José Marqué

Alice Coffin, autora de la polémica obra: Le genie lesbien, afirmar que quiere «eliminar a los hombres» de su espíritu. «Eliminarlos de las imágenes y representaciones». Asegura que ya no consume libros, películas o música «de hombres», y que las producciones de estos «son la prolongación de un sistema. Una extensión del imaginario masculino que han infestado mi espíritu. Me preservo evitándolos», sentencia.

El movimiento #YoLeoAutoras es una forma extraordinaria de descubrir autoras ocultas o relegadas de la historia. También para dar a conocer algunas actuales. Aún con todo, hasta la fecha no creo haber utilizado dicha etiqueta. Me parece evidente. Leo autoras. Autores, en general. Leo lo que me parece interesante o curioso, sin importar si es de un hombre, una mujer, una persona que menstrúa o alguien que no encaja en el sistema binario de géneros. ¿Ha escrito algo bueno? Démelo, y ya diré si me ha gustado más o menos. Pero por ninguna ideología o causa política rechazaría a un autor. ¿Dejar de leer Fortunata y Jacinta o Guerra y Paz porque fueron escritas por hombres? ¿Renunciar a las mayores obras de la literatura y no poder ir al cine porque la mayoría de las películas han sido dirigidas por ellos? ¡Ni hablar! Coffin podrá librarse de esa infección de lo masculino que tiene lugar solo en su cabeza, evitándolos o escribiendo ensayos, pero no me queda del todo claro qué hará para librarse del odio que, según parece, profesa, mucho más dañino y peligroso.