Antonio Gabarrón García/Archivo Municipal de Mula

El conjunto monumental acumulado por el transcurso de los siglos en la ciudad de Mula junto a un entorno natural y ecosistemas de gran valor medioambiental, han propiciado que en numerosas ocasiones el municipio se haya convertido en un plató cinematográfico, valorado por directores y buscadores de exteriores que han visto en nuestra ciudad y su entorno el lugar oportuno para el rodaje de sus escenas. Han sido varias las películas y documentales aquí rodados y en este artículo queremos hacer un breve repaso de las más interesantes.

La primera película comercial de la que tenemos constancia fue el documental dramatizado titulado Salzillo, estrenado en el año 1982. Protagonizado por Francisco Rabal en el papel del gran escultor murciano y dirigido por Primitivo Pérez, los exteriores se localizaron cerca de Yéchar, buscando un paisaje seco y luminoso similar a la Palestina del siglo I. Fue un encargo de Televisión Española, quien también le encargó al mismo director el mediometraje Alfonso X y el reino de Murcia, proyectado por primera vez en 1985 y protagonizado por Antonio Ferrandis y Luis Prendes. Con una duración de cuarenta y cinco minutos, la fortaleza muleña se utilizó de escenario en un docudrama que recrea el determinante papel que tuvo el Rey Sabio en la configuración de nuestra región.

En 1990, y con el mismo patrocinio de Televisión Española, se estrenó El Obispo Leproso, serie histórica de seis capítulos interpretados por el francés Philippe Leroy en el papel del obispo y Silvia Munt y Mercedes Sampietro entre otros. La serie, fusión de la novela homónima de Gabriel Miró y de Nuestro Padre San Daniel, utilizó numerosos escenarios exteriores e interiores de Mula para la recreación de Oleza, la ciudad en la que se desarrollan los acontecimientos. Gran cantidad de muleños participaron como extras durante un rodaje que se prolongó durante numerosas semanas del año 1989.

En 1995, La 2 de la televisión pública emitía la primera serie del programa Un País en la Mochila. A finales de año –y dentro de esta serie- se estrenaba el capítulo dedicado a la Región de Murcia, con el expresivo título de El Reino de la Luz; en él, José Antonio Labordeta recorría algunos lugares de nuestra región para concluir su periplo en Mula, donde se recreó en sus artesanías alfarera, textil y del tambor y otras curiosidades que le llamaron la atención al cantautor y político aragonés. Un año después, en 1996, se estrenó la película Malena es un nombre de tango, basada en la exitosa novela de Almudena Grandes y dirigida por Gerardo Herrero. Con Ariadna Gil como actriz principal en el papel de Malena, la protagonista intenta descubrir su historia familiar y huir de la maldición que les persigue.  Fue rodada entre Madrid y Mula, sirviendo la Plaza del Ayuntamiento de escenario para algunas de las escenas más memorables de la película.

En marzo del 2011 se comenzó a emitir la premiada serie Crematorio, dirigida por Jorge Sánchez-Cabezudo, producida por Canal+ 1 y basada en la novela homónima de Rafael Chirbes. Narra la historia de los Bertomeu, una familia que ha conseguido amasar una gran fortuna a lo largo de varias generaciones… y su particular manera de amasarlo. Compuesta de ocho capítulos y rodada casi en su totalidad en la provincia de Alicante, vinieron a Mula para rodar algunos exteriores de Sierra Espuña y de Villa Azahar, elegante casa de huerta de las afueras de Mula que hizo de la casa de Teresa, la madre de Rubén Bertomeu, (protagonizado por Pepe Sancho). La serie es una mordaz crítica al boom inmobiliario de la primera década de este siglo.

En 2014 se estrenó el largometraje Ambel, La Película, que nos relata las vicisitudes de Martín de Ambel y Bernad en el Cehegín del siglo XVII, personaje que se ve envuelto en un duelo de honor que determinará su vida y la de su familia. La película se rodó prácticamente en Cehegín, pero en Mula se rodaron algunos planos, principalmente en el antiguo Heredamiento de Aguas, transformado en tribunal de justicia.

Para concluir, señalar Mute, el cortometraje recién estrenado y ópera prima del joven muleño Pepe Siscar, que hace de guionista y director y tiene por protagonista a Ginés García Millán. Definida esta oscura historia por el mismo autor como un “drama con sangre” también tiene de trasfondo escenarios de nuestro municipio.

Mula ha tenido una relación discreta pero estrecha con el séptimo arte casi desde el mismo momento de su aparición. Si en 1895 los hermanos Lumière hacían sus primeras proyecciones de imágenes en movimiento en París, tres años más tarde, para las fiestas patronales de 1898, ya tenemos constancia de proyecciones en el “Teatro de Mula”. Durante los años 50 del siglo XX llegaron a existir hasta cuatro salas de proyección en nuestro municipio, una en la pedanía de los Baños  y tres en Mula: el Cinema Ideal o de los Botías, la terraza de verano de la Empresa Iniesta y el Cine del Centro, hoy teatro Lope de Vega y único superviviente de aquella época dorada del cine.