Las Bodegas San Isidro, en Jumilla, albergaron un año más el acto en el que se vierte en el depósito específico destinado al vino de la Cruz, parte del vino que fue bendecido en la mañana del pasado 2 de mayo en la Basílica.

El hermano mayor de la Real e Ilustre Cofradía de la Stma. y Vera Cruz de Caravaca, Luis Melgarejo Armada, fue el encargado de verter el vino en la boca del depósito tras la oración de acción de gracias a cargo del rector de la Basílica, Emilio Andrés Sánchez Espín. De esta forma el vino bendecido en la mañana del 2 de mayo entraba en contacto con la cosecha que será embotellada este año para su consumo en las próximas fiestas en honor a la Patrona de la ciudad.

La comitiva caravaqueña que se desplazó hasta la Bodega San Isidro de Jumilla estaba integrada por miembros de la junta representativa de Cofradía, los presidentes de los bandos Moro, Cristiano y de los Caballos del Vino; el secretario general de la Comisión de Festejos, Simón Laborda, y el concejal de Festejos del Ayuntamiento de Caravaca, Juan Manuel de León. Todos ellos fueron recibidos por el director general de la bodega, Joaquín Hernández Muñoz, y por su presidente, Eugenio González Olivares, quienes les mostraron el proceso de elaboración del vino en las instalaciones de la bodega.

Hace más de 20 años que de forma ininterrumpida, con la única excepción del año 2020, se realiza este acto antes del embotellado y etiquetado de alrededor de 5.000 botellas del conocido como vino de la Cruz. Se trata de un vino dulce que exclusivamente se embotella para la ocasión y que se elabora de manera tradicional; de hecho, la bodega cuenta con un depósito específico para su elaboración que cuenta con una placa que así lo atestigua.

El Bando de los Caballos del Vino

Este año, por primera vez de manera oficial, el Bando de los Caballos del Vino ha trasladado a la bodega de Jumilla uno de los pellejos de vino que porta cada 2 de mayo hasta la Basílica el caballo ‘Histórico’, para su bendición junto con las flores.

En él, el presidente del citado bando, Francisco Javier Gallego, ha depositado una cantidad de vino de esta cosecha antes de que fuera vertido en el depósito el vino bendecido en el ritual del pasado 2 de mayo. Este vino, sin bendecir aún se conservará en el pellejo hasta su bendición en la mañana del próximo 2 de mayo.