José Clemente Rubio García/STERM Intersindical
Bajo este demagógico título, ya que pensamos que el Papa ni siquiera conoce nuestra campaña,  pretendemos llamar la atención sobreFrancisco I lo que pasó el domingo, 28 de julio de 2013: el Papa sorprendió con sus declaraciones en su estancia en Brasil, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Francisco I hizo una defensa del Estado laico que asombró a los presentes: “La convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad”.
Esto no es ni más ni menos que lo que STERM INTERSINDICAL defiende para la Escuela Pública, por ello esperamos que la cúpula española de la Iglesia Católica entienda el mensaje y deje de ser tan beligerante en el tema de la Religión en la escuela. Así demostraría que este asunto no es simplemente un lavado de cara, un intento propagandístico para hacer ver que la Iglesia ha cambiado. Si las palabras del Papa se transformasen en hechos, la Escuela Pública como institución de todos y todas no podría asumir que una confesión tenga prioridad sobre otras, como sucede en la actualidad en España. En consecuencia habría que pagar a profesorado de cualquier confesión o hacer caso a nuestras reivindicaciones eliminando esta materia del curriculum como asignatura e introduciéndola en otras como las Ciencias Sociales, la Historia, el Arte, la Música.
Por otra parte, esta posición papal otorga más fuerza a nuestra reivindicación ante el ministro Wert y su LOMCE exigiéndole que ceda en su intento de imponer la Religión como asignatura evaluable y hábil para establecer media en los estudios no universitarios.  
¿Alguien se lo ha contado al Papa?