Antonio Jesús Martínez García/Escritor

El pasado 6 de octubre y tras el impulso incansable de la Asociación Palin, se inauguró la IV Feria del Libro de Murcia. El evento, que volvía al paseo Alfonso X El Sabio de Murcia, tras el parón que supuso la pandemia del Covid-19, ha sido, si cabe, más multitudinario que en años anteriores y es que, tanto escritores, como libreros y editores, hemos podido comprobar las ansias y ganas desmedidas que los murcianos y lugareños allende nuestras fronteras tenían de volver a vivir esta gran fiesta de las letras. Testigo de ello ha podido ser cualquiera que haya querido pasear por el centro de la capital durante estos días.

Más de una treintena de casetas y stands han traído a Murcia el sueño de los libros. Y la Chica de los Ojos Verdes ha podido, una vez más, formar parte del sueño. Lleva haciéndolo desde que la Feria del Libro volvió a Murcia en 2018, pero este año, si cabe, ha sido aún más especial. Quizás porque la Saga Por Ti ya ha cruzado el ecuador de su esencia, quizás porque la última novela ha sido premiada como Mejor Novela Juvenil 2021 en los Premios Letrame o quizás por esa simbiosis única que solo se puede vivir en la Feria.

Como autor he tenido mucha suerte este año. Suerte por poder firmar en tres casetas distintas en las que siempre te encuentras con personas que ya forman parte de la familia. Eso también es posible gracias a la magia de la Feria, a las horas que se pasan dentro de la caseta hablando de libros y conociendo a personas nuevas con sus puntos de vista diversos. Y parte de la familia son las fundadoras de la Asociación de Escritores Murcia Romántica, Alba, Judith, Irene y Úrsula. Esta asociación, una de las más destacadas y punteras de la región, enfocadas a la literatura romántica en todas sus vertientes es una de las más aclamadas y reconocidas de la Feria y como tal no ha dejado de recibir a escritores y lectores en estos intensos días.

La familia de Palin, con su presidente, Asensio Piqueras, a la cabeza, se han encargado en estos días de que no faltase detalle en un evento de tales características. Desde el pregón inaugural a cada uno de los actos y firmas programadas, las decenas de voluntarios, distinguidos por su camiseta naranja, no han parado ni un momento, no han dejado un solo fallo sin pulir. En su caseta, la primera del paseo, también tuvo su hueco la historia de Andrea y, como siempre, el placer de entablar conversación con lectores en la cuna de la feria y reencontrarte con viejos conocidos, como mi amiga Conchi, alma mater de aquel lugar y compañera de vida del escritor Paco Rabadán, es una cita puntual que espero cada año durante los días de la Feria.

Finalmente, la cita ineludible fue en la caseta de Letrame Editorial, mi casa, en la que Luis Muñoz, su director, nos recibió a todos con los brazos abiertos. Un despliegue sin igual en las casetas 11 y 12, donde Noelia y Desiré han recibido no solo a escritores sino a cada lector que ha tenido a bien acercarse a nosotros. Allí también presentaron sus obras grandes amigos, también premiados, como Javi Guillamón y Christian López, constituyendo un éxito total, tanto de ventas como de afluencia de público. Y Andrea Martín, la Chica de los Ojos Verdes, también estuvo allí.

El sueño de las letras se hizo realidad en una Murcia que llevaba tiempo esperándolo. Calasparra, representada por sus escritores, defendió ese bastión de las letras del noroeste murciano que tanto amamos y trabajamos por cultivar. Y ahora, con la última página leída, solo nos resta seguir anhelando el sueño de la Feria del Libro de Murcia 2022.