MICAELA FERNÁNDEZ

María José Salazar y Clara del Toro son, además de claras merecedoras del premio accésit a la Innovación y las Buenas Prácticas de la Comunidad Autónoma, las maquinistas del ‘Tren de las emociones’, un proyecto que iniciaba su andadura el año pasado en un programa conjunto a desarrollar en las catorce Escuelas de Infantil de la Región y cuya puesta en marcha durante este curso ha confirmado excelentes resultados en este proyecto educativo a través de las emociones en niños de 0 a 3 años incorporando a cada paso nuevos e ilusionantes vagones a este tren, entre ellos, el gran reconocimiento de Innovación y Buenas Prácticas.

Trabajando emociones, miedo

Trabajando emociones, miedo

María José es profesora y psicóloga y Clara maestra y directora de la Escuela Infantil Niño Jesus de Mula, aunque llevan formando parte de las Escuelas Infantiles toda una vida.

Cuando surgió el proyecto “tuve claro que la mejor compañera en este proyecto sería Clara”, afirma María José y así ha sido “porque hemos conseguido en un tiempo récord implicar a todas las escuelas, lograr resultados excelentes en las primeras actividades y seguir ampliando los horizontes de este proyecto para en breve implicar a las familias, dotarlas de las herramientas necesarias y que está gran iniciativa tenga continuidad en casa y con las familias”.

Este es el ‘Tren de las emociones’, un proyecto mediante el que educar en la escuela a través de las emociones de los propios niños, ver cómo avanzan en su desarrollo a través de la risa, el llanto, el miedo y descubrir cómo aprenden a exteriorizar estos sentimientos desde edades muy tempranas, un aspecto que les llevará, en un futuro, a seguir demostrando el afecto y la empatía y no dejar nada en el interior, afirman las promotoras de esta iniciativa.

La recompensa, ver cómo los niños nos siguen sorprendiendo y cómo seguimos aprendiendo con ellos. Desde el masaje que se la da a un bebé hasta ver cómo son capaces de descubrir las emociones con sólo mirarse a través de un espejo. El tren ha salido del andén pero todavía tiene que recorrer todas las estaciones expandiendo su emoción.