PILAR LOZANO
A diferencia del turista tradicional perseguidor de ocio, relax o cultura, el turista religioso se mueve por creencia y devoción, en palabras de fray Pascual Gil Almela, de El Carmen “busca lugares donde les digan algo para su fe”.
El turismo religioso desplaza a cada año a millones de personas anhelantes de fortalecer su fe para ello muchos peregrinos viajan a Tierra Santa, países como Israel, Jerusalén o Jordania aunque cada vez son menos por los conflictos bélicos, fray Pascual afirma que el peregrino “no tiene miedo y nunca le pasa nada”.

No obstante España, también responde a estas demandas pues a pesar de ser un estado laico, y de la pérdida de la práctica religiosa, la herencia católica vigente hace de nuestro país un lugar de peregrinación rico en ofertas desde el Camino de Santiago a la Semana Santa andaluza, o las diferentes basílicas y catedrales.
A pesar de haber una menor práctica religiosa, y de la globalización que da lugar a una homogenización de destinos y servicios el turismo religioso ha presentado señales de crecimiento muy alentadoras y ha sido señalado como una modalidad prometedora por la Organización Mundial del Turismo.
Dentro del amplio abanico de propuesta de turismo religioso que hay, destaca España, ya que es el único país, aparte de Jerusalén y Roma, donde se celebran años jubilares.
Estos años jubilares en España tienen lugar en: Santiago de Compostela, donde se celebra su año santo cuando el 25 de julio cae en domingo; en Urda (Toledo), cada vez que la festividad del Santísimo Cristo de Urda , o Cristo de La Mancha, el 29 de septiembre, cae en domingo; Camaleño (Cantabria), cuando la fiesta de Santo Toribio, 16 de abril, recae en domingo; Valencia, en honor al Santo Cáliz, se celebra cada cinco años; y en Caravaca de la Cruz, donde se realiza cada siete años desde 2003.
La concesión del año jubilar in perpetuum a Caravaca de la Cruz por el Papa Juan Pablo II se efectuó por varios motivos: por la existencia tan antigua del culto a la Cruz, su presencia ininterrumpida en Caravaca, por tratarse de un leño de la Cruz, por los antecedentes de antiguas peregrinaciones y por la extensa devoción que causa.
La Hospedería Nuestra Señora del Carmen, ubicada en el Monasterio fundado en 1587 por san Juan de la Cruz, inicia su actividad en el año 2005 “con muchísimo apoyo de la gente de Caravaca”, cuenta fray Pascual, respondiendo a las necesidades de alojamiento que quedaron patentes tras el primer jubileo en 2003.
La particularidad de esta hospedería reside principalmente en que son los propios frailes quienes lo regentan. Además son los religiosos los que se encargan de la dar la acogida a los huéspedes, los reciben, comen con ellos… “Hay personas que saben que somos los frailes quienes llevamos la hospedería, después hay personas que no lo saben y se sorprenden, pero para todos es una experiencia muy bonita” manifiesta fray Pascual.
El mercado extranjero está creciendo mucho estos últimos años y representa una parte cada más importante de los ingresos del turismo religiosos por eso los turistas que acogen los frailes, religiosos o que no han tenido ningún contacto con la Iglesia, llegan de todo el mundo: Suecia, Francia, Nueva Zelanda, China… destacando especialmente Inglaterra.
Quienes buscan turismo religioso buscan la espiritualidad, la fe… y aunque muchas veces es difícil distinguir el turismo religioso del meramente cultural en la hospedería notan mayor previsión de reservas con vistas al próximo año santo en Caravaca de la Cruz, lo que deja ver que el turismo religioso, tiene fuerza.