Tras el voto en contra de los tres partidos de la oposición (PP- Ciudadanos e IU-Verdes) a los presupuestos presentados por el Equipo de gobierno del Ayuntamiento de Caravaca, el Partido Socialista ha ofrecido una rueda de prensa para valorar este voto en contra que en palabras de Alicia García ha pretendido «paralizar al pueblo de Caravaca».

En su intervención, ha tendido la mano a Izquierda Unida, señalando que las diferencias con ellos son más de forma que de fondo, como en el caso del presupuesto para Caravaca Jubilar del que, sin entrar en detalles, ha indicado que se iba a destinar a Hacienda, Seguridad Social y deudas con proveedores; ha ninguneado a Ciudadanos, a los que ha acusado de «falta de seriedad y de compromiso» y de actuar «bajo el influjo del Partido Popular»; y ha reservado el grueso de sus críticas para el Partido Popular y su portavoz, José Francisco García: «el presupuesto estaba condicionado por el desastre que nos dejó el Partido Popular: 1.200.000 euros deuda de limpieza; 1.000.000 de euros al Consorcio de Extinción de Incendios y otro 1.000.000 de euros al de Residuos; 500.000 euros a la Mancomunidad de Servicios Sociales y 2.000.000 de euros sin contabilizar».

Úrsula Marín, pedánea de Navares, quien también intervino, dividió su discurso entre lo que asegura que José Francisco García ha hecho perder a los caravaqueños: «en lo que usted lleva de portavoz de la oposición (tan solo dos años): un millón de euros de la Comunidad Autónoma para afrontar gastos; dos millones de euros en el Congreso de los Diputados y 5.2 millones en el plan de industrialización»; pero no se quedó solo en los caravaqueños: «usted ha hecho perder a su partido 1.837 votos (tes concejales), gracias a usted, el PP pasó de tener la mayoría absoluta a tener tan solo ocho concejales. Usted no es rentable para los caravaqueños y usted no es rentable para su partido».

Alicia García continuó explicando que los planes del Equipo de gobierno continuarían, y enumeró algunos de ellos: arreglo en la Placeta de los Templarios y el Paseo de Santa Clara, caminos rurales y, sobre todo, un plan de pedanías para frenar el despoblamiento «tras dieciséis años de abandono» y otro para revitalizar el casco antiguo. Para este último tendió la mano a IU-Verdes, a la que consideró la única oposición seria y responsable en Caravaca e invitó también al resto de grupos políticos.

Finalizó remarcando que el Equipo de gobierno ha mostrado su honradez y transparencia y que continuará con la política de pagar las deudas «heredadas del Partido Popular» y reduciendo los gastos.