilla/13-07-2020, en el mismo lugar de nacimiento), cantaor morisco que creció en un ambiente artístico, gracias a la afición de todo su entorno familiar, lo que marcó su vida y la llenó de arte y gloria para el cante, destacando la enseñanza y afición que, en él, sembró su tío, el extraordinario cantaor José Menese, todo un referente en este colectivo artístico plagado de duende, sentimiento y valores escénicos. El finado nos dice adiós justo el mismo día que se cumplen cuatro años del fallecimiento de Juan Peña “El Lebrijano”, así como unos días antes de celebrar idéntica efeméride por la desaparición de su mencionado tío José Menese.

Ininterrumpidos compromisos.- El de la Puebla de Cazalla no había cesado en sus actuaciones en teatros, festivales, peñas flamencas y tablaos desde el año 2014, espacios escénicos en los que fue forjando una sólida reputación y un elevado prestigio profesional, dejando dos trabajos discográficos importantes: “Joven Cante Jondo” y “De anhelos, quebrantos y otros cantes”, este último grabado y presentado en la “Bodega Antonio Fuentes”, de su pueblo natal, en 2017, lo que supuso un imborrable momento en su trayectoria artística, pues fue el instante en el que decidió presentar sus credenciales y dejar bien sentado que era el auténtico heredero de la escuela artística de su tío, José Menese.

Morisco.- Es indescriptible la inmensa consternación con la que lo ha despedido toda la familia flamenca, mostrando sus sentidas condolencias, tanto a su esposa, como a su hijo de tres años, siendo, así, numerosísimos los amigos, compañeros y admiradores que han sentido, de verdad y sin cumplidos, la pérdida de Juan Meneses, ante su marcha repentina, inesperada, insólita y tan cruda, pues estaba plenamente integrado en los escenarios, ya que su última actuación se produjo tres días antes del fallecimiento, junto al guitarrista Fernando María, ocupando espacio en el “Zeppelin Bar” de su propio pueblo. No obstante, albergaba grandes proyectos de futuro, propio, todo ello, de una afición incontenible y unas ganas locas de progresar y encaramarse en el triunfo con la máxima autoridad. Otro maestro que nos deja huérfanos de su arte, a sus 44 años, y por cuyo fallecimiento se nos priva de las creaciones que, muy pronto, tenían proyectado ver la luz para disfrute de toda su legión de aficionados. Descanse en paz el joven andaluz y morisco, ya que, ese, es el gentilicio de los vecinos de la localidad hispalense.