FRANCISCO MARÍN/EDITOR EL NOROESTE

«Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión».

(artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos)

Conmemoramos esta semana el nacimiento del periódico El Noroeste a finales de abril de 1997, una iniciativa editorial que pretendía cubrir un vacío informativo en nuestra comarca y, al tiempo, convertir la información de nuestros respectivos municipios en una herramienta de cohesión territorial que redujese distancias y aportara el valor de la colaboración y del entendimiento.

Han sido 25 años en los que, como empresa editorial, nos hemos enfrentado a un reto continuo por mejorar y servir, ser útiles y agrandar espacios de convivencia y de cooperación. El Noroeste es fiel heredero de propuestas de información que acompañaron a esta comarca entre finales del Siglo XIX y principios del XX. El próximo año 2023, cuando este periódico edite su número 1.000, se cumplirán 100 años del fin de la edición de “La Luz de la Comarca”, un periódico “de intereses generales” que fue pionero de la información comarcal y cubría la actualidad de los municipios de Caravaca, Cehegín, Moratalla y Calasparra. Ahí seguimos.

Los periódicos se convierten en testigos vivos de su tiempo y en depositarios de sus acontecimientos, guardan la opinión y la información, preservan el valor de la memoria colectiva y adquieren relevancia cuando sus archivos pasan a formar parte de la historia de las gentes y de los territorios a los que dedican su función informativa. Este es el principal rasgo de orgullo que han de ostentar y también el mayor compromiso de respeto y de responsabilidad que han de guardar.

Juntos hemos vivido estos 25 años. Si hubiésemos proyectado este artículo editorial en el momento de la aparición del periódico, hubiésemos previsto un horizonte totalmente diferente al devenir real que hemos vivido. La transformación social y económica vivida en España desde la transición democrática hasta finales de los años 90, con un intenso período de crecimiento y de dotación de servicios públicos, se frenó abruptamente a finales de 2008 con el estallido de la crisis financiera y los efectos posteriores sobre las economías de las familias y de las empresas. También, y fundamentalmente, sobre las cuentas de las administraciones públicas, con una reducción sin precedentes de las dotaciones de gasto público.

Los daños de la depresión dieron al traste con buena parte del sistema financiero y se rompió el espejismo de que el estado de bienestar en construcción era capaz de aguantar el peso de la recesión y del desempleo. Casi una década y media ha costado alcanzar niveles equiparables de actividad y de generación de riqueza anteriores a la crisis financiera. No acabaron ahí los problemas: 2020 nos esperaba con un grave problema sanitario sin precedentes en tiempos modernos.

Ambas crisis, la financiera y la sanitaria, han removido los cimientos de un modelo social que creíamos sólido y con fortaleza. Hemos asistido a situaciones de exclusión y pobreza que creíamos superadas. Han sido años de dificultades graves, de tiempos sin esperanza que han dado como resultado la aparición de claros rasgos de polarización y de desconfianza. Aún quedan señales graves en el horizonte, con un conflicto bélico a las puertas de Europa que, además de dañar de forma grave la economía y la vida de las personas, tiene en vilo al mundo por sus consecuencias imprevisibles.

No hemos sido, ni somos, ajenos a estas circunstancias. Nuestras ciudades y nuestra gente han sufrido el impacto de las alteraciones vividas, del desempleo y de la ruina de empresas y familias. También del dolor por la muerte y de la preocupación por la vida. Desde este periódico hemos luchado por seguir cerca, contribuir a la serenidad y al análisis certero y riguroso de los acontecimientos, aportar opinión e información, dar voz a quien lo ha necesitado y seguir defendiendo los principios de respeto e imparcialidad que nos caracterizan.

Han sido muchos los actores protagonistas a quienes el periódico El Noroeste ha de agradecer y reconocer por su aportación a esta empresa. Merecen una especial mención los fundadores del periódico, un grupo de personas que, sin otro interés que el de la contribución al bien social mediante el derecho de acceso a la información, dedicaron recursos y esfuerzo personal a levantar la cabecera de este medio. También a todos los trabajadores que nos han acompañado en algún momento en estos años, por su colaboración leal y comprometida.

El Noroeste vincula actualmente en plantilla a más de una docena de personas, una plantilla estable en el tiempo que constituye la principal fortaleza de este medio. Con ellos en la tripulación hemos superado las dificultades y hemos recorrido el camino de los sueños en que se ha convertido esta aventura editorial. Nuevas propuestas, nuevas secciones, mas cobertura territorial, cercanía y rigor. Oficio de periodista en definitiva.

El Noroeste, agradecido, reconocido con el Premio Laurel por su labor de inserción laboral de personas con discapacidad intelectual, no sería lo mismo sin la contribución valiosa, responsable y profesional de los trabajadores de APCOM e INTEDIS que nos acompañan en esta tarea.

Hemos creído en la cultura como vector de transformación de la sociedad, y hemos hecho de ello nuestra seña de identidad. La literatura ha sido el motor de esta realidad. Gollarín, La Fea Burguesía ediciones, Tirano Banderas y Alfaqueque & Gollarín Editores son los sellos que han nacido de este proyecto editorial o que le complementan en su andadura diaria. También la música, con el objetivo puesto en la consolidación del ciclo Músicas en la Ermita que llenen de cultura y buen gusto musical el solsticio de verano de nuestra tierra.

Agradecemos de corazón a los lectores y a los anunciantes que confían en este medio. Ellos son la razón y el sustento. Nuevos proyectos y nuevos sueños están por llegar, hemos recorrido juntos estos 25 años. Te invitamos a seguir. Merecerá la pena.