Francisco Fernández García
Archivo Municipal de Caravaca de la Cruz

No quería que terminara este año 2017 en el que el mundo editorial celebra el primer centenario de la aparición de la revista gráfica infantil “TBO” sin recordar al que fuera uno de sus principales colaboradores y figura destacada de la ilustración humorística de la primera mitad del siglo XX el caravaqueño Juan Martínez Buendía más conocido por el pseudónimo “Tinez” que era la parte final de su primer apellido, con el que firmaba sus trabajos, aunque también a lo largo de su carrera usó los de “Juanito” o “Día”, derivados respectivamente de su nombre y de segundo apellido.

Autocaricatura de Tinez

Autocaricatura de Tinez

Mi conocimiento de este singular personaje tuvo lugar hace aproximadamente un cuarto de siglo cuando el investigador e historiador de comics Lluís Giralt se puso en contacto con la Casa de Cultura de nuestra ciudad buscando información acerca de él. Pero resulta que nadie lo conocía, tanto J.A. Martínez Piqueras por parte de la Biblioteca como yo hicimos las indagaciones que pudimos aunque sin éxito alguno. No obstante, el señor Giralt tuvo a bien enviar algunos ejemplares con trabajos suyos para que se conservaran en la Biblioteca de su ciudad natal. El hecho de este desconocimiento todavía generalizado entre sus paisanos pudo deberse a que se marchó de Caravaca siendo muy pequeño perdiendo con ello las posibles relaciones que pudieran haber existido. En otro artículo posterior dedicado al humorista caravaqueño el antedicho señor Giralt reclamaba “un monumento con una estatua en el centro de la Plaza del Arco de Caravaca de la Cruz con una placa con la leyenda «Caravaca de la Cruz a su hijo, el gran maestro dibujante y humorista de TBO Juan Martínez Buendía “Tinez” por haber calmado con su humor, el hambre de los niños de la postguerra si algún calificativo podía aplicársele era el de ser un hombre bueno»”; pretensión un tanto exagerada ya que el sitio está ocupado, pero si es de lamentar que en toda la ciudad no haya una placa que le recuerde o una calle con su nombre, circunstancias ambas que deberían subsanarse lo antes posible.
Quienes le conocieron coinciden en subrayar su sencillez y bondad por lo que fue muy querido y respetado. Entre los testimonios sobre su carácter figuran los de sus compañeros en el TBO el dibujante Joseph Coll que decía que era “muy buena persona y la mar de salado” o el de la secretaria de la editorial Rosa Segura que afirmaba que “si algún calificativo podía aplicársele era el de ser un hombre bueno”.
Nuestro protagonista vino al mundo en el número 52 de la calle de don Fernando (hoy Poeta Ibáñez) a la “una de la tarde” del 2 de octubre de 1893, siendo bautizado ese mismo día en la parroquial de El Salvador con los nombres de Juan Ramón Ángel Julián. Sus padres eran José María Martínez Teruel de 27 años de edad, herrero de profesión, y Josefa Buendía Sánchez, de 25. En fecha desconocida, aunque siendo muy niño, la familia se trasladó en busca de nuevas oportunidades a Barcelona, donde las habilidades profesionales del cabeza de familia auguraban un mejor porvenir debido al creciente proceso de industrialización que se estaba produciendo. Las cualidades artísticas que pronto comenzó a desarrollar el niño movieron a sus padres a matricularlo en la Escuela de Bellas Artes de la Lonja donde comenzó a instruirse en el dibujo, pintura y anatomía artística, estudios que posteriormente ampliaría en el Círculo Artístico de Barcelona.
En 1919 comenzó a colaborar de manera habitual con la Editorial Buigas (posteriormente Ediciones TBO), fundada y dirigida por el escritor Joaquín Buigas Garriga responsable entre otras de la célebre revista del mismo nombre. Uno de sus primeros éxitos fue el serial “Juan el Grumete” con guión del periodista y autor teatral Joaquín Arqués. Además de en el “TBO”, Tinez participó también en otras publicaciones de la editorial, como “BB”, “S”, “Colección gráfica TBO” y especialmente “Historias y cuentos de TBO”. Pero “Tinez” era un incansable trabajador, muy constante y prolífico dedicando igualmente parte de su producción a otras importantes editoriales.
En la Editorial de Magín Pañol colaboró, entre otras, en las revistas “Colorín”, “Pierrot”, “Sancho Panza” y “Mundo infantil”; en Ediciones El Gato Negro en “Pulgarcito” y “La alegría infantil”, en Ediciones La Academia en “Titín” y finalmente, en la de Tomás Marco en “La risa infantil” y “Chiquitín y Periquito”, este último personaje no era otro que el popular Gato Félix inicialmente conocido en España con ese nombre. Además de esta actividad, “Tinez” se dedicó también a la ilustración de cromos para diversas marcas de chocolate, muy de moda en las primeras décadas del siglo XX. Entre otras colecciones, son obra suya: “Adivinanzas”, “Fantásticas visiones de Pedrín”, “Los mejores chistes y ocurrencias”, “Los mejores chistes, chascarrillos y ocurrencias baturras contadas por un maño”, “20 películas cómicas”, “Física recreativa”, “Historia de la revolución y proclamación de la República Española” y “Travesuras del gato Periquito” una serie de historietas protagonizadas por el anteriormente citado personaje. Sin embargo fue, como ya se ha dicho, en Ediciones TBO y en su cabecera estrella donde desarrolló de manera continuada su trabajo, manteniendo su relación con ellas hasta su fallecimiento.
Su capacidad de trabajo, inventiva y sentido del humor le convirtieron en uno de los referentes de la revista, desarrollando múltiples funciones que iban desde las tiras de relleno e ilustraciones de encabezamiento de las distintas secciones a la realización de historietas completas y portadas, siendo esta última una de las facetas en las que más destacó. Su estilo era muy sencillo, basado en la eficacia y en humor, dotando a sus personajes de ciertas características físicas como podían ser el tamaño de sus cabezas y sus peculiares narices que le hacían fácilmente reconocible y teniendo siempre como objetivo hacer reír de los niños, a los cuales iba destinada la mayor parte de su producción, demostrando también su versatilidad en los diferentes trabajos no humorísticos que asimismo realizó, entre los que destacan los primeros números del serial de aventuras del oeste americano “Jim Pat” en el que muestra un estilo mucho más realista y minucioso. En esta época amplió también su campo de acción con ilustraciones para rompecabezas y recortables y también trabajos de fotograbado, diseño y creación de juguetes e incluso la decoración.
Murio en Barcelona el 17 de abril de 1957, apareciendo su esquela en el número 136 de la revista “TBO”: “Juan Martínez (Tinez), que por espacio de 38 años colaboró asiduamente en esta revista, falleció el 17 de abril último. Ágil dibujante, fino humorista y excelente compañero, deja en nuestra casa un recuerdo imborrable” junto con una efigie del autor.
Diez años después, la misma publicación le dedicó una página homenaje que incluía esta breve reseña biográfica: “Nació en Caravaca (Murcia) en 1893 y todavía muy nicho le trajeron sus padres a Barcelona, donde estudió dibujo y pintura en la Escuela de Bellas Artes de la Lonja. Hasta su muerte, que le sobrevino en 1957 fue dilecto colaborador de TBO de forma por cierto muy abundante. Su estilo, a pesar de la evolución a que constantemente le iba sometiendo en su inquietud por lograr una mayor originalidad fue siempre característico de las páginas de nuestra revista. Sus dibujos eran cómicos por excelencia y los hacía pensando exclusivamente en los niños a los que a fin de cuentas iban destinados. De una extraordinaria modestia y bondad, su obra y su presencia humana perdura todavía en nuestra redacción y por eso hemos querido traer su recuerdo a estas páginas de homenaje por haber sido durante muchos años un colaborador adicto y plenamente identificado con el espíritu de la revista. Firmaba Tinez”, acompañada de una auto caricatura de nuestro ilustre dibujante.
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