José Antonio Melgares Guerrero

Cronista Oficial de Caravaca y la Región

Hubo que improvisar a última hora otro lugar urbano ante el aluvión de confirmaciones al acto, que se había anunciado en el Casino capitalino. Finalmente fue el Aula de Cultura de la Fundación Mediterráneo la que albergó una multitudinaria celebración en la que en todo momento flotó en el ambiente la sensación de cariño, agradecimiento y calidad científica y social.

El Lyceum de Ciencia de la Región de Murcia entregó sus premios anuales durante la tarde del 7 de marzo, con la presencia e intervención de la científica Margarita del Val Latorre, entre otras cosas inmunóloga del centro mixto de investigación del Consejo Superior de Investigaciones científicas y de la Universidad Autónoma de Madrid, conocida a nivel nacional por sus comparecencia en los medios de comunicación a lo largo de la pandemia del Coronavirus, a cuyos estertores parece que asistimos. En lenguaje coloquial, ameno y didáctico diserto durante treinta minutos, sin utilizar papel alguno, sobre las “Vacunas y variantes de la pandemia de SARS-coV-2”.

Tras su intervención se entregaron las diversas distinciones a personas que se han hecho merecedoras de ellas, por su apoyo a la ciencia y a los objetivos del Lyceum: Gloria Alarcón García (Vicepresidenta segunda de la Asamblea Regional), Isabel Fortea Gorbe (Directora General de Investigación e Innovación Científica del Gobierno Regional), María José García Méndez (Directora General de Mujer y Diversidad de Género), Fuensanta Martínez Lozano (Directora de la Fundación para la formación e investigación sanitaria), Isabel Parra Lledó (Directora del Museo de la Ciencia y el Agua del Ayuntamiento de Murcia), y Juan Antonio Megías García (Presidente del Real Casino de Murcia).

A continuación tuvo lugar la entrega del IV “Premio Piedad de la Cierva” (Gabarda Morada) a la Dra. Rocío Álvarez López, de quien hizo la correspondiente “laudatio” Estrella Núñez Delicado. La entrega del premio a la galardonada la hizo la presidenta del Lyceum y también de la Real Academia de Medicina y Cirugía de la Región de Murcia, María Trinidad Herrero Ezquerro, mientras la asistencia, puesta en pie, aplaudió el momento.

La intervención de una emocionadísima Rocío, agradecida a todo y a todos, puso el corazón en un puño al público asistente, entre el que se encontrada Dª. Enriqueta, de 91 años, su maestra de primeras letras en El Sabinar, quien aconsejó a sus padres que la ya entonces promesa de la Ciencia, estudiara, y le prestaran todo su apoyo. También estuvo presente su hermana Piedad y sus familiares. Concejales del Ayuntamiento de Caravaca, alumnos, discípulos y amigos; compañeros de  profesión venidos desde otras comunidades autónomas, el propio Rector de la UMU y un número de asistentes de difícil cuantificación y procedencia, vinculados al mundo de la ciencia y de la sociedad murciana.

El acto dio comienzo con un minuto de silencio por la Guerra en Ucrania, que el público, puesto en pie, respetó y aplaudió largamente