ANA TERESA GEA CABALLERO Y JUAN ANTONIO GIL MARTÍNEZ

Esta ha sido nuestra primera experiencia debatiendo en torneos fuera de nuestro instituto. Para nosotros ya era un logro que nos escogieran como participantes en este club de debate, por lo que, aunque nos lo preparamos lo mejor que pudimos, nuestras expectativas iban orientadas a aprender más que a ganar.

Ganadores del torneo de debate

Ganadores del torneo de debate

Todo comenzaba un mes antes del pasado sábado, cuando nos hablaron de este torneo, con el que nos íbamos a estrenar. Al principio parecía muy lejano, pero conforme la fecha se acercaba iban aflorando los nervios. Nos agobió un poco darnos cuenta de todo lo que teníamos que trabajar, pero sobre todo nos motivó, queríamos dar lo mejor de nosotros y la llegada del AVE a Murcia era un tema de actualidad del que no sabíamos prácticamente nada.

Los días antes del torneo fueron los peores, los nervios de no saber qué nos íbamos a encontrar cuando llegáramos ni contra quién debatiríamos era lo que más nos preocupaba.

Cuando llegamos, todo era mejor de lo que esperábamos, tuvimos muy buena acogida y no había ambiente de competitividad. Todos éramos (y somos) alumnos de la misma edad, sólo con un año de diferencia y sobre todo con muchas ganas participar y aprender.

La ronda eliminatoria se realizó en una de las clases del instituto. No era muy grande y tampoco había mucho público, lo que hizo que nos sintiéramos más cómodos. Aun así el primer debate fue el más difícil a nivel mental para nosotros, ya que los nervios y el temor a poder equivocarnos nos nublaban un poco las ideas. Pese a todo, supimos imponernos ante esos pequeños miedos infundados y defendimos nuestra postura utilizando los conocimientos aprendidos. Tras finalizar la ronda eliminatoria, nos sentíamos bastante conformes con lo hecho, pero tuvimos que esperar hasta la tarde para conocer los resultados y saber si conseguiríamos llegar a la final. El momento se acercaba, y aquellos nervios que parecían haber desaparecido regresaron. Se anunciaban los finalistas: en primer lugar, el Instituto Bohío de Cartagena, los cuales no pudieron evitar saltar de alegría; y en segundo lugar, ahí estábamos, nosotros, el instituto IES Los Cantos y su equipo Quíquero.

Todo aquello por lo que habíamos estado trabajando, tantas horas de investigación habían tenido su recompensa. Con los nervios a flor de piel, cogimos el material necesario y tomamos asiento para proceder a debatir, esta vez en la final ante un público mucho mayor del que habíamos tenido en las rondas previas. Teniendo en cuenta que debatíamos con un rival muy preparado y en un escenario muy imponente, era normal que los nervios pudieran jugarnos una mala pasada, pero no fue así. Después de haber debatido todo el día, nos sentíamos mucho más seguros para afrontar esta gran final. Fue muy reñida, tuvimos que improvisar en casi todas las intervenciones, pero una vez más supimos aprovechar nuestros conocimientos.

Finalmente, tras entregar todos los diplomas y reconocimientos a los participantes del torneo, y a los finalistas del debate improvisado (celebrado esa misma tarde), se anunció el nombre de los ganadores del torneo: Los Cantos. No podíamos creerlo, lo habíamos conseguido, habíamos ganado aquella final que veíamos inalcanzable solo unos pocos días atrás. Y así, una sonrisa brotó de nuestro rostro, la cual perdura el día de hoy.