Elvira Ortega Ródenas
(Orientadora Laboral de la Comunidad Terapéutica, Betania)

El objetivo de la intervención social, en los casos o situaciones de problemas de consumo abusivo de drogas, es que las personas afectadas, y los que con ellos conviven, puedan desarrollar una vida saludable y socialmente nEmpleo con apoyoormalizada y puedan participar activamente en la vida social de la comunidad en que viven. La consecución de este objetivo viene determinada, por una parte, por una intervención positiva, sobre el sujeto drogodependiente y su entorno más inmediato, y por otra, por cambios en la sociedad, que hagan posible la participación activa de los drogodependientes en la misma.

No ajustar las expectativas de los programas a la realidad social (con elevadas tasas de paro, altos precios de la vivienda, insuficiencias en el tejido social) provocaría sin duda la frustración tanto de las personas afectadas como de los profesionales. En este sentido, la inserción sociolaboral no sólo va a requerir una acción positiva sobre el sujeto drogodependiente y su entorno más inmediato, sino que precisa de cambios en la sociedad que hagan posible la participación activa de los drogodependientes en la misma. Es precisamente esta doble dimensión individual y social de los procesos de inserción la que los hace complejos y de difícil materialización. La sociedad no es un agente pasivo ni en la génesis de las drogodependencias ni en la superación de las mismas, con la consiguiente incorporación efectiva de los sujetos afectados por ellos.
Es decir, la integración supone la contribución de los afectados y de la comunidad para lograr una equiparación de oportunidad, que permita la igualdad y plena participación de las personas con problemas de drogodependencias en la vida y el desarrollo social. Esta equiparación de oportunidades encuentra su fundamentación en tres principios: Principio de integración como reconocimiento de las necesidades y potencialidades específicas de cada individuo y grupos sociales. Principio de accesibilidad como condición necesaria para que las personas con problemas disfruten de oportunidades sociales equiparables a las de sus conciudadanos. Principio de participación y autonomía como reconocimiento del derecho de todas las personas a participar en la vida social, económica y cultural de su comunidad.
La inserción es un proceso que se inicia y desarrolla simultáneamente a las intervenciones rehabilitadoras, que, además, exige una intervención sobre el medio social del que forman parte los drogodependientes.
Suelen señalarse cinco áreas básicas en los programas de inserción: relacional, laboral, formativa, salud, lúdico-recreativa. Siendo el objetivo a cubrir, en el área laboral, la capacitación para la obtención y mantenimiento de un trabajo remunerado y normalizado (adquisición de conocimientos y habilidades).
En un momento de crisis, con altos índices de paro, resulta muy difícil plantear una necesidad de cambio en los contextos en los que se producen. Ello reclama la necesidad de buscar nuevos caminos. Siendo la creación de empresas de inserción intermediario entre los sectores del mercado y no mercado y la creación de experiencias de empleo tutelado para drogodependientes rehabilitados, dos de las posibilidades que concretan esos nuevos caminos.
Los usuarios son más sensibles ante la realidad del mercado de trabajo actual. Las barreras personales son el impedimento principal y encajar su perfil profesional con la demanda es difícil de conseguir. La propia autoexclusión del mercado laboral ‘normalizado’ es la consecuencia fundamental. Su autoestima, la valoración de sus propias capacidades personales y profesionales, además propuestas de autoempleo favorecidas por ellos mismos, son muestras de profundización y reforzamiento en el trabajo educativo de la intervención individual y grupal.
Desde Betania estamos haciendo prospección del mercado de trabajo más inmediato al entorno de los usuarios, inicio de relaciones con empresas del sector, coordinación de esfuerzos y acciones con otros servicios de orientación sociolaboral, busca de trabajo, etc. Desde el año 2007, la Asociación Betania cuenta con un programa de inserción dirigido a los usuarios de su Comunidad Terapéutica, siendo el soporte físico desde el cual se ofrece un servicio de atención a personas en riesgo de exclusión social, con el objetivo de facilitar la integración social una vez superado el periodo de rehabilitación.
El programa «EMPLEO CON APOYO», incluye, entre sus principales actividades: Orientación Laboral, Cursos de Formación Ocupacional, y diversos Talleres como: Herramientas de Búsqueda de Empleo, Habilidades Sociales, Informática, Alfabetización, etc.
El objeto de este programa es promover la inserción socio-laboral de personas en situación o riesgo de exclusión social, por drogodependencias, a través del desarrollo de itinerarios individualizados de inserción, actuaciones para la mejora de su empleabilidad y otras medidas complementarias.
El programa está cofinanciado por el Fondo Social Europeo y el
IMAS (Instituto Murciano de Acción Social), si bien, además de esta ayuda, durante el periodo diciembre de 2013-noviembre de 2014, la Obra Social La Caixa, también ha participado de esta colaboración económica.