JESÚS AMO PÉREZ

Durante la mayor parte de la historia, las sociedades prefirieron un tono de piel pálido o blanquecino, pues este tono era sinónimo de distinción, de pertenencia a un estatus social reconocido como la aristocracia. Sin embargo, a partir del siglo XX esta tendencia daría un enorme giro para llevarnos hasta la prioridad estética que domina nuestro comportamiento social en las playas de hoy en día, la necesidad de ‘’ ponerse moreno’’.

JESÚS AMO PÉREZ

Durante la mayor parte de la historia, las sociedades prefirieron un tono de piel pálido o blanquecino, pues este tono era sinónimo de distinción, de pertenencia a un estatus social reconocido como la aristocracia. Sin embargo, a partir del siglo XX esta tendencia daría un enorme giro para llevarnos hasta la prioridad estética que domina nuestro comportamiento social en las playas de hoy en día, la necesidad de ‘’ ponerse moreno’’.
Unas fotos de Coco Chanel y también de la actriz Josephine Baker bastaron para convencer al mundo entero de los beneficios de un buen bronceado, argumentos a los que más tarde se sumarían los comentarios de muchos médicos que aseguraban que, de esta nueva moda se obtendrían beneficios como la cura de la depresión o de la anemia. Sin embargo, después de un siglo ‘’debajo del Lorenzo’’ nos hemos dado cuenta de que además de los diferentes beneficios que aporta, esconde una serie de peligros, como su responsabilidad en la aparición de melanomas.
La American Cancer Society advierte: la exposición a los rayos ultravioleta (UV) es un factor de riesgo principal para la mayoría de los melanomas y aunque los rayos UV representan sólo una pequeña porción de los rayos de sol, son los principales causantes de daño solar en la piel.
El daño que causan estos rayos UV es debido a que dañan el ADN de las células de la piel. Cuando el ADN afectado forma parte de un gen implicado en el control del crecimiento es muy probable que la maquinaria de reparación del ADN falle y tengamos como consecuencia la aparición de un cáncer de piel.
Es debido a estos datos, por lo que es importante que en estos días, de frecuente exposición al sol, tomemos medidas de protección, como el uso de cremas protectoras, sombrillas de playa y cremas para después del bronceado, eso además de controlar el tiempo que se pasa debajo del sol con el fin de evitar tales complicaciones. También es importante proteger a los más pequeños ya que el melanoma de tronco y piernas ha sido vinculado a quemaduras de sol frecuentes, especialmente en la niñez.
Una vez adoptadas unas correctas medidas de protección, estamos en disposición de disfrutar de todos los beneficios de nuestro Sol , algunos de los cuales pasan por la producción de vitamina D, que ayuda a mineralización de huesos y dientes ó la mejora del estado de ánimo, ya que la radiación promueve la síntesis de serotonina, una sustancia relacionada con el bienestar que ayuda a regular el sueño y otros ritmos circadianos.