Pedro Antonio Hurtado García es Director de Zona de CAJAMURCIA-BMN en el Noroeste murciano. Fotos: Javier Salinas.Una de las estatuas en el nuevo parque de Antonio Campillo

Todo el mundo recordará y no podrá olvidar nunca, en este Noroeste murciano, al insigne, valorado, querido, entrañable, humilde y prestigiado escultor murciano Antonio Campillo Párraga (Murcia, 29-06-1926 – 16-05-2009), quien se nos marchó al borde de cumplir los 83 años dejando una valiosísima y muy amplia obra escultórica. En esta comarca en la que, principalmente, se difunde este medio de comunicación y cuyas gentes dan sentido a su existencia, se han podido ver grandes exposiciones del maestro Campillo en escenarios emblemáticos como es, por ejemplo, la desacralizada iglesia de la Compañía de Jesús, donde se ofrecieron obras religiosas y profanas, en bronce y en madrera, así como dibujos, pinturas y relieves del artista de la murciana pedanía de El Badel, donde tenía su taller escultórico, aunque su nacimiento se sitúa en la también murciana pedanía de Era Alta. Disfrutamos, por otro lado, de una monumental exposición al aire libre, con obras de gran formato, que se ubicó en la Avenida Corredera de la Ciudad de la Cruz. Pero, además, su última e inacabada escultura realizada en vida es el “Monumento al peregrino” que se halla enclavado a las puertas del castillo de Caravaca de la Cruz, una pieza que el artista concibió con motivo del Año Santo Jubilar 2010 al que su vida no le alcanzaría.

Coincidiendo con el fin de semana último, Campillo ha vuelto a ser grata noticia, porque su parque escultórico al aire libre se ha visto significativamente ampliado. Se halla localizado en el relevante jardín situado en la Avenida Príncipe de Asturias, la que une el centro de ocio Zig-zag con la Avenida Juan de Borbón. Este parque ya contaba con nueve esculturas del artista murciano y un retrato en bronce, de él mismo, realizado por su muy aplicada y bien distinguida alumna Marta Balmaseda, quien esculpió al murciano de incomparable forma, destacando sus rasgos más relevantes, su gesto, su profunda mirada y, en definitiva, consiguiendo un trabajo verdaderamente esencial y majestuoso.

 

Dos esculturas vandálicamente robadas y destruidas

A esos diez trabajos preexistentes, dos de los cuales, “La danza” y “Saltando a la comba”, como se recordará, fueron vandálicamente robados y destruídos para venderlos indolentemente a la chatarra a cambio de una ridícula cantidad inferior a los 200.- €, cuando su valor de conjunto rondaba los 200.000.- €, se suman, ahora, 11 relieves que, mayoritariamente, representan oficios y costumbres de la murciana huerta y del arte, como “El niño cogiendo nidos”, “El flautista”, “El bordado”, “La siembra”, “La maternidad” o “Los frutos de la vida”, por poner solamente unos pocos ejemplos. Ambos conjuntos de obras, perfectamente diferenciados en la concepción de Antonio Campillo, conforman un parque escultórico al aire libre que está catalogado como uno de los más importantes de España, tal como comentó a los medios de comunicación el alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara Botía, quien, además, destacó “la importancia de esta inauguración, porque es un lujo para Murcia recibir el legado de un artista fallecido que quería a Murcia y se sentía murciano por los cuatro costados, e inaugurarlo todo en un parque céntrico, despejado, amplio, transitado y en envidiable localización, extremos que el propio artista merecía de sobrada manera” dijo el primer mandatario municipal murciano.

 

“La obra de Campillo, en Murcia, nos brinda la posibilidad de contemplar un bonito paseo a pie por la ciudad”, Clemente García, presidente de la Fundación Antonio Campillo

Clemente García García, ex-alcalde de Murcia y actual presidente de la Fundación Antonio Campillo, ofreció muy amenas y agradables palabras hacia el artista, del que resaltó que “se ocupó y preocupó, no solamente de dejarnos este bellísimo parque, sino, además, de plantar su obra en lugares tan estratégicos que nos brindan la posibilidad de contemplarla en un bonito y ameno paseo a pie, comenzando –dijo-, por poner un ejemplo, por la ‘Venus en bicicleta’ que preside la entrada al Museo El Almudí, ‘El Nazareno’ que se localiza en la Glorieta de España, la monumental escultura denominada ‘Después de la danza’ que nos alegra la vista y la visita a la entrada al Auditorio y Centro de Congresos ‘Víctor Villegas’, así como una serie de impecables trabajos salidos de sus manos con los que podríamos llegar a este inigualable parque escultórico que, hoy, queda completado con esta inauguración de los 11 relieves que lo amplían”.

 

“Se cumple, así, la voluntad de “mi” maestro, Antonio Campillo”, Juan Pérez Ferra, albacea y legatario del artsita

El albacea y legatario de Antonio Campillo, artista también conocido por los aficionados murcianos como “El Salzillo del siglo XX”, es Juan Pérez Ferra, quien dijo que sentía la enorme felicidad de cumplir, así, con la voluntad de su desaparecido poderdante, pero no se olvidó de mencionar a numerosos escultores coetáneos de Campillo que, bien como maestros o como alumnos, “han sabido –señaló- representar siempre a Murcia, llevarla en el corazón y sentirse dignos y honrados con su pertenencia y su murcianía”. En sus emocionadas palabras, no dejó de mencionar las numerosas exposiciones realizadas, en vida, por el propio Antonio Campillo y las que, “si Dios quiere -añadió-, se seguirán celebrando porque, él, concebía la confección de su obra para que fuese disfrutada, tocada, gozada, vista, vivida y contemplada por todos como un impulso al arte y un intenso respeto a quienes así veían y disfrutaban de sus creaciones”.

 

Numerosos y muy merecidos reconocimientos y homenajes

Antonio Campillo, en los últimos años de su vida, fue objeto de numerosos y muy merecidos reconocimientos y homenajes, tales como ser nombrado hijo adoptivo del municipio de Ceutí, donde también se creó, en su honor y por sus siempre generosas donaciones, el denominado Museo Antonio Campillo. Pero, además, fue nombrado hijo predilecto de la ciudad de Murcia, Doctor Honoris Causa por la Universidad de la capital y, por añadidura, recibió la medalla de oro de la Región de Murcia. Y bien podemos asegurar y garantizar que, aunque quizás a destiempo, ninguna concesión fue por capricho o injusta, salvo lo tarde que se produjeron esos merecidos reconocimientos que el artista se ganó “a pulso”, con humildad, sencillez, trabajo incansable, profesionalidad, formación académica como catedrático de modelado y especialista en otras muchas disciplinas artísticas.

 

Discreto y humilde como nadie

Antonio Campillo fue una persona a la que hablar en público no le gustaba absolutamente nada, porque, además de ser tremendamente humilde y muy amante de la discreción, adoraba expresarse con la gubia, el cincel, la lija, el barro, el bronce, la madera y la policromía con la que disfrutaba decorándola.

 

Proyectos y éxitos que no cesan

Ahora, Juan Pérez Ferra, su legatario, anda enfrascado en varios proyectos muy ambiciosos porque, como siempre suele ocurrir en estos casos, los éxitos más relevantes, a ciertos artistas, les llegan tras su desaparición, pero más vale tarde que nunca. Y es por eso que atiende importantes compromisos como instalar la Fundación Antonio Campillo nada más y nada menos que en el propio Museo Salzillo de la capital del Segura, tras haber recibido, desde el punto de vista económico, justificadas indicaciones para abandonar la Casa Díaz Cassou, donde, hasta ahora, recibía cobijo ese ambicioso proyecto, aunque entendemos que Murcia y la propia Fundación Antonio Campillo salen beneficiadas del cambio de marco escénico por lo incomparable que resulta el museo del imaginero murciano. Pero, además, en el complejo cultural de “La Muralla”, que desarrolla con tanto acierto el ayuntamiento de Molina de Segura, Juan Pérez Ferra ha sido requerido para instalar una extensión, sucursal, brazo prolongado, ampliación o complemento de la referida Fundación Antonio Campillo, cuya denominación está en estudio, pero sí es seguro que la ciudad conservera contará para su lucimiento con piezas de alto rango en madera, bronce, dibujos, relieves y todo tipo de modalidades artísticas del escultor de Era Alta, pues no en vano la ciudad molinense es, hoy por hoy, el auténtico bastión de la cultura regional, actividad que ejerce con lujo, inmejorable programación, excelentes protagonistas y mejores resultados, bajo la atinada dirección de su concejala de cultura Mariola Martínez Robles y la siempre sensible tutela de su alcalde, Eduardo Contreras Linares.

 

Sin dejar pasar mucho tiempo

Finalmente y para no extendernos mucho más, solamente queremos invitar a nuestros lectores a que no dejen pasar mucho tiempo para visitar este lujo de la escultura, este bien que queda para Murcia y los murcianos de forma desinteresada y generosa y este parque, en definitiva, que muchas ciudades quisieran para sí y que, de momento, solamente Murcia puede presumir de gozar de una exposición al aire libre, monotemática y de inconmensurable categoría, como la que le otorga un murciano de postín y un artista irrepetible e inolvidable: Antonio Campillo Párraga.

 

 

Sin dejar pasar mucho tiempo

Finalmente y para no extendernos mucho más, solamente queremos invitar a nuestros lectores a que no dejen pasar mucho tiempo para visitar este lujo de la escultura, este bien que queda para Murcia y los murcianos de forma desinteresada y generosa y este parque, en definitiva, que muchas ciudades quisieran para sí y que, de momento, solamente Murcia puede presumir de gozar de una exposición al aire libre, monotemática y de inconmensurable categoría, como la que le otorga un murciano de postín y un artista irrepetible e inolvidable: Antonio Campillo Párraga.