PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

La crónica que figura a continuación líneas abajo, relativa a la participación de Blas Cantó en el “Festival de Eurovisión”, está concebida, lógicamente, antes de la celebración del certamen. Aprovechamos, ahora, con esta cabecera previa, para ofrecer el resultado clasificatorio de su intervención, suerte que le coloca en el puesto número 24 sobre un total de 26 participantes, un resultado, sin duda alguna, verdaderamente penoso, pero, si venimos a traerlo es, precisamente, para dejar constancia de que la actuación de Blas Cantó fue impecable, estudiada, trabajada, medida, precisa y muy profesional, lo que ocurre es que el festival no viene respondiendo, con sus resultados, a la calidad interpretativa, musical y de las canciones presentadas.

En el caso español, la balada gozaba de muy buena técnica y, además de agradable y sensible, era bastante profunda, tanto por el contenido de su letra como por el mensaje que encerraba. Compuesta por el propio Cantó y dedicada a su abuela, recientemente fallecida, como víctima del coronavirus.

Finalmente, y por todo lo expuesto, queremos dejar al murciano intérprete alejado de ese nefasto resultado que, desde luego, no hace justicia a su intachable personalidad artística y a lo bien que nos representó en Róterdam. Este certamen debe recuperar a los jurados profesionales, olvidarse de los “favores de ida y vuelta” en las votaciones y de los “caprichos” concentradores de grandes volúmenes de votos a canciones que dejan mucho que desear, como ha sido, este año, el caso de Italia, representada por la banda “Måneskin”, que se hizo con el triunfo en el certamen a costa, entre otras canciones, de la que representó a Francia, país que fue liderando la clasificación durante un largo trecho del tiempo invertido en la votación. Pero, al final, se vio relegada por esos “brindis” concentradores de votos para algo transgresor, impropio de un festival para todos los públicos y vinculado a una tendencia duramente rockera que tiene su público, sí, y es muy respetable, pero no es mayoritario. Nos recordaron a los finlandeses “Lordi” y su canción “Hard rock hallelujah”, inesperadamente triunfadora en la edición de 2006.

Blas Cantó, finalmente, demostró ser un artista al que le queda mucha cuerda, recorrido, juventud y futuro por delante, es un gran profesional, serio y con un alto nivel de autoexigencia. Ricote, su murciano pueblo, salió a la calle para verle en pantalla gigante y con todos los vecinos unidos para trasladarle las mejores vibraciones locales de sus paisanos, con su familia en primera fila.

Fue bonito, resultó agradable, entrañable y fantástico, como, igualmente, insistimos, se ocupó de dejarnos una muy profesional, seria y brillante actuación, no reconocida con los votos, como el ricoteño mereció. Orgullosos, no obstante, podemos sentirnos como murcianos, porque, él, no fue a fallar, sino a triunfar, alternativa merecida que no se le quiso conceder, por lo menos, con una clasificación más distinguida.

El ricoteño, Blas Cantó, muy animado a traernos el triunfo en Eurovisión

(crónica previa a la gala de Eurovisión publicada en la edición de papel de este semanario)

En el año 2014, fue una “leona” de la pedanía de “Los Pulpites”, en Las Torres de Cotillas, nacida el día 10 de noviembre de 1982, a la que catalogamos así como reconocimiento a su garra, entrega, profesionalidad, madurez, ánimo de comerse el mundo y ganas de triunfar, aspecto, este último, que no le ha hecho justicia, porque, pese a que ha practicado televisión, galas, colaboraciones, ha batido récord de actuaciones en un mismo día y otras muchas proezas, Ruth Lorenzo, nuestra representante de aquel 2014, no ha cosechado la amplitud de triunfo que realmente merece, pero ahí sigue, luchando, trabajando incansablemente, con corazón confiado y con espíritu creativo para seguir ofreciendo a sus seguidores, que se cuentan por legión, todo lo que puede darles, que es mucho, dicho sea de paso.

Listas internacionales.- “Dancing in the rain” (“Bailando en la lluvia”) fue la canción con la que nos representó en el Eurofestival, hace siete años, canción que incluyó en su primer disco de estudio, titulado “Planeta azul”, cuyo sencillo se convirtió, en España, en número 1 en “iTunes” y “Top 5” en ventas oficiales, logrando entrar, igualmente, en las listas de ventas oficiales de Reino Unido, Irlanda, Austria, Alemania y Suiza. Tras celebrarse el festival en el que nos representó, el 10 de mayo de 2014, la canción se convirtió en la número 56 más descargada a nivel mundial, en “iTunes”, así como la número 40 a nivel europeo, lista, esta última, que lideró su amiga y ganadora de la edición, Conchita Wurst.

España representada desde Ricote.- Ruth Lorenzo se alzó con el décimo puesto del certamen y es una de las mejores clasificaciones logradas por España en los últimos años. Pero, la edición del actual 2021, que se celebra el 22 de mayo, tiene como representante español a otro murciano, en esta ocasión del pequeño, pero simpático y agradable municipio de Ricote, localidad enclavada en el valle del mismo nombre, con una riqueza ambiental, paisajística y natural verdaderamente excelente.

Afincado en Molina de Segura.- Actualmente, Blas Cantó, el elegido para representarnos en Eurovisión, es uno de los más ilustres ricoteños, querido, admirado, valorado y seguido muy de cerca por todos los habitantes del municipio, pero, igualmente, por multitud de murcianos que le consideran, le aplauden y le otorgan a su carrera artística la alta dimensión y valoración que, sin duda, merece el ricoteño, afincado en Molina de Segura desde muy temprana edad, quien, por cierto, ya fue seleccionado para representarnos en el Eurofestival el pasado año 2020, pero razones lógicas, derivadas de la cruel y traidora pandemia, se ocuparon de suspender el certamen y, por lo tanto, Cantó conserva su elección para este 2021.

“Voy a quedarme”.- Blas Cantó, nacido el 26 de octubre de 1991, con lo que tiene, actualmente, 29 años, lleva en su mochila la balada titulada “Voy a quedarme”, una canción bonita, romántica, agradable y con ciertos valores, pero, finalmente, elegida en un concurso televisivo que lo que más busca es “fabricar” horas de televisión con buen nivel de audiencia y, además, a precio “de saldo”, aprovechando el intenso “tirón” del joven artista, con lo que, quizás, no sea la canción más acertada para un concurso de semejante calado, donde el efecto pegadizo, comercial, alegre y divertido es un múltiple valor que se precisa, inexcusablemente, para comparecer en un certamen de esta dimensión, acontecimiento que resulta ser visto por muchos millones de mortales y que le sirve al triunfador, eso sí, para consolidarse y consagrarse en el mundillo musical internacional de forma sólida y segura.

Un triunfo iniciado en “Auryn”.- Blas Cantó, al que le deseamos todo lo mejor, seguro que alcanzará esa consolidación, pase lo que sea y suceda lo que ocurra, porque, él, ya es un artista con mucho recorrido y brillante trayectoria, especialmente, por su amplia y dilatada carrera en el quinteto “Auryn”, esa banda juvenil enfocada al mundo adolescente, formada en 2009 por el propio Cantó y sus compañeros de viaje, Álvaro Gango, Carlos Marco, David Lafuente y Dani Fernández, grupo que decidió tomarse un tiempo para no reiterase en exceso, por un lado, e, igualmente, para probar suerte en solitario quienes, como Blas Cantó, así lo consideraran. La verdad es que la suerte corrida por el de Ricote no ha sido desafortunada, sino todo lo contrario, porque ha continuado su estela de éxito, gloria y respeto entre su público que, ciertamente, es amplio, entusiasta, leal y entregado al artista.

“In your bed”.- Su primer sencillo como solista, anunciado previamente por él mismo, en febrero de 2017, fue el titulado “In your bed”, tema estrenado el día 3 de marzo del propio 2017, justo el mimo día que se alzara con el triunfo en la quinta edición del televisivo concurso “Tu cara me suena”.

Massiel, primera triunfadora.- De Cantó podríamos reseñar muchas más virtudes y valores, pero, en esta ocasión, nos centramos en Eurovisión que es su reto inmediato y esperamos y confiamos, porque ya “nos va tocando”, que nos “obsequie”, a todos, con un triunfo brillante y de enorme resonancia en el certamen eurovisivo, ese que solamente hemos ganado una vez, de forma única, cuando Massiel, aquel año 1968, nos trajo la victoria exclusiva, con la canción “La, la, la”, escrita por Manuel de la Calva Diego y Ramón Arcusa Alcón, los integrantes del celebérrimo “Dúo Dinámico”. Al año siguiente, volvió a sonreírnos el éxito, aquí, en España, concretamente en el escenario del madrileño “Teatro Real”, con Salomé, pero fue un triunfo compartido, como recordarán nuestros lectores, con otros tres países: Francia, Reino Unido y Países Bajos.

Identificado con la lengua de Shakespeare.- Destaquemos, finalmente, una de las grandes cualidades artísticas del ricoteño, joven y bien considerado artista que maneja el inglés perfectamente y que con “Auryn” y actualmente, ha realizado muchas grabaciones en la lengua de Shakespeare. Pero, este sábado, día 22 de mayo, defenderá, en castellano, “Voy a quedarme”. Ojalá nos “quedemos” con él y con el triunfo para España. Buenos días.