JAIME PARRA

El diputado socialista Antonio José Espín ha declarado que “A poco más de dos semanas para iniciar el curso escolar, la Región de Murcia sigue sin tener un plan de vuelta segura a las aulas consensuado con la comunidad educativa. Hasta el momento solo conocemos las ocurrencias de última hora de la consejera, fruto de la más absoluta improvisación y desconocimiento, que no han contentado a nadie”.

¿Considera que la Comunidad Autónoma tiene un plan para la vuelta al colegio?

El plan de la Comunidad Autónoma para el inicio de curso ha llegado mal y tarde. Han tenido más de cinco meses para planificar las vueltas a las aulas, de forma consensuada con la comunidad educativa, pero han sido en las dos últimas semanas, y en solitario, cuando se han tomado las decisiones, haciendo gala de la más absoluta improvisación e incapacidad en la gestión educativa. Además, es un plan fuera de toda lógica, que difiere de los acordados en el resto de comunidades autónomas y que plantea más incógnitas que certidumbres.

El presidente López Miras ha decidido que la Educación sea semipresencial en todas las etapas educativas, dejando fuera del sistema educativo cada día al 20% del alumnado de Infantil y Primaria y al 50% del de Secundaria y Bachillerato. Una barbaridad que, no solo generará enormes problemas de conciliación familiar y organización escolar, sino que, además, no garantiza en condiciones el derecho fundamental del alumnado a recibir una educación de calidad y en igualdad de oportunidades.

Además, el plan de la consejería no contempla la reducción de ratios ni la contratación de los docentes que se necesitan, como tampoco contempla una inversión regional que complemente los 73 millones de euros que el Gobierno de España va a invertir en adaptar el sistema educativo murciano a las circunstancias sobrevenida del COVID-19.

Por tanto, podríamos decir que el plan es del gobierno regional, pero no de la Región de Murcia, pues la comunidad educativa en su conjunto lo rechaza y exige su rectificación.

 ¿Debería haber un calendario y unos criterios unificados en todas las autonomías?

Todas las comunidades autónomas han acordado unos criterios y protocolos en las 6 conferencias sectoriales celebradas desde el inicio de la Pandemia entre el Ministerio de Educación y las 17 autonomías. Todas comparten los criterios generales para la adaptación del sistema educativo a la nueva situación. Pero nuestro modelo de Estado es autonómico y las competencias se reparten entre el Gobierno de España, las Comunidades Autónomas y los ayuntamientos (aquí no tenemos diputaciones). Así lo establece nuestra Constitución y nuestro Estatuto de Autonomía. Y la Educación, precisamente, es una competencia eminentemente autonómica (en la Región de Murcia desde el año 1999), por lo que corresponde a los gobiernos de cada Comunidad organizar su sistema educativo. Eso no quita para que haya criterios comunes, que los hay, dictados por el Ministerio, pero siempre respetando las competencias de cada administración.

El Gobierno Regional ha intentado durante estos meses tergiversar la realidad y hacer creer a la ciudadanía que esto de las competencias es modificable dependiendo de la voluntad de los gobiernos (con la intención de quitárselas de encima), pero no lo es, porque así lo avala nuestro Estado de Derecho.

¿Qué propone el Partido Socialista para la vuelta al colegio?

En el mes de julio registramos en la Consejería de Educación una propuesta encaminada a facilitar al gobierno regional la planificación del inicio de curso. En ella incluíamos una distribución de los fondos que llegarán en septiembre desde el Gobierno de España y unos criterios y medidas generales, que en nada se parecen a las que finalmente ha adoptado la Consejería de Educación.

Entre ellas, las prioritarias eran la contratación de, al menos, 1500 docentes y la adaptación de espacios para poder reducir la ratio a un máximo de 20 alumnos y alumnas por aula, garantizando así la presencialidad en los centros, pero de forma segura, manteniendo las distancias de seguridad. También incluíamos la ampliación de los servicios de limpieza y desinfección de los centros, así como el aumento de las partidas destinas a adquirir equipos de protección y materiales higiénicos para colegios e institutos. Igualmente, proponemos que todos los centros tengan adscritos personal sanitario que pueda coordinar todos los aspectos relacionados con el COVID y la gestión de los posibles positivos. Una mayor atención al alumnado vulnerable, la adaptación de las programaciones docentes y un aumento del apoyo de personal técnico y administrativo a los equipos directivos, entre otras cosas.

Medidas todas ellas factibles, asumibles con los presupuestos con los que se cuentan y de sentido común, tal como han hecho en la mayoría de Comunidades Autónomas.

¿Cómo cree que ha funcionado la educación durante los meses de pandemia? ¿Qué le parece las medidas que tomó la Comunidad Autónoma? 

Los últimos meses del pasado curso fueron difíciles. La educación cambió de la noche a la mañana de una modalidad completamente presencial a una absolutamente a distancia. No fue fácil para nadie, sobre todo para los alumnos y sus familias. Y mucho menos aún para aquellas que no tienen recursos o se encuentran en situación de vulnerabilidad socio económica (miles en la Región de Murcia). La enorme brecha social que azota a nuestra Región degeneró en una enorme brecha digital entre el alumnado y esta, lógicamente, en una lamentable brecha educativa.

Todos entendimos que las administraciones debían moverse con toda la agilidad posible para aminorar estas nefastas consecuencias educativas, pero no todas lo hicieron como se esperaba de ellas. El gobierno de López Miras no estuvo a la altura. No adquirió los medios digitales que los alumnos/as necesitaban para continuar su acompañamiento educativo online y no atendieron correctamente a todos los que tenían beca de comedor y la necesitaban para comer en condiciones todos los días. Esto lo denunciamos desde el primer momento.

Gracias al Gobierno de España y a los ayuntamientos, que sí estuvieron a la altura, las consecuencias de esta dejadez del gobierno regional se aminoraron, pero eso no quita que su gestión sea reprochable y reprobable. 

Usted se ha reunido con sindicatos, asociaciones de padres…, ¿qué postura mantienen?

A lo largo de estos meses he tenido la oportunidad de reunirme en varias ocasiones con los representantes de toda la comunidad educativa de la Región de Murcia y en todas esas reuniones he recogido las necesidades e iniciativas de cada una de las organizaciones. Prácticamente todas están recogidas en nuestra propuesta de planificación del curso escolar, porque con la mayor de parte de ellas estamos en completa sintonía. Siempre he entendido que en política, antes de tomar decisiones importantes, es necesario escuchar, debatir e intentar consensuar.

Y esto es, precisamente, lo que no ha hecho el gobierno de la Región de Murcia con la vuelta al cole. De ahí que, hoy en día, y desde hace semanas la comunidad educativa al completo esté en pie de guerra y manifieste su completo desacuerdo con las medidas que se han anunciado desde la Consejería de Educación. Compartimos sus reivindicaciones y exigimos al presidente López Miras lo mismo: que rectifique y que sea capaz de conjugar la Educación presencial que nuestros alumnos y alumnas necesitan, con todas las garantías sanitarias y de seguridad que hoy se requieren. 

¿Apoyaría el Partido Socialista una huelga del profesorado?

Los partidos no convocamos huelgas. Estas deben ser convocadas por los sindicatos, docentes en este caso. No obstante, y así se lo hemos hecho llegar a ellos, no consideramos que sea la mejor opción en estos momentos, al menos mientras haya otras alternativas. Nuestros alumnos y alumnas necesitan volver a clase y reengancharse al sistema educativo, con todas las garantías, después de estos meses difíciles. Es cierto que las cosas no se están haciendo bien y hay que denunciarlo, pero, por el momento y a mi juicio, hay otras fórmulas para hacerlo. Tenemos que reivindicar, con todos los instrumentos a nuestro alcance, la necesidad de invertir en Educación, de adaptar los centros a la nueva normalidad y de aportar seguridad y certidumbre a nuestros alumnos/as, familias y docentes. En esa labor estamos desde el Partido Socialista y continuaremos sin descanso hasta que la Educación, pilar básico de nuestro estado del bienestar, sea tratada en la Región como merece.